Mosqueteros de Yehovah

Job Capítulo 1

Versos del 1 al 5

Aquí estudiamos el escenario en la tierra del libro de Job, que inicia introduciendo a su personaje principal y al hombre que tal vez escribió el libro al registrar sus propias experiencias.

Correctamente se considera al libro de Job como una pieza maestra de la poesía Hebrea y la literatura occidental. Como el primer libro poético de la Biblia hispana, Job introduce al lector a la idea de la poesía Hebrea, la cual involucra la repetición y la combinación de ideas más que sonidos.

El autor, la fecha y el lugar del libro de Job son inciertos, podría ser que el mismo Job registrara sus experiencias en el libro o haber existido otro autor anónimo.

A juzgar por el estilo del Hebreo utilizado, algunos eruditos consideran que Job es el libro más antiguo del Antiguo Testamento.

Probablemente pertenece al periodo cubierto por el libro de Génesis, al tiempo de Abraham. Su lección, por lo tanto, es la lección más antigua que pudiéramos tener y nos regresa a la primera lección enseñada en la Palabra de YEHOVAH DIOS.

El texto de Job es tan antiguo que en algunas partes no se entiende el significado de algunas palabras, sin embargo el significado general es claro.

La repugnancia expresada en el comentario de Job que es desabrido (Job 6, 6) puede ser apreciada, a pesar de que seguimos sin saber que substancia es.

El tema principal del libro de Job no es el sufrimiento y el dolor de un hombre, el problema de Job no es financiero, social o médico, su problema central es teológico.

Job debe lidiar con el hecho que en su vida YEHOVAH DIOS no actúa de la manera en la que siempre pensó que YEHOVAH DIOS actuaba y debía actuar.

Este libro de Job no es un registro de soluciones y explicaciones a este problema, es una revelación de la experiencia de Job y las respuestas que venían junto con su experiencia.

Por lo tanto, es una historia verdadera la que tenemos sobre él y no ficción o parábola moral como algunos han creído. Se ve un doble testimonio en esto, el profético en Ezequiel 14, 14 y el apostólico en Santiago 5, 11, una cuerda tan bien entrelazada no se rompe tan fácilmente.

El primer vistazo a Job nos muestra que era un hombre sumamente honrado. El autor da una descripción impresionante de un hombre que no es perfecto, pero completo en su devoción, respeto y obediencia a YEHOVAH DIOS.

La conexión del Altísimo con Job parece ser independiente de cualquier otro personaje del Antiguo Testamento.

Definitivamente parece haber vivido antes del tiempo de Moisés y el pueblo de Israel, incluso antes que Abraham. Algunos piensan que el personaje “Jobab” mencionado en Génesis 10, 29 es Job, lo cual lo pondría en la era entre Noé y Abraham.

Si esa era la era de Job, entonces podemos decir que la profunda y verdadera relación de Job con YEHOVAH DIOS, fue sin duda pasada a él por sus ancestros que se remontan al tiempo de Noé y su hijo.

Otros señalan varias razones para fechar a Job más tarde, tal vez en las generaciones después de Jacob y Esaú.

· Us era el sobrino de Abraham, el hijo de su hermano (Génesis 22, 21). La tierra de Uz puede haber sido llamada así por él (Vs 1).

· Elifaz (Job 2, 11) era el hijo de Esaú (Génesis 36,10) este hijo de Esaú tenía un hijo llamado Temán (Génesis 36,13) y los descendientes de Temán fueron conocidos por sus sabiduría (Jeremías 49,7).

· Bildad es llamado un Sujita (Job 2, 11) y Súaj fue hijo de Abraham a través de Cetura (Génesis 25, 2)

Ahora bien, esta fuerte declaración de la rectitud de Job es importante para entender el resto de la historia. Reconocer la rectitud de Job nos salvará de cometer el error de pensar en cualquier punto de esas experiencias, que estas tienen su explicación en el hombre mismo.

No sufrió por él mismo, sus dolores no fueron penas por maldad, ni siquiera castigos para corrección.

Job era “perfecto”, no significa que Job no tenía pecado, sino que era intachable en sus obras de piedad. Hay una gran diferencia el pecado es vertical, intachable es horizontal.

La insistencia de la rectitud de Job no se debe debilitar en los intereses de un dogma universal de depravación humana, él no es considerado perfecto ni sin pecado.

Todos los que hablan en el libro, incluido el mismo Job, están convencidos de que los hombres son pecadores.

El primer acto registrado de Job es ofrecer sacrificios por pecado, este no es el punto, es posible para hombres pecadores ser genuinamente honrados o correctamente equivocados.

En una cultura donde el estatus y a riqueza podían ser medidas por el tamaño de la familia, Job era un hombre de estatus y riqueza impresionantes con sus siete hijos y tres hijas.

Su hacienda era siete mil ovejas. Cual fuera la manera en la que se le midiera, Job era un hombre prominente y acaudalado, su rectitud, riqueza y estatus hacían cierto que era aquel varón más grande que todos los orientales.

Mucho más adelante en el libro vislumbraremos lo que Job realmente hacía con su dinero, con su tiempo y energías, él rescataba a los necesitados, se ocupaba personalmente de los discapacitados los moribundos, llevó huérfanos a su hogar, incluso llevó a los poderosos a la corte y defendió el caso de los desfavorecidos (29, 12-17; 31, 16-21).

Sus hijos se festejaban entre sí por ser una familia que tiene comunión con su Creador por lo tanto también entre ellos mismos. Job y su familia eran grandemente bendecidos, celebraban fiestas y honras en fechas especiales probablemente por sus cumpleaños.

Job un hombre escrupulosamente piadoso que adoraba, obedecía y servía como profeta, sacerdote y rey para su familia es la verdad más acertada, para los que dicen que sus hijos eran personas malvadas que necesitaban expiación constantemente.

Versos del 6 al 12

Aquí estudiamos el escenario en el cielo del libro de Job, que revela una escena en el cielo oculta para él y los otros en la tierra.

La historia de Job realmente solo puede ser comprendida tomando en cuenta lo que sucedía en el cielo y teniendo más que una perspectiva terrenal.

Sin este prólogo el Job de los diálogos y monólogos pudiera ser solamente considerado como un hombre con un fariseísmo insoportable y el lector sería dejado sin una perspectiva celestial.

La frase “los hijos de YEHOVAH” es usada en el Antiguo Testamento para describir a los “seres angelicales” (Génesis 6, 1-4; Job 38, 7). Entre este grupo de seres angelicales, entre los cuales vino también Satanás.

El hecho de que Satanás vino al cielo, muestra que Satanás es un ser angelical y de ningún modo igual a YEHOVAH DIOS.

A menudo, para su gran deleite, exageramos el estatus y la importancia de Satanás, considerándolo como lo contrario de YEHOVAH DIOS, como si el Altísimo fuera luz y Satanás la oscuridad, como si el Creador fuera calor y Satanás fuera frío.

Satanás quisiera ser lo contrario de YEHOVAH DIOS, pero YEHOVAH DIOS quiere que sepamos que Satanás es simplemente una criatura y de ninguna manera es lo contrario de YEHOVAH DIOS.

Si Satanás tiene un contrario, no es YEHOVAH DIOS el Padre ni DIOS el Hijo, estaría en un mismo nivel que el ser angelical de alto rango como Miguel.

El hecho de que ellos vinieron a presentarse delante de YEHOVAH DIOS muestra que los seres angelicales caídos, tienen acceso a la presencia del Altísimo (1 de Reyes 22, 21, Zacarías 3, 1) pero un día serán restringidos a la tierra (Apocalipsis 12, 9).

YEHOVAH DIOS permitía y continúa permitiendo a Satanás y otros seres angelicales caídos en su presencia, pero solo por Sus propios propósitos, por lo tanto, demandó saber en que andaba metido Satanás.

Aunque Satanás tiene acceso al cielo, también tiene acceso libre a la tierra y “anda como león rugiente buscando a quien devorar” (1 de Pedro 5, 8). Se puede decir que Satanás tiene un interés activo en lo que sucede en la tierra.

Fue YEHOVAH DIOS quien trajo a Job como tema a discusión, en el sentido de jactarse de la piedad y el carácter de Job.

El Altísimo estaba tan impresionado con Job que afirmó la descripción de Job mencionada por primera vez (Vs 1).

Satanás toma en cuenta a los santos de YEHOVAH DIOS, sin embargo ¿Qué es el diablo, cuando toma en cuenta a los santos?.

· Él los ve y se sorprende ante la diferencia entre él y el pueblo del Altísimo, él nos ve y sabe que aunque él ha caído, estas creaturas terrenales se mantienen.

· Él los ve y se sorprende ante su felicidad, él conoce muy bien la miseria de su propia alma, pero admira y odia la paz del alma del creyente.

