Mosqueteros de Yehovah

2 Samuel Capítulo 23

Versos del 1 al 4

No era que estas fueron las palabras, que David habló en su lecho de muerte, pero éstas expresaron su corazón y deseos al final de su vida.

Jesé, fue un humilde productor agropecuario y este título, nos recuerda de los humildes orígenes de David.

David permitió que YEHOVAH DIOS lo levantara, para poder descansar confiadamente en este título.

Él fue ungido por YEHOVAH DIOS, no por él mismo o simplemente por el hombre. Él tenía poder y capacidad única de parte de YEHOVAH DIOS.

Además del don de elocuencia y expresión delante de YEHOVAH DIOS. Este título, nos recuerda de la vida interna de David con YEHOVAH DIOS.

Esto indica que por lo menos en momentos, David estaba consciente de la obra de inspiración divina a través de él y expresada en sus palabras.

Mientras David veía en retrospectiva a su vida y a su reino, fue impactado por la gran necesidad para los gobernantes de ejercer justicia.

Supo esto, al ver la bondad de justicia provista y la maldición de la justicia negada.

Ésta es la clave, para la justicia en la obra de un líder. Cuando los lideres gobiernan en el temor de YEHOVAH DIOS, ellos reconocen que un YEHOVAH DIOS de justicia revisa su trabajo y demandará cuentas de cómo ha dirigido el gobernante.

David reflexionaba, sobre cómo un gobernante sabio es bendecido, cuando gobierna con justicia.

Aunque el reinado de David no fue perfecto, fue bendecido y su reinado es el más identificado con el reinado del Mesías.

Versos del 5 al 7

David vio toda la bendición del reinado de un gobernante justo y supo que su reinado se quedaba corto, tanto de justicia perfecta como de bendición total.

Él sabía, que ese Pacto Perpetuo de YEHOVAH DIOS, no estaba basado en la perfección de David como gobernante.

Estaba basado, en el compromiso lleno de gracia de YEHOVAH DIOS, con su pacto perpetuo.

David solamente dijo esto, porque el Pacto estaba basado en la fidelidad de YEHOVAH DIOS y no en la suya.

Él sabía que su propia obediencia, no era suficiente para ser un fundamento para toda su salvación y todo su deseo.

El pacto estaba basado en la fidelidad de YEHOVAH DIOS, pero David sabía que la obediencia aún era importante.

YEHOVAH DIOS seguirá oponiéndose a los impíos y éstos terminarán en ruina.

David sabía que podía confiar en YEHOVAH DIOS, para que se encargara de sus enemigos y de los hombres perversos.

Este era el tema principal de David. YEHOVAH DIOS está en control. No te inquietes por lo que traman los malhechores, que hacen el mal. Descansa en el Altísimo, también confía en ÉL.

¡Deléitate en el Señor! Y en toda la ayuda, la fuerza y el ministrar del Espíritu de YEHOVAH DIOS a nuestros corazones, a través de los Salmos, el dulce Salmista de Israel, qué legado ha dejado.

Versos del 8 al 12

David, no era nada sin sus valientes y ellos, no eran nada sin él, era su líder, pero el líder no es nada sin sus seguidores y David tenía a los valientes para seguirlo.

Estos hombres, no empezaron necesariamente como valientes, muchos eran algunos hombres angustiados, endeudados e inconformes que siguieron a David en la cueva de Adulam (1 Samuel 22, 1-2).

Vinieron a David, cuando sus fortunas estaban en el nivel más bajo y él mismo era considerado un rebelde y forajido, ellos permanecieron fieles a él a lo largo de sus vidas.

“Felices son los que pueden seguir una buena causa en su peor estado, porque de ellos es la verdadera Gloria”.

“Isabbal el Jacmonita”, líder entre los valientes de David, fue notable por haber matado a ochocientos hombres en una ocasión. “TRESCIENTOS” es la interpretación en Crónicas y parece ser la verdadera.

“Eleazar hijo de Dodo”, líder de los valientes de David, famoso por permanecer con David en una famosa batalla y donde su mano se cansó y quedó pegada a la espada. A través de su tenacidad, aquel día YEHOVAH DIOS dio una gran victoria.

“Samma hijo de Ela el jararita”, líder que se paró en medio de aquel terreno cuando otros huyeron y el permaneció ahí, solo hasta que YEHOVAH DIOS dio una gran victoria.

Versos del 13 al 17

David, pasó tiempo en esta cueva donde aquellos que serían sus valientes recién vinieron a él Vs 1-2.

Este pasaje describe algo que sucedió, ya sea durante ese tiempo o tiempo después durante una batalla, contra los Filisteos cuando David regresó a la cueva de Adulam.

Durante este tiempo, David tuvo un deseo nostálgico, por probar el sabor del agua de un pozo cercano al lugar donde creció.

En respuesta al anhelado deseo de David, el cual no fue una orden, ni siquiera una petición, solo un deseo en voz alta, estos tres valientes inmediatamente fueron a cumplir el deseo de David, tomando grandes riesgos personales.

David, se vio tan honrado por el sacrificio de estos tres hombres valientes, que decidió que el agua era demasiado buena para él y digna de ser derramada en sacrificio a YEHOVAH DIOS.

Él creyó, que el gran sacrificio de estos tres hombres, solo podía ser honrado dándole el agua a YEHOVAH DIOS.

Versos del 18 al 23

“Abisaí hermano de Joab”, líder de entre los valientes de David, famoso por su batalla contra trescientos. Su liderazgo, también está registrado en pasajes como 1 de Samuel 26, 6-9; 2 de Samuel 3, 30; 10, 10-14.

“Benanías hijo de Yoyada”, líder de los valientes de David, era famoso por sus batallas contra hombres “mató a dos leones de Moab. También mató a un egipcio, hombre de gran estatura y bestias “mató a un león en medio de un foso cuando estaba nevando”.

Versos del 24 al 39

“Eliam hijo de Ajitofel”, hombre es notable entre los valientes, es el padre de Betsabé (2 de Samuel 11, 3) y muestra que Ajitofel era el abuelo de Betsabé.

“Urías el hitita”, notable entre los valientes, era el esposo de Betsabé. Cuando David se enteró de la relación de Betsabé con Urías, Eliam y Ajitofel (2 de Samuel 11, 3) debió haber desechado la idea del adulterio.

“Treinta y siete por todos” notables hombres, fundamento para la grandeza del reinado de David.

Ellos no vinieron a David como grandes hombres, sino que YEHOVAH DIOS usó su liderazgo para transformarlos.

Eran hombres llenos de angustia, deuda y descontento que se encontraron con David, en la cueva de Adulam (1 de Samuel 22, 1-2).

Más que todas sus victorias contra extranjeros, la influencia de su vida y carácter en los hombres más cercanos a él, testifican de su grandeza esencial.

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