Mosqueteros de Yehovah

Jueces Capítulo 20

El tema aquí es la anarquía política, que se refiere al estado.

Es que comenzando con la apostasía religiosa y continuando con la degradación moral, el paso siguiente en este declive de la vida de Israel y en la de cualquier nación, es la Anarquía Política.

Dicho de otro modo, lo primero que se evidencia es el incremento de la idolatría por la transculturización, desencadenó una crisis de degradación moral que resultó en lo que tenemos hoy en las naciones, anarquía política.

Veremos esta situación en estos dos últimos capítulos del libro de los Jueces.

Cuando las tribus de Israel recibieron una parte del cadáver de la mujer, incluyendo un mensaje de lo que había ocurrido en Guibea, se encolerizaron contra la tribu de Benjamín.

Creyeron que la Ley debía cumplirse. Le dieron a la tribu de Benjamín una oportunidad de entregar a los delincuentes.

Este capítulo 20 comienza con una asamblea general, en la cual el Levita agraviado citado en el capítulo anterior, informaría sobre la acción criminal que había sufrido.

Versos del 1 al 3

Los israelitas vinieron de todas partes de la tierra de Israel, para luchar contra la tribu de Benjamín, por haber abusado de la concubina del Levita.

Y se reunieron todos en asamblea general, con la excepción por supuesto de la tribu de Benjamín, que había motivado esta reunión.

Luego comenzaron la investigación preguntando al Levita, cómo había ocurrido esta maldad.

Versos del 4 al 7

El Levita hizo un relato de los hechos, que tuvieron lugar la noche que él llegó a Guibea de Benjamín y contó cómo los hombres de Guibea habían humillado a su concubina hasta darle muerte.

Y en el Vs 7 este levita concluyó su exposición, pidiendo a la asamblea general, que diera su parecer y su consejo.

Comenzó entonces el período de deliberación y después de considerar los hechos, procedieron a emitir una resolución que fue aprobada por unanimidad.

Versos del 8 al 11

Y procedieron entonces a trazar la estrategia y el plan de ataque, para la batalla contra la tribu de Benjamín.

Decidieron además enviar una comisión, para que se entrevistara con los de la tribu de Benjamín.

Versos del 12 al 13a

La misión que se había encargado a esta comisión, era tratar de persuadir a los de la tribu de Benjamín, para que entregaran a los responsables de este crimen para ejecutarlos.

Versos del 13b al 14

No solamente no estaban dispuestos a admitir su culpabilidad en este terrible crimen, ni querían cooperar entregando a los culpables, sino que prefirieron salir a pelear contra los hijos de Israel.

Muchos supuestos creyentes, no están dispuestos a admitir, reconocer y confesar su pecado a YEHOVAH DIOS.

Sino que arguyen, alegan, discuten, presentan toda clase de argumentos y se oponen a todo tipo de disciplina, antes de confesar y juzgar el pecado en sus vidas.

Eso es lo que ocurrió aquí con la tribu de Benjamín.

Versos del 15 al 16

Ahora, hay mucha gente que cree que fue un milagro que David, cuando con la piedra lanzada por su honda, pudiera herir al gigante Goliat en la frente.

Pero, consideremos con detalle, este Vs 16 que acabamos de leer. Dice que “ellos podían con su honda dar en blanco con una piedra sin errar un cabello”.

Algunos de esos hombres, eran tan precisos en su puntería en aquel entonces con sus hondas, como un experto tirador actual con armas de fuego. ¡Estos hombres zurdos no erraban!.

Muchos piensan que David había tomado cinco piedras, para tener una provisión en reserva en caso de que no acertara con la primera piedra. Pero no fue por ese motivo, que David hizo provisión de esas cinco piedras.

¿Sabe por qué David tomó esas cinco piedras? Si usted lee cuidadosa y detenidamente el relato de este incidente en 1 Samuel 17 y 2 Samuel 21, 15-22 podrá darse cuenta que este Goliat tenía cuatro hijos en el ejército de los filisteos y David había tomado una piedra para cada uno de ellos.

David necesitaba una sola piedra para vencer a Goliat. Él sabía lo preciso que era en su puntería.

De modo que estos setecientos (700) hombres que se mencionan aquí en el Vs 16, eran igualmente peritos en el manejo de la honda, con tal precisión que le apuntaban a un cabello y ¡no erraban!.

Versos del 17 al 20

Observemos la tremenda desigualdad entre estos dos ejércitos. Mientras el ejército de los hijos de Israel contaba con cuatrocientos mil (400.000) hombres, el ejército de los hijos de Benjamín, sólo contaba con veintiséis mil setecientos (26.700) hombres Vs 15.

En efecto, los hombres de Benjamín fueron vencidos por la inmensa mayoría del ejército de las demás tribus.

El hecho es que la tribu de Benjamín fue restaurada casi totalmente. Sin embargo, no fue una victoria fácil para los hijos de Israel.

Versos del 21 al 43

Nos relatan el proceso de la batalla y los ataques que tuvieron que lanzar los hijos de Israel para poder derrotar a los de Benjamín.

A pesar de su numeroso ejército, los hijos de Israel tuvieron que organizar tres ataques para derrotar finalmente a los Benjaminitas.

El Vs 21 nos presenta el primer ataque, en el cual el ejército de los hijos de Israel tuvo veintidós (22.000) mil bajas.

En el Vs 25 encontramos el segundo ataque, en el cual los hijos de Israel perdieron otros dieciocho (18.000) mil hombres.

Y a partir del Vs 31 tenemos el ataque final, en el cual los hijos de Israel finalmente derrotaron a los hijos de Benjamín.

Pero aún en este ataque, los hijos de Israel perdieron unos treinta (30) hombres.

Ahora, hay algo muy importante aquí que no debemos pasar por alto. La última parte del Vs 28 dice: “Y YEHOVAH dijo: Suban, porque mañana yo se los entregaré”.

Y la primera parte del Vs 35 dice: “Y derrotó el Señor a Benjamín delante de Israel”.

Observemos que fue YEHOVAH DIOS a quien se atribuyó la victoria y con justa razón porque ÉL había dicho que entregaría a los hijos de Benjamín en mano de los de Israel.

Además, debemos siempre recordar que a YEHOVAH DIOS pertenece ¡toda victoria!.

¡Y es importante que veamos eso! Por otra parte, YEHOVAH DIOS utilizó este método para juzgar la inmoralidad de la tribu de Benjamín.

Versos del 44 al 48

Los de la tribu de Benjamín fueron juzgados a causa de su tremenda inmoralidad. ¡Qué tragedia fue que tantos murieran! Ahora, ésta era la tribu favorita.

Usted recordará que Benjamín era el hijo menor del anciano Jacob y su hijo favorito.

Benjamín fue aquel por el cual Judá había estado dispuesto a entregar su vida y que ocupaba un lugar junto a Judá.

Lamentablemente, esta gran inmoralidad que se había introducido había lanzado a una tribu contra la otra. Y, ¿Qué sucedió luego?

Todo esto condujo a una anarquía política. Observe usted los pasos que tenemos claramente delineados aquí en esa etapa del libro de los Jueces.

Primero, hubo la apostasía religiosa en el templo que comenzó en el relato del capítulo 17, con el ídolo de Micá.

Luego vino la decadencia moral en el hogar en el capítulo 19.

Y finalmente, se produjo la anarquía política en el estado, capítulos 20 y 21.

Estos son los pasos que conducen a la ruina de las naciones.

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