· Él los ve y busca alguna falla, para poder encontrar así algún consuelo para su propia hipocresía y oscura alma.

· Él los ve, especialmente a los grandes corazones entre los santos y ve a aquellos que bloquean y estorban su repugnante trabajo.

· Él los ve y busca oportunidad para dañarlos.

Aquí Satanás cumplió el rol descrito en Apocalipsis 12, 10, el acusador de nuestros hermanos.

Satanás acusó a Job delante de YEHOVAH DIOS, insistiendo que la perfección de él era en esencia falsa y que solo le servía por lo que podía obtener de YEHOVAH DIOS.

En respuesta a la acusación de Satanás, YEHOVAH DIOS le dio un permiso significativo, aunque limitado, para atacar a Job. El Altísimo bajaría el cerco sin removerlo por completo.

Satanás tuvo el poder y el deseo de afligir a Job todo el tiempo, lo que le hacía falta era el permiso de YEHOVAH DIOS. Cuando el Todopoderoso lo permitió, Satanás estuvo más que contento de atacar a Job hasta el límite de lo permitido.

La revelación de la escena celestial detrás de la escena terrenal, nos ayuda a entender el posterior comentario de Santiago sobre Job “He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren”.

“Porque nosotros llamamos felices a los que sufrieron con paciencia. Ustedes oyeron hablar de la paciencia de Job, y saben lo que hizo el Señor con él, porque el Señor es compasivo y misericordioso” (Santiago 5, 11).

Los dos grandes temas tratados en el libro de Job, como explica Santiago, son la perseverancia de Job y el propósito de YEHOVAH DIOS y es importante que aprendamos ambos temas.

El propósito de YEHOVAH DIOS se conecta con Efesios 3, 10-13 “quiere que su multiforme sabiduría sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales, conforme al propósito eterno que hizo en Yeshúa”.

YEHOVAH DIOS usó a Job para enseñar a los seres angelicales, especialmente para enseñarles sobre su propia impresionante sabiduría.

Versos del 13 al 19

Las trágicas y repentinas pérdidas de Job

Se describen en estos versos, vemos que al recibir una autorización más grande para afligir a Job.

Satanás maximizó su trabajo contra el hombre de YEHOVAH DIOS al traer catástrofe sobre Job en el transcurso de unas pocas horas. En ese tiempo limitado Job perdió sus bueyes, sus criados, sus ovejas, sus camellos, sus hijos e hijas.

Esto nos muestra que Satanás estaba enfocado en maximizar su ventaja. Si le había sido permitido atacar a Job, lo haría de la manera más efectiva posible hasta el límite de lo permitido por YEHOVAH DIOS.

Por lo tanto, cualquier punto de apoyo que le demos a Satanás es peligroso. Debemos esperar que el maximizará cualquier ventaja que se le otorgue.

Las tragedias llegaron a Job por diferentes causas, sin embargo sabemos que el motivo detrás de todo era la instigación de Satanás.

En esto aprendemos algo acerca de cómo trabaja Satanás. Él no forzó a Sabeos y caldeos piadosos a hacer cosas malas en contra de Job que no querían hacer.

Él logró su propósito maligno al trabajar a través del carácter malvado de hombres caídos.

También aprendemos que Satanás tuvo cierta influencia sobre el clima, un gran viento y podría imitar un fenómeno usualmente asociado con YEHOVAH DIOS, fuego de DIOS cayó del cielo.

Versos del 20 al 22

Job reacciona a sus pérdidas se describe en estos versos de manera apropiada, donde hizo luto por sus enormes pérdidas.

Había perdido a sus hijos e hijas, criados y una gran cantidad de riqueza material, era tiempo de lamentarse.

Job se lamentó, pero no de la manera en que los impíos y paganos lo hacían, no se cortó o mutiló, ni se hizo un tatuaje como era la costumbre entre aquellos pueblos antiguos (Levítico 19, 28).

En medio de su luto, Job también decidió adorar a YEHOVAH DIOS a pesar de sus circunstancias y sus sentimientos. Podríamos decir que esto era realmente adoración pura y una enorme glorificación al Todopoderoso.

“YEHOVAH dio y YEHOVAH quitó, sea el nombre de YEHOVAH bendito”, Job analizó su situación de una manera piadosa y sabia. Job entendió que:

· Él llegó a este mundo con nada, por lo que todo lo que tenía era ciertamente una bendición de la generosidad de YEHOVAH DIOS. Si ahora tenía menos, aun así, era más de lo que tenía cuando llegó a este mundo y más de lo que se llevaría con él al más allá.

