Mosqueteros de Yehovah

Rut Capítulo 1

Se cree que este libro pudo haber sido escrito por Samuel, aunque no existe una prueba fehaciente que lo demuestre.

El versículo clave en este libro de Rut es el que se encuentra en el capítulo 3, verso 18, donde dice: “. . .Entonces Noemí dijo: Espérate, hija mía, hasta que sepas cómo se resuelve el asunto; porque aquel hombre no descansará hasta que concluya el asunto hoy”.

El asunto estaba en manos de alguien que era un hombre de acción, que tomaría el caso de la redención de Rut en sus manos. Ella podría descansar en él.

Es una hermosa figura de lo maravilloso que es tener un Salvador como Yeshúa Ha Mashiaj, el Redentor en quien podemos descansar y disfrutar de su obra de redención.

El tema de este libro es el “pariente redentor”. Este pequeño libro de Rut ha sido de bendición especial para muchas personas.

Rut es una adición al libro de los Jueces y su contenido histórico tuvo lugar durante este período. Es una hermosa historia, un relato feliz acerca de algunas personas que vivieron durante el período triste que se describe en el libro de los Jueces.

La hermosura y excelencia de la historia de Rut, no puede pasar inadvertida aun al creyente más indiferente.

El libro de Rut registra la historia del amor de la sierva de Moab. Revela el poder del amor puro y apasionado. Cuenta del apego intenso que existía entre Rut y su suegra Noemí, pues el amor verdadero es tan fuerte como la misma muerte.

Hay varias maneras de dividir este libro de Rut, pero lo hemos dividido geográficamente:

1. Primero, en la tierra de Moab – en el capítulo 1.

2. En segundo lugar, en el campo de Booz – Capítulo 2.

3. En tercer lugar, en la era de Booz – Capítulo 3.

4. Por último, en cuarto lugar, en el corazón y en el hogar de Booz – en el capítulo 4.

En este capítulo 1 veremos que Elimelec fue impelido por el hambre a ir a los campos de Moab y allí murió. Sus hijos Majalón y Guilyón también murieron.

Noemí regresó a su hogar y Rut la acompañó. Después se dirigieron a Belén.

Verso 1

La historia de Rut tuvo lugar durante el tiempo de los Jueces. Era un tiempo de decadencia política, degradación moral y degeneración espiritual.

Los eventos durante el tiempo de los jueces, época más oscura de la nación de Israel, período que empezó después de la muerte de Josué y que continuó hasta el tiempo de Samuel.

Esta época decadente se extendió por un período de unos cuatrocientos (400) años. Los israelitas habían sido redimidos de Egipto con sangre, guiados sin peligro a través del desierto con el poder de YEHOVAH DIOS y traídos personalmente por ÉL a la Tierra Prometida.

Ahora, estado rodeados de estas circunstancias tan favorables, servirían a YEHOVAH DIOS y se hallarían al comienzo de un período de gran Bendición y Prosperidad.

Ciertamente, tan feliz entrada proveía grandes expectativas para el futuro. Sin embargo, no fue así. Por ello, la historia de Rut presenta un claro contraste con la época oscura de los Jueces.

El libro de los Jueces terminó con una apostasía religiosa, una decadencia moral y una anarquía política. El último verso del libro dice: “En estos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía”.

Sin duda, Booz conoció a alguno de los Jueces. El libro de Rut proviene de un período de gran inmoralidad y es como una historia clara escrita sobre circunstancias oscuras.

Es una historia hermosa, una historia dulce que ocurrió en un período de compromiso, corrupción y confusión. Fue como una luz brillante en medio de la oscuridad. Así es la manera en que YEHOVAH DIOS escribe.

Verso 2

Un hombre llamado Elimelec de Belén de Judá fue a residir en los campos de Moab junto con su esposa y sus dos hijos.

Es muy importante buscar el significado de los nombres Bíblicos.

Belén significa “casa de pan”, Judá significa “alabanza”. Aquí está un hombre que vivía en la casa de pan y en el lugar de alabanza.

Ese sería un lugar maravilloso para vivir ¿no le parece? Pero fue a morar a Moab con su familia, porque había hambre en su tierra. Mostrando su desconfianza en el YEHOVAH DIOS.

Es muy interesante lo que se dice en cuanto a Moab en el Salmo 108, 9 YEHOVAH DIOS dice: “Moab, la vasija para lavarme”. Aquí está un hombre, que junto con su familia dejó la casa de pan y de alabanza para ir a un lugar inferior.

Recordarán ustedes que el hijo pródigo dejó la casa de su padre y se fue a comer con los cerdos. En el libro de Rut tenemos el relato de una familia pródiga y no solamente un hijo pródigo.

