Mosqueteros de Yehovah

Salmos Capítulo 134

Este es el último en la serie de quince salmos con el título, “Una canción para los peregrinos”.

Es un llamado a los sacerdotes y levitas del Templo a continuar su servicio de alabanza, con la respuesta de una bendición de estos siervos al pueblo.

Verso 1

La bendición pronunciada sobre el Señor, un llamado a los servidores a bendecir al Señor.

Como en muchos otros lugares en los Salmos, esto no significa bendecir en el sentido de que alguien superior bendice a alguien inferior.

YEHOVAH DIOS es infinitamente más grande que el hombre y en este sentido nunca sería capaz de bendecir al Omnipotente, bendice y honra a al Altísimo cuando sus criaturas lo alaban y le agradecen apropiadamente.

Los servidores de YEHOVAH DIOS tienen razones especiales para bendecirlo y alabarlo. Si los siervos de YEHOVAH no lo alaban, ¿Quién lo hará?.

· Trabajan juntamente con YEHOVAH DIOS en la obra, lo cual es un privilegio especial.

· Disfrutan la cercanía que llega al trabajar junto con YEHOVAH DIOS.

· Reciben fuerza especial y unción mientras los sirven.

· Tienen nuevos y emocionantes retos de Fe.

Probablemente, el cantante tiene en mente los sacerdotes o levitas que tiene obligaciones especiales en el Templo, incluyendo guardias de noche en la casa de YEHOVAH DIOS.

Verso 2

Bendiciendo al Señor con manos levantadas, el “alcen las manos” no era solamente la postura común para orar entre los antiguos hebreos, era también especialmente apropiada para la alabanza.

Demostraba la anticipación de lo que agradecidamente se recibía de Dios y daba una sensación de rendición a ÉL.

Podría ser que el santuario fue usado de forma más general aquí, refiriéndose a los recintos del templo en conjunto.

Aun así, el sacerdote o los levitas tenían acceso al santuario, el edificio del Templo mismo.

La idea es repetida para dar énfasis, el pueblo de DIOS debería de darle Gracias, Honor, Alabanza y Gloria.

Verso 3

Las bendiciones recibidas del Señor, el salmista miraba a YEHOVAH DIOS como el creador de todas las cosas y apelaba al Señor de todo el poder, diseño y sabiduría con la siguiente oración.

La mayoría de los comentaristas ven esto como una referencia a las bendiciones sacerdotales mandadas en Números 6, 23-27.

La Bendición del Dios de toda la creación sale desde Sión hacia su pueblo donde quiera que este se encuentre, este es un hermoso y apropiado final para la canción de los que ascienden.

El pueblo vino a Sión en peregrinaje para bendecir a YEHOVAH DIOS, cantando las canciones de los salmos 120-134.

Ellos terminan con la idea de que la bendición de YEHOVAH los acompañaba desde Sión, es decir, la bendición no se quedaba en Jerusalén, sino que fluía de ella.

Utiliza el singular, no el plural, esto es porque la idea es tomada de Números 6, 23-27 y también porque la bendición de YEHOVAH DIOS viene a nosotros no solo en comunidad, sino también como individuos, el ama y bendice a cada uno de nosotros.

Esta era una concepción espiritual de YEHOVAH DIOS distinta a la de las ideas paganas, el salmista entendió que el poder y la influencia del Altísimo no estaban limitados a Jerusalén.

El Dios que tenía el título de ser el Creador de los cielos y la tierra no era una deidad local, podía bendecir en Sión y desde Sión.

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