Mosqueteros de Yehovah

Proverbios Capítulo 7

Versos del 1 al 27

La seducción. Continúa la prevención contra el sexo ilícito, quien sigue las lisonjas de la ramera es calificado como inexperto, porque no conoce el fin trágico que ocasionan estas relaciones.

Este pasaje podría estar tratando una vez más del desacuerdo con los matrimonios realizados con mujeres extranjeras.

Pero también sería una forma metafórica de prevenir contra los discursos y planteamientos que el pensamiento griego va diseminando por todo el antiguo Cercano Oriente.

Muy probablemente, estos primeros nueve capítulos que forman el marco de la obra, pertenecen a una época en la que ya comienza a sentirse el influjo del pensamiento y la cultura griegos entre los mismos israelitas.

Concretamente se nos presenta el consejo que YEHOVAH DIOS ha impartido para nosotros desde el Pentateuco en Deuteronomio 13, 3-4 y que Yeshúa ratifica en Mateo 24, 11-13 y es que debemos ser librados del engaño.

Notemos que la prostituta advierte el hecho de haber pagado sus promesas (vs 24), de haber presentado su ofrenda.

Es decir, la tentación se presenta con una aparente Santidad, hace ver que cree lo mismo que tú, pero su propuesta deja al descubierto que su obrar es a favor del príncipe de las tinieblas.

Amar a YEHOVAH DIOS sobre todas las cosas, consiste en tomar decisiones basadas en sus promesas, guiadas por el Ruaj Hakodesh, es el estar despierto consciente de Su Palabra y atento a las puertas de Bendición que el Señor abre por medio de la Fuente Legal.

El autor refiere desde el capítulo 1 del libro que existen dos caminos, el del árbol de la vida y el del árbol del conocimiento del bien mezclado con el mal, este último es la figura icónica de lo que la Escritura nos presenta.

La mujer aparenta ser piadosa pagando sus diezmos y ofrendas ante el Señor y al mismo tiempo ofrece intimidad sexual sin ocultar que tiene marido.

El drama de la vida del creyente consiste en perseverar inmaculado, para ello debe ser consciente que vive en la Ley del Amor.

Donde diariamente presenta su cuerpo como el sacrificio excelso que YEHOVAH recibe con agrado, por esta razón camina por la calle principal, no toma la callejuela (no toma atajos).

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