Esta familia pródiga sería castigada allá en el país lejano, todo pródigo será castigado en el país lejano. Pero cuando vuelve, no es castigado sino perdonado.

YEHOVAH DIOS siempre recibe al hijo que se vuelve hacia ÉL desde el país lejano, donde ha sufrido la disciplina merecida.

Ahora, el nombre Elimelec significa “Mi Dios es Rey”, el nombre de su esposa Noemí significa “Placentera”, “Agradable”, aquí están “Mi Dios es Rey” y “Placentera”, nunca le sería posible encontrar mejor pareja que ésta.

Pero, observemos a sus hijos. Majalón significa “enfermo” y Guilyón significa “enclenque”. Esos son nombres extraños para hijos, pero cada nombre indica el propósito.

Estas personas eran efrateos de Belén de Judá. Entraron en los campos de Moab. Y eso ya sería bastante malo, pero para colmo, continuaron viviendo allí.

Verso 3

“Mi Dios es Rey”. ¡Qué nombre más maravilloso tenía Elimelec! Cada vez que se nombraba, resonaba como un testimonio.

Pero murió y dejó a su esposa con sus dos hijos. Ahora ya dijimos que serían castigados en un país lejano y aquí comenzaron sus problemas.

Verso 4

El nombre Orfa significa “cierva”. El nombre Rut ordinariamente significa “hermosura”, era bella y tenía un maravilloso carácter.

Una palabra para describirla es “encantadora”, tenía una maravillosa personalidad e inteligencia y además ella llegó a un conocimiento de YEHOVAH DIOS.

Verso 5

Ahora, Noemí, cuyo nombre significaba “Placentera” había perdido no solamente a su esposo, sino también a sus dos hijos, “enfermo” y “enclenque”.

Ya dijimos que serían castigados en el país lejano. Ambos jóvenes murieron y ahora tenemos aquí a tres viudas.

Noemí había salido a los campos de Moab con tres hombres y había acabado con dos mujeres que eran extranjeras.

Consideremos ahora la decisión de regresar a Judá.

Versos del 6 al 10

YEHOVAH DIOS había bendecido nuevamente la tierra de Judá, porque el pueblo se había vuelto a la Obediencia de su Palabra.

Noemí oyó esas noticias y entonces resolvió regresar a su propio país. Ella y sus dos nueras comenzaron el viaje, pero junto al camino Noemí se detuvo para hablarles algo muy serio.

Ella habló favorablemente a sus nueras. Ahora, por lo común, la madre que tiene un hijo, no cree que haya una mujer que sea lo suficientemente buena como para él.

Pero Noemí creía que estas muchachas, sí eran buenas para sus hijos y las apreciaba mucho.

Aquí vemos que les aconsejó que regresaran a su pueblo para quedarse allí. Eso significaba que podrían casarse luego con los de su propio pueblo.

Regresar a casa, realmente significaba para ellas volver a la idolatría, estas dos mujeres se habían declarado a favor de YEHOVAH DIOS.

Pero mientras que una era genuina en cuanto a sus creencias, la otra no lo era, algunas de las cosas que Noemí les había dicho las entristeció, eso es seguro.

Si estas dos mujeres se iban con Noemí, probablemente no les sería posible casarse nuevamente porque ninguno de los israelitas se comprometería.

Les estaba prohibido a los israelitas casarse con extranjeras no vírgenes, pero en el caso de ellas podían ser casadas dentro de la parentela de los esposos, para cumplir la ley del Levirato y Noemí no sabe ni siquiera si sería recibida por los familiares de su esposo muerto.

El regreso a Judá con Noemí, también significaría una pobreza perpetua, porque cuando ella había salido de su tierra, había perdido su propiedad, sus tierras, habían sido hipotecadas.

Tenía su parcela y para poder recuperarla le haría falta un redentor. Habría un redentor, pero en este momento, eso no significaba nada para Rut ni para Orfa, que aún no lo sabían.

Por lo tanto, Noemí les dijo que debían quedarse en Moab y casarse con los de su pueblo.

Entonces, ellas se afligieron y lloraron mucho. Luego, ambas jóvenes les dijeron a Noemí que le acompañarían a Judá y tenemos luego la decisión leal de Rut

Versos del 11 al 13

Según la legislación de Moisés, si un hombre moría en Israel, su hermano, tío o sobrino, podía casarse con la viuda.

La esposa del difunto, podía pedir que uno de ellos fuera su esposo, a fin de que se perpetuara el nombre del marido.

Pero, Noemí les dijo a Rut y a Orfa que ella no tenía más hijos y que serían insensatas si regresaran con ella a Judá, porque no podrían casarse fuera de la familia. Ninguno en Belén tendría interés alguno en ellas.

