Mosqueteros de Yehovah

Éxodo Capítulo 12

Versos 1 al 2

La liberación venidera sobre Egipto era un hecho tan significativo, que YEHOVAH DIOS dijo a los hijos de Israel que rehicieran su calendario.

El nuevo año ahora empezaría con el mes de su redención sobre Egipto. Era una forma dramática de decir que todo debía cambiar.

El mes de Aviv, ha sido establecido por YEHOVAH DIOS como el primero de los meses del año.

Ese mes coincide más o menos con la última mitad de marzo y la primera mitad de abril, según el calendario romano.

La palabra “aviv” significa “espigas verdes”. En la edad media tomó el significado de “primavera” y así es usada en el hebreo moderno.

Es el mes de la redención, la redención es el inicio del programa de Salvación de YEHOVAH DIOS.

Todo empieza con el sacrificio del cordero, cuya sangre libera de la muerte, después viene la libertad de la esclavitud.

Todo el Plan de Salvación está revelado en las Fiestas de YEHOVAH DIOS y por ello, este mes tiene que ser el primero del año, para que el Plan esté en orden.

Si se altera el orden de los meses, se altera el Plan de Redención del Altísimo y no se entenderá.

La tradición judía, en parte heredada desde Babilonia, establece el Rosh HaShaná, el nuevo año, el primer día del séptimo mes, llamado Tishri (septiembre-octubre).

Pero las Santas Escrituras, no mencionan esa fecha como el principio del año, sino el primero del mes de Aviv, que también tiene el nombre babilónico de Nisán (Nehemías 2, 1; Ester 3, 7).

De aquí en adelante se emplearon dos cómputos, uno para los propósitos sagrados y el otro para los civiles.

El primer mes de cada año del calendario sagrado, se corresponde con el séptimo mes del año civil de acuerdo a su tradición contaminada con la cultura babilónica, aunque los números siempre iban desde Nisán como el primero.

Aviv, el “mes de las espigas“, se convirtió de aquí en adelante en el primer mes del año sagrado o eclesiástico.

Y Tishri vino a ser su séptimo mes, igualmente honrado por fiestas importantes, más tarde instituidas en el Sinaí.

El año civil, que comienza con el mes de Tishri, nunca fue abandonado por los israelitas y todavía está en uso entre los judíos de hoy.

Puede rastrearse su existencia por todo el periodo del A.T., fue perpetuado por los judíos, pues creían que YEHOVAH DIOS creó el mundo en el otoño de ese año.

Hay una Fiesta anual establecida en la Biblia para ese día, llamada Yom Teruah, el día del clamor o toque de shofar.

El judaísmo babilónico celebra el nuevo año en esa Fiesta, llamándolo Rosh HaShaná, “cabeza del año”.

Sin embargo, la Biblia dice que “para ustedes”, es decir, para los “hijos de Israel” y “gentiles convertidos” copartícipes de la redención, el mes de Aviv es el primero del año.

La expresión “…para ustedes…” nos da a entender que no es así para otros.

Desde el principio, los pueblos de las naciones contaron los meses, desde el día de la creación de Adán, como el primer día del primer mes.

Cuando Adán fue creado el sexto día de la semana, allí ellos comenzaron a contar el tiempo, usando como marco de referencia el primer día del primer mes de la creación de Adán.

Desde entonces sus descendientes contaron los meses y los años, según marcaba el sol y la luna (Génesis 1, 14).

Ahora bien, ¿Es posible que la cuenta del hombre con respecto al tiempo, sea más importante que la cuenta del Creador? No, el primer mes se cuenta a partir del primer día de la Creación.

Vemos, como la tradición judía infectada por la transculturización babilónica dice que se cuenta a partir del hombre, pero aquí YEHOVAH DIOS nos da a conocer como lo estipuló desde un principio.

Ahora, como se ha explicado YEHOVAH DIOS dice “…para ustedes”, dando a entender que para otros no lo es. Ellos seguirán contando de otra manera.

Antes de la salida de Egipto, los hijos de Israel no celebraban el mes de Aviv como el primero del año.

Pero cuando el Altísimo empieza su Plan de Redención, cambia todo. “Para ustedes” es así, pero los demás no lo van a ver así, porque no son parte de la gran Redención.

Versos 3 al 4

Ésta es la primera vez en el pentateuco, de lo que sería un término técnico de la palabra congregación “עֵדָהç” igual a “edá” término que describe a Israel en un sentido religioso, el cual se usa como “Ekklesia” en griego “iglesia” en el Nuevo Testamento.

Aunque el cordero designado para la Fiesta de la Pascua no había de ser muerto y comido antes del decimocuarto día (14) del mes (Vs 6), los preparativos para la fiesta debían comenzar con cuatro (4) días de anticipación.

Aquí “cada uno” se refiere a cada cabeza de hogar. El diez (10) del mes de Aviv fue tomado un cordero para cada casa donde se iba a comer.

