Mosqueteros de Yehovah

2 Samuel Capítulo 20

Versos del 1 al 2

Sebá, tomó ventaja de la debilitada posición de David, después de la fallida rebelión de Absalón y del conflicto entre Judá y las otras diez tribus (2 de Samuel 19, 40-43).

Basó su rebelión, en tres puntos comunes para los rebeldes.

“No tenemos nosotros parte en David”, Sebá negó la soberanía del rey, afirmó que David no tenía derecho a reinar sobre él o sobre las diez tribus de Israel.

“El hijo de Jesé”, Sebá devaluó la identidad del rey. Jesé era un humilde granjero y él quiso hacer énfasis, en los humildes orígenes de David.

“Cada uno a su tienda”, Sebá decidió tomar su propio camino y arrastró a otros con él, actuó basado en su baja opinión de David.

Sebá, tuvo éxito en alejar a las diez (10) tribus del norte y David tuvo otra guerra civil, con la que lidiar.

En 2 de Samuel 19, 40-43 los líderes de estas mismas diez (10) tribus, discutieron con la tribu de Judá sobre quién honraba más a David.

Su respuesta a la rebelión de Sebá, muestra que su deseo de honrar a David, no tenía nada que ver con honrarlo a él, sino en exaltar al yo.

Podríamos decir que la tribu de Judá, trató a las otras diez (10) tribus injustamente, pero “La injusticia nunca es corregida con un mal más profundo”.

La deserción de las diez (10) tribus es alarmante, pero la lealtad de los de Judá es maravillosa.

Cuando otros desertan o se dividen, nos da una oportunidad más grande de demostrar lealtad.

1. Deberíamos imitar la lealtad que Judá le mostró a su rey. Esto significa, que debemos ser léales a Yeshúa Ha Mashiaj, a pesar de las burlas de la multitud.

2. Debemos ser leales a Yeshúa Ha Mashiaj, a pesar de la rebelión de nuestra carne.

3. Debemos ser leales a Yeshúa Ha Mashiaj, a pesar de los tiempos en los que Él parece distante.

Verso 3

Absalón, violó a estas diez (10) concubinas, como parte de su rebelión contra David (2 de Samuel 16, 20-23).

A su regreso, David las apartó como las desafortunadas víctimas del pecado de Absalón.

Él no podía divorciarse de ellas, no podía castigarlas, porque ellas no estuvieron en la transgresión, no podía estar más con ellas, porque habían sido deshonradas por su hijo y casarlas con otros hombres, podía ser peligroso para el estado.

El triste destino de las diez concubinas de David, es un ejemplo de cómo nuestro pecado, a menudo tiene horribles efectos en otros.

Ellas sufrieron por el pecado de Absalón y por el pecado de David, “el cuerpo es afectado por los desaciertos de la cabeza”.

Versos del 4 al 5

Amasa, era el antiguo general de Absalón y David, lo había hecho comandante de su ejército, como un movimiento conciliatorio después de la muerte de Absalón.

David, sabía que el tiempo era esencial, cuando Absalón tuvo la oportunidad de aplastarlo rápidamente, no tomó ventaja de ésta. Él no quería cometer el mismo error con Sebá.

Amasa, no estaba a la altura del trabajo que le dio David. No era un hombre totalmente competente y Joab derrotó totalmente a Amasa, cuando pelearon juntos.

Versos del 6 al 7

David, le dio estas órdenes a Abisai, guardia personal de David. Joab, era comandante de campo de estas tropas, pero Abisai estaba al mando sobre él.

Versos del 8 al 10

Amasa, no reunió al ejército de Judá lo suficientemente rápido, pero no quería quedar fuera de la batalla. Se unió a las tropas leales a David en Gabaón.

Joab, se acercó a Amasa con astucia y engaño. Tomar la barba, era una señal de una bienvenida amigable y la espada caída, hizo parecer que Joab estaba desarmado.

“Le hirió con ella en la quinta costilla”, Joab mostró lo despiadado que era.

Asesinó a Amasa, el hombre que lo reemplazó como comandante de los ejércitos de David, tanto por rivalidad, como por la preocupación de que Amasa no apoyaba genuinamente a David.

Versos del 11 al 14

Por toda esta despiadada devoción a David, Joab era un verdadero líder.

Los soldados naturalmente siguieron al comandante, que exitosamente los había dirigido muchas veces antes.

Joab, pudo encontrar a personas leales a David, en todas las tribus de Israel. A pesar, de que Sebá pudo reunir un ejército contra David, seguía habiendo muchas personas leales a David.

Versos del 15 al 22

Cuando Sebá tomó refugio en la ciudad de Abel, Joab ordenó que se sitiara la ciudad.

El sitio de guerra, era una experiencia terrible para los ciudadanos de la ciudad sitiada y esta mujer sabia, fue lo suficientemente lista, como para buscar un final rápido para esta lucha.

Joab, era un hombre práctico. No tenía nada en contra de la ciudad de Abel, solo contra Sebá. Si la gente de Abel lo ayudaba a atrapar a Sebá, sería mucho mejor.

Sebá probablemente pensó, que estaba a salvo dentro de los muros de la ciudad, pero nadie está a salvo cuando corren en contra de la voluntad de YEHOVAH DIOS.

No hay un muro lo suficientemente grande o fuerte, como para proteger contra YEHOVAH DIOS y su voluntad.

Podemos sacar una analogía espiritual de Sebá, su rebelión y su refugio en la ciudad de Abel.

Cada corazón de hombre es una ciudad cercada. Cada pecado, es un traidor que merodea dentro de esos muros. YEHOVAH DIOS, demandó la cabeza de Seba, no tiene él ningún problema con nuestra persona, sino con nuestro pecado.

Si nosotros amamos la cabeza de nuestro traidor, sobre la vida de nuestra alma, moriremos justamente en la venganza.

Seríamos felices, de que todos esos traidores saltaran decapitados.

Así terminó la rebelión de Sebá. Sin embargo, la división entre Judá y las otras once tribus de Israel permanecía.

Después de la muerte de Salomón, hubo una guerra civil, que dividió permanentemente al reino en dos naciones, el Reino del sur de Judá y el Reino del norte de Israel.

Versos del 23 al 26

A pesar, de que se ganó la posición con asesinato, David le permitió a Joab tomar control, sobre los ejércitos de Israel.

La grandeza del reino de David, no se construyó solo sobre las habilidades de David. Él supo cómo reunir y dirigir a un equipo eficaz.

Algunos piensan que la frase “sacerdote de David”, es que Isá era una especie de capellán para David, “capellán doméstico para el rey”.

Si David, un hombre conforme al corazón de YEHOVAH DIOS y el dulce salmista de Israel, necesitaba una “ayuda”, la guía devocional de un Padre Espiritual, no debemos considerarnos a nosotros por encima de ello.

1 comentario en «2 Samuel Capítulo 20»

  1. Gloria a YEHOVAH que nos revela en su Palabra lo intrépido que puede ser y actuar el hombre que piensa que se está comiendo el mundo, pero que está en contra totalmente de la voluntad de YEHOVAH. El hombre hace los planes pero el Señor es quien siempre tiene la última palabra.

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