Es interesante observar cómo Noemí fue consciente, que YEHOVAH DIOS había juzgado a su familia.

Al final todas las decisiones tomadas en la trayectoria de la vida familiar, habían estado equivocadas, en contra de la voluntad del Altísimo y el resultado de todas las experiencias vividas en esa etapa era la amargura.

Ese es el fruto, es decir, las consecuencias evidentes en la vida de toda persona, que decide actuar con autonomía frente a la autoridad de YEHOVAH DIOS.

Pero Noemí estaba reconociendo el origen de sus males y aceptando con un espíritu de sumisión la voluntad de YEHOVAH DIOS. Eesa es la actitud que el Altísimo requiere de cada uno de nosotros.

En vez de adoptar una actitud de rebeldía, cuando aceptamos una determinada situación de la manera en que Noemí lo hizo, estamos colocándonos en las manos de YEHOVAH DIOS para que ÉL nos coloque nuevamente en la senda de sus Planes y Propósitos para nosotros.

Estamos abriéndonos para que YEHOVAH DIOS nos limpie y restaure lo que se haya perdido, repare los trozos dispersos de nuestra vida y los transforme en una personalidad nueva, coherente, que vive y actúa en armonía, amándole y cumpliendo sus mandamientos y disfruta de Sus Bendiciones.

Verso 14

Aquí hay un ejemplo, de lo que son los sentimientos verdaderos de las personas y con respecto al arrepentimiento, muchas personas creen que implica el derramar lágrimas.

Bueno, estas dos mujeres rompieron a llorar de nuevo. Orfa dejó caer tantas lágrimas como las que dejó caer Rut. Pero Orfa, besó a su suegra, era muy emocional.

Sin embargo, Rut se quedó con ella, es la diferencia entre un sentimiento real y uno superficial.

En su 2 Corintios 7, 10, el apóstol Pablo dice: “Porque la tristeza que es según DIOS produce arrepentimiento para salvación…”.

El arrepentimiento significa ir en otra dirección, la de YEHOVAH DIOS. En efecto, no es solo dejar de pecar, significa dar media vuelta, para ir en la dirección de obediencia.

Todo el arrepentimiento que se requiere se encuentra en la Fe. Obedecer al Señor Yeshúa Ha Mashiaj.

Esto es lo que Pablo le dijo al carcelero de Filipos en Hechos 16, 31 “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa”.

Luego, a Pablo le fue posible escribir en su carta a los Tesalonicenses 1, 9 “…porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero”.

El apóstol Pablo les predicó a Cristo a estas personas, a personas que iban a los templos de idolatría.

El volverse a Cristo era la Fe y el volverse de los ídolos era el arrepentimiento.

Verso 15

Orfa se volvió a la idolatría, no fue un ejemplo del verdadero arrepentimiento. Ella lloró, besó a su suegra y luego caminó desde las páginas de la Escritura alejándose hacia el silencio de los siglos.

Nunca más oímos hablar de ella. Su arrepentimiento no había sido genuino, de ninguna manera. Su matrimonio con un joven de Belén de Judá había sido un matrimonio de conveniencia. Ella se había enamorado de él y se casó.

Probablemente Noemí creía que lo mismo sería verdad en cuanto a Rut. Y por eso le dijo: “Vuélvete tú tras tu cuñada”.

Pero, Rut había tomado una decisión para YEHOVAH DIOS y para la eternidad.

La veremos mencionada nuevamente en el primer capítulo del Nuevo Testamento, en la genealogía que conducía hasta Yeshúa Ha Mashiaj. Había hecho una decisión diferente, la que contenía siete puntos importantes.

Versos del 16 al 18

Veamos ahora estos siete puntos importantes en la decisión de Rut:

En primer lugar, dijo: “A dondequiera que tú fueres, iré yo”. Rut decidió que a dondequiera que fuera Noemí, ella también iría.

En segundo lugar, dijo: “Dondequiera que vivas, viviré yo”. No empleaba esta decisión como una conveniencia para entrar en la tierra de Judá, sino para identificarse con ella.

Se iba a quedar con Noemí, aunque esto significara la pobreza. Es decir, que estaba dispuesta a sufrir la pobreza.

En tercer lugar, dijo Rut: “Tu pueblo será mi pueblo”. Ella sabía que esta decisión la desterraría de su propio pueblo y de su idolatría, pero se volvió para ir a la tierra de Judá, identificándose con el pueblo de YEHOVAH DIOS, dijo: “Tu pueblo será mi pueblo, sea que me acepte o que no me acepte”.

