Mosqueteros de Yehovah

Job Capítulo 24

Versos del 1 al 8

La conducta de los impíos, se observa en estos versos, esto tenía aplicación especial a la pregunta de “¿Por qué YEHOVAH DIOS permite la aparente prosperidad de los impíos?, discutida en los versos”.

Aquí Job describió los pecados, generalmente financieros del impío, arraigado en avaricia y verdad.

En Job 22, 5-11, Elifaz dijo que la calamidad de Job vino sobre él, porque actuó de esta manera con otros y que por lo tanto, sus riquezas habían sido obtenidas con codicia y perversidad.

Job estaba de acuerdo con Elifaz, que esta era la manera en que los impíos actuaban, sin estar de acuerdo con él en que él mismo había actuado de esta manera.

La Ley de Moisés denuncia maldiciones sobre aquellos que traspasan los límites de sus vecinos, Deuteronomio 19, 14; 27, 17.

Versos del 9 al 12

Los impíos oprimen a los débiles, se estudia en los versos a continuación, en una descripción vívida, Job describió la despiadada opresión infligida sobre los pobres por los impíos.

Uno esperaría que Job no condenaría esto tan fuerte, si él fuera culpable de los mismo, como lo acusa Elifaz en Job 22, 5-11.

Esta es la parte que era difícil para Job entender y aceptar, sabía como eran los impíos, lo que no podía comprender era porqué YEHOVAH DIOS no los juzgaba como merecían.

Job suplica a YEHOVAH DIOS que cite a los pecadores y los juzgue, con una frustración creciente, cita ejemplo tras ejemplo de pecadores que quedan impunes.

Versos del 13 al 17

Las obras realizadas en la oscuridad, en poderosas imágenes poéticas, Job describe el tipo de pecado que se lleva a cabo bajo la cubierta de la oscuridad.

La oscuridad es utilizada como capa por el matador, el ladrón y el adúltero.

Uno debería considerar la mañana como algo bueno, la llegada de la luz después de la oscura noche.

Sin embargo, para estas personas impías la mañana es para todos ellos como sombra de muerte, es una cosa mala, no algo bueno.

Versos del 18 al 21

Estos versos y hasta el 24 están en el capítulo 27, lo que debería sucederle a los impíos.

Job se preguntaba por qué YEHOVAH DIOS no juzgaba a los impíos como debía (Job 24, 1).

Aquí, es como si Job le diera consejo al Altísimo en como debía juzgar a los perversos, principalmente, debía hacerlo en esta vida y no esperarse hasta la vida en el más allá, debe ser maldita en la tierra.

Job no estaba en contra de la idea de que los perversos fueran castigados después de la muerte, simplemente no quería que el castigo comenzara allí, pensaba que debía comenzar en esta vida y continuar en la siguiente.

La mujer estéril era considerada más indefensa que la viuda, ya que la última puede tener hijos que la ayuden.

Versos del 22 al 25

La aparente seguridad de los impíos, se medita aquí y Job consideraba que tal vez el destino de los impíos en el mundo del más allá, era retribución suficiente para las escalas de justicia divina.

Sí, los perversos parecen prosperar en esta vida, sin embargo, al mismo tiempo ninguno está seguro de la vida.

En estos versos Job suena muy similar a Asaf en el Salmo 73, quien estaba preocupado por la prosperidad de los impíos hasta que fue a la casa de YEHOVAH DIOS y comprendió su final.

Job no rebate a sus amigos por una exageración unilateral propia, afirmando que YEHOVAH DIOS es hostil con los justos y un cómplice de los deshonestos.

Su posición es más equilibrada, pero más perpleja, simplemente no puede ver cómo funciona la justicia de YEHOVAH DIOS en su propio caso.

Job se recordaba a sí mismo que YEHOVAH DIOS no era ciego a los pecados de los impíos e incluso si ellos parecieran prosperar bastante en esta vida, pronto desaparecen y son abatidos.

El sentido de Job es que YEHOVAH DIOS permite tal prosperidad a algunos de los impíos, para incrementar su juicio final les da seguridad y confianza, pero terminan cortados como cabezas de espigas.

Job desafía a todos los hombres a contradecir lo que afirma, que los justos pueden ser grandes víctimas y los perversos pueden prosperar por un tiempo, pero que YEHOVAH DIOS, al final, derrocará a los impíos y establecerá a los rectos.

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