· Su anterior prosperidad no se debía a suerte o a simple ingeniosidad humana, era debido a la gran y poderosa bendición de YEHOVAH DIOS sobre su vida. Él no dijo, “Yo lo gané todo”. Él no dijo, “Se han ido todos los ahorros que gané con tanto esfuerzo”.

· YEHOVAH DIOS estaba en control de su vida y no importaba cual fuera la fuente inmediata de adversidad o tragedia, tenía que pasar por las sabias y amorosas manos del Altísimo antes de que pudieran tocarlo.

· YEHOVAH DIOS era digno de ser bendecido y adorado, en cualquier y todas las circunstancias de la vida.

Sus palabras fueron de la más profunda filosofía. Él reconoció que el hombre es más que las cosas que acumula a su alrededor.

Job ve solamente la mano de YEHOVAH DIOS en estos eventos. Nunca se le ocurre maldecir a los bandoleros del desierto, maldecir a sus propios torpes criados, que ahora yacían muertos por su falta de alerta.

Todas las causas secundarias desaparecen, fue YEHOVAH DIOS quien dio, quien quitó y solamente en YEHOVAH DIOS se debe buscar la explicación a estos eventos.

Podemos meditar en las implicaciones de las palabras, “YEHOVAH dio”:

· Nunca debemos pensar que las cosas buenas de este mundo nos llegan de la tierra, llegan del cielo.

· Nos llegan como regalos, son inmerecidas.

· YEHOVAH DIOS nos da sus regalos con bondad y consideración.

· Saber esto endulza el valor de todo lo que tenemos, las cosas son más preciadas porque son regalos de un DIOS amoroso.

· Esto nos protege de la deshonestidad, no queremos nada en nuestras manos excepto lo que YEHOVAH DIOS nos da y no queremos mezclar lo que ÉL nos da con lo que el diablo nos da.

· Es necedad enorgullecernos de tener más que otros.

· Es fácil devolverle a YEHOVAH DIOS cuando entendemos que todo lo que tenemos viene de ÉL.

· Siempre debemos adorar al Dador y no a los regalos, el Dador es más grande que los regalos que nos da.

“Sea el Nombre de YEHOVAH bendito”, era la expresión de adoración mencionada en el verso anterior.

Job fue capaz de bendecir el nombre de DIOS incluso cuando estaba siendo específica y duramente tentado a maldecir su nombre.

Esto demuestra que Job no pecó ni culpó injustamente a YEHOVAH DIOS cuando dijo, “YEHOVAH quitó”, estuvo en lo correcto al entender que al final YEHOVAH DIOS estaba detrás de todas las cosas, incluso si la responsabilidad inmediata por un acontecimiento no pertenecía a YEHOVAH DIOS.

Entendía lo que Yeshúa dijo: “la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee” (Lucas 12, 15).

Hay pocos en el mundo actual que soportarían la pérdida de una fortuna tan grande con tanta piedad y paciente resistencia.

· Job se mantuvo firme contra el miedo y no cedió al pánico.

· Job se mantuvo firme contra pretender estar de luto e hizo luto apropiadamente.

· Job se mantuvo firme contra el orgullo y se humilló a sí mismo delante de DIOS.

· Job se mantuvo firme contra el yo y adoró a DIOS.

· Job se mantuvo firme contra la mentalidad temporal y decidió pensar en términos de la eternidad.

· Job se mantuvo firme contra la incredulidad y no cedió a los vanos cuestionamientos de DIOS.

· Job se mantuvo firme contra la desesperanza y vio la mano de DIOS en la catástrofe.

· Job se mantuvo firme contra la ira y no maldijo a DIOS.

Este maravilloso triunfo de Fe no vino de Job actuando solo, sino sólo de como reaccionó ante estos desastres lleno y conectado con YEHOVAH DIOS.

No se nos dice que el Espíritu de YEHOVAH DIOS llenó a Job para reaccionar de esta manera y decir esas cosas, pero sabemos que es verdad.

Aunque podemos decir que YEHOVAH DIOS fortaleció a Job, no hubo un consuelo evidente, ni lo habría por un largo tiempo.

Treinta y seis capítulos de una agonizante búsqueda del alma, transcurrirán antes de que YEHOVAH DIOS siquiera mueva un dedo para comenzar a consolar a Job en estas devastadoras pérdidas.

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