No podemos tomar una decisión con respecto a YEHOVAH DIOS, sin identificarnos como pueblo de YEHOVAH DIOS.

En cuarto lugar, dijo: “Y tu Dios mi Dios”. ¿Por qué se casarían estas muchachas Orfa y Rut con hombres enfermizos?.

Esta familia de Judá había llegado a la vecindad de las muchachas en Moab. Ellas se encontraban rodeadas de mucha idolatría y en las profundidades del paganismo.

Conocieron a esta familia y oyeron contar acerca de YEHOVAH DIOS vivo y verdadero. Enterneciendo sus corazones y cuando los muchachos se declararon, ellas se casaron con ellos.

Pero, Rut había decidido seguir al Altísimo y no faltó a su decisión.

En quinto lugar, dijo Rut: “Donde tú mueras, allí quiero morir yo”. Esta quinta decisión era muy importante. Significaba que tenía la misma esperanza de inmortalidad, que tenían Noemí y los israelitas.

Vimos esa esperanza en el libro de Génesis, cuando Jacob quiso ser sepultado en la tierra de Canaán y José quiso que sus huesos fueran llevados de la tierra de Egipto y sepultados en la tierra de Canaán.

¿Por qué? Porque el futuro para estas personas sería una resurrección algún día en esa tierra, para vivir en el Reino de los Cielos, establecido aquí en esta tierra.

Como dice la carta a los Hebreos 11, 10 “esperaban vivir en aquella ciudad que tendría fundamentos firmes, de la cual YEHOVAH DIOS sería el arquitecto y constructor”. Esa esperanza de Israel llegó a ser también la esperanza de Rut.

En sexto lugar, Rut dijo: “Donde te sepulten a ti, allí seré sepultada yo”. Ella quería ser sepultada en la tierra de Canaán.

La resurrección le daba una esperanza, como hemos dicho, la misma esperanza que los patriarcas habían tenido, era la esperanza del Antiguo Testamento.

Y en séptimo lugar, Rut dijo: “Traiga el Señor sobre mí el peor de los castigos, si no es sólo la muerte lo que hará separación entre nosotras dos”. ¡Qué maravillosa decisión la que Rut ha hecho!.

Noemí ya conocía muy bien a Rut y sabía que se había decidido de una vez y para siempre. Por eso Noemí dejó entonces de tratar de disuadirla.

Verso 19

Cuando Rut y Noemí llegaron al pueblo de Belén, los de Belén vieron a Noemí y se preguntaron: “¿No es eta Noemí? Cuando Noemí salió de Belén, era próspera”.

Tenía un esposo y dos hijos, regresaba pero su esposo y sus dos hijos habían muerto. Todo lo que traía era una acompañante extranjera y su pobreza muy obvia.

Versos del 20 al 21a

Noemí era miembro de una familia pródiga y por eso fue castigada en el país lejano.

Fue por causa de su desobediencia, que le sucedieron todas estas cosas.

Noemí había salido llena. Lo tenía todo. Pero había regresado con las manos vacías. No tenía nada.

Así le sucede al hijo de YEHOVAH DIOS, que teniendo a su disposición todas las bendiciones espirituales en Yeshúa Ha Mashiaj, se aleja de su presencia y pierde su relación de compañerismo con Él.

Allí, lejos de YEHOVAH DIOS, dondequiera que se encuentre, sufrirá la Disciplina Divina y volverá a su hogar espiritual con las manos vacías, como vino aquel hijo pródigo de la parábola.

Aunque encontrará que su Padre le estará esperando con los brazos abiertos, para perdonarle y bendecirle como nunca antes.

Versos del 21b al 22

Lo había perdido todo en el país lejano.

Y no quería que sus vecinos la llamaran “Placentera”, como el significado de su nombre, sino “Amarga”. Pero nos alegramos de que el Espíritu de YEHOVAH DIOS, no aceptara su nuevo nombre.

No sería “Mara”, un nombre de “amargura”, porque aún habían guardadas para ella algunas experiencias maravillosas.

La mujer extranjera que Noemí traía de la tierra de Moab, llamada Rut, no pertenecía a la sociedad israelita. La Ley Mosaica la excluía y ella no creía que tuviera esperanza alguna.

Pero, veremos más adelante, que algunas cosas maravillosas le iban a pasar a Noemí y a su nuera Rut.

Llegaron a Belén al comienzo de la siega de la cebada, “Fiesta de Primicias”, que era una buena hora para llegar a Belén.

El hambre había pasado y había una buena siega.

1 comentario en «Rut Capítulo 1»

  1. Gloria a YEHOVAH!!! Sólo el amor GENUINO permanece porque no es emocional sino una decisión aun en contra de todo, de entregarse voluntaria y sacrificialmente

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