Mosqueteros de Yehovah

Sanidad Divina

Es la recuperación de la salud por intervención de Dios, Necesitamos sanidad divina para ser sanados y Salud Divina para no padecer de ninguna enfermedad.

«Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma» (3 Juan 2), su voluntad es que tengas salud (Isaías 53, 4-5), la conjugación verbal está en tiempo pasado. “Ciertamente llevó (tiempo pasado) nuestras enfermedades» «sufrió (tiempo pasado) nuestros dolores» «y por su llaga fuimos» (tiempo pasado) nosotros curados».

Salud

En griego es «Hugiano», en castellano “higiene», implica que te mantengas sano, la sanidad es un estilo de vida. El Salmo 105, 37 “sacó a su pueblo cargado de oro y plata, y nadie desfalleció entre sus tribus “…nadie estaba enfermo. Si ese fue el deseo de Dios para un pueblo que no había sido redimido, cuánto más para nosotros que hemos sido regenerados por completo.

Jesucristo, a través del sacrificio de la cruz vino a traer provisión de sanidad para nuestros cuerpos. La sanidad es un hecho consumado en la cruz, ya Cristo nos salvó por completo.

El sacrificio fue completo, el pago fue total, la deuda quedó cancelada. Hebreos 10, 12 «pero Cristo, habiendo ofrecido una vez y para siempre un solo sacrificio por los pecados (y enfermedades), se ha sentado a la diestra de Dios».

Entonces, cualquier enfermedad está ilegalmente el en cuerpo, por ello, se debe rechazar, fue adquirida por brechas abiertas al enemigo, mediante una maldiciones generacional, declaraciones de palabras en contra de nuestra vida, iniquidad o pecado, entre otros por lo tanto cancelamos todo diagnóstico, palabra, en contra de la SANIDAD que nos otorgó el Padre.

Los beneficios se obtienen únicamente por la Fe 

Lo invisible se hace visible mediante la Fe: Evidencia de las cosas que no se ven (presente).

Esperanza es la expectación, intensidad o fuerza con que se esperan las cosas (futuro). Hebreos 11, 1 «Es, pues, la Fe la certeza de lo que se espera»…

Es un título de propiedad que avala tu derecho sobre las cosas que son tuyas aunque no las tengas (en lo físico)ni las veas, ni las sientas.

Oro a Dios por sanidad, me mantengo en FE aceptando que la sanidad es mía aunque no la sienta, porque no depende de lo que sienta sino de lo que Él es y de lo que Él dijo, sus principios y sus palabras son suficientes para mantenerme en FE hasta ver la sanidad manifestada en lo físico.

En Marcos 10, 51 «¿Qué quieres que te haga?» y expresa: «Conforme a vuestra Fe os sea hecho»(Mateo 9, 29) .Desde el Antiguo Testamento, Dios nos dice «Yo soy Yahveh-Rapha» «Yo soy el Eterno, quien te sana», o «Yo soy tu Dios-Sanador».

En el Antiguo Testamento era una Promesa, en el nuevo es una Bendición. Vive en la promesa del Padre a través de su palabra y hazla vida en ti, creyendo (obedeciendo) su palabra.

Se obtiene salud de manera permisiva a través de la imposición de manos, oración de Fe y ciencia médica; y de manera absoluta, la que se dio en la cruz del calvario, reclamada por nosotros mismos a través de su promesa de bendición para nuestras vidas.

Obtenemos el milagro por la omnipotencia de Dios, por intersección o arrebatada por nosotros mismos en FE, por ello, no debemos esperar estar enfermos para orar por sanidad, debemos darle gracias a Dios por la sanidad recibida estando sanos, es parte de la Bendición.

La sanidad divina fue administrada primero por Dios, luego por su Hijo Jesucristo, por sus discípulos, la iglesia primitiva y por todos. Jesús dijo: “…el que en mi cree, las obras que yo hago también él las hará” (Juan 14, 12)

Debe entender que la Palabra de Dios es Juan 6, 63: «El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida» reclama tu promesa.

La palabra nos va transformando y limpiando, así como existe consulta médica para Niños Sanos o vacuna, es lo que se conoce en medicina como sanidad preventiva, se encarga de proveer y atacar de la enfermedad antes que llegue (enseñarles a pescar).

Nuestra vacuna es TOMAR EN FE LA PORCIÓN DE LA PALABRA, que es vida, por lo tanto, medicina para nuestro cuerpo y refrigerio para los huesos. Por eso es importante leer, aprender, meditar y confesar la Palabra de Dios. Declarar que «no morirá, sino que vivirá, y contará las obras del Señor» (Salmos 118,17).

Lea la Palabra, obtenga versículos que hablen de sanidad y confíe en Dios porque su Palabra hará en usted todo lo que Él quiere. Juan 8, 31-32 “Jesús dijo a aquellos judíos que habían creído en él: «Si ustedes permanecen fieles a mi palabra, serán verdaderamente mis discípulos: conocerán la verdad y la verdad los hará libres».

LA PALABRA DE DIOS ALIMENTA EL ESPÍRITU PORQUE ES PALABRA DE FE, SOLO LO ENTIENDES A TRAVÉS DEL ESPÍRITU. EL PROCESO ALIMENTA EL ESPÍRITU Y DESPUÉS EL ALMA (VOLUNTAD, MENTE Y EMOCIONES) Y CUERPO, RECIBIMOS VIDA ZOE (ESPIRITU), PSUQUE (ALMA) Y BIO (BIOLÓGICA, CUERPO), LA PALABRA DESARROLLA CARÁCTER Y POR LA FE UN MUSCULO QUE SE DEBE EJERCITAR PARA  TRASFORMAMOS LOS HECHOS

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