Según el Talmud, esto sólo se hizo una vez, en las siguientes celebraciones no se introducía el cordero en la casa, sólo se designaba y revisado durante cuatro (4) días para que fuera sin defecto, pudiendo ser tomado en cualquier momento.

La palabra hebrea es aplicable tanto a ovejas como a cabras, sin límite en cuanto a edad. Sin embargo, por estatuto la edad fue fijada (Vs 5) en un año, un hombre podía elegir entre un cordero y un cabrito (Vs 5).

Es interesante que los hebreos, por lo general, prefirieran un cordero a un cabrito y con una excepción registrada en 2 Crónicas 35, 7; parece que nunca hubieran usado ninguna otra cosa, para el ritual de la Pascua.

Los rabinos luego determinaron que al menos debía de haber diez (10) personas por cada cordero de Pascua, pero no más de veinte.

También, dispusieron que todos los miembros de la familia, hombres, mujeres y niños, debían participar de las actividades de la Fiesta.

Cuando se realizaban los preparativos para los que habrían de participar, debía considerarse la cantidad que cada uno quisiera comer, los niños y los ancianos no debían ser computados en la misma forma como los hombres en el vigor de la vida.

Consecuentemente, más de dos familias podían unirse con este propósito.

Versos 5 al 7

La ausencia de defectos y daños, no solo correspondía con lo sagrado del propósito al cual se dedicaban los animales, sino que era un símbolo de la integridad moral de aquel representado por el sacrificio.

La palabra hebrea para cordero es “sé” significa “la cría de la oveja o de la cabra”. Así que el cordero, podría ser de cualquiera de estas dos clases de animales.

El cabrito conecta el sacrificio de “Pésaj” (Pascua) con Yom Kipur (Día de Expiación), cuando se sacrifican dos machos cabríos que llevan el pecado de los hijos de Israel.

El día diez (10) del primer mes, tiene un reflejo en el día diez (10) del séptimo mes, Yom Kipur, el Día de la Expiación (Levítico 16).

De esto, aprendemos que el Mesías sufriente, hace las dos funciones de cordero y del macho cabrío, de morir para liberar a los primogénitos de la muerte y para quitar el pecado del pueblo (Ver nuestro estudio Fiesta de Expiación, en la categoría Fiestas de Yehovah).

El que era cabeza de familia, tenía que ofrecer el sacrificio por sí mismo y por su familia. De ese modo, nadie fuera de la familia intervenía entre ella y YEHOVAH DIOS.

Se dispuso esto reconociendo que Israel era una nación de sacerdotes, como son los cristianos hoy día.

El cordero tenía que ser revisado durante los cuatro (4) días para que fuera perfecto. Lo mismo pasó con el Mesías cuando entró en Jerusalén el día diez (10) de Aviv aquel año.

Yeshúa Ha Mashiaj, estuvo varios días enseñando en el templo y durante ese tiempo podían venir y hacerle preguntas.

El cordero tenía que ser sacrificado por la tarde, más exactamente “entre las dos tardes”.

Según el texto hebreo, entre el mediodía, cuando el sol empieza a inclinarse y la tarde cuando el sol se pone.

“Desde el oscurecimiento del día hasta el oscurecimiento de la noche”.

Es decir, se debe dar muerte al cordero en la mitad que va desde las 12:00 pm hasta las 6:00 pm, se debe matar a las 3:00 pm.

Para tener un lapso de tres (3) horas para asarlo antes que de inicio el “Shabbat” de “Panes sin Levaduras”, que es donde se come el cordero junto a panes sin levadura, pero ya es el día quince (15) donde no se puede prender fuego.

La sangre representa la vida (Levíticos 17, 11) y siendo la mismísima esencia del sacrificio, siempre era considerada como el símbolo especial de expiación para representar el sacrificio.

Dado que el “cordero” pascual había de redimir la “casa” que en hebreo también significa “familia“, la señal de la expiación había de mostrarse bien visiblemente.

Versos 8 al 10

El cordero asado debía comerse con panes sin levadura, pues la levadura produce fermentación, un símbolo natural de impureza y corrupción moral (pecado).

Por esta razón, la levadura también estaba excluida como contaminadora en las ceremonias en que se usaban cereales.

Es imposible no dejar algo del cordero. No se podía comer ni los tendones, inclusive el nervio ciático (Génesis 32, 33), ni los huesos. Así que lo único que se podía hacer, era quemar el resto.

Esto nos enseña la importancia de recibir todo lo que es el Mesías Yeshúa, no podemos decir que queremos solamente una parte de Él.

Versos 11 al 15

La palabra “Pésaj” (Pascua) se refiere en primer lugar al animal sacrificado, el “Korbán” (sacrificio).

Por esto el día de Pésaj es en primer lugar el catorce (14) de Aviv, cuando se sacrifica el animal.

En la antigüedad los hombres vestían con dos pliegos de telas que utilizaban tanto para cubrir el cuerpo, como una parte para cubrir el rostro, en las tormentas de arena.

Sin embargo, cuando iban a realizar algún trabajo que implicaba cargar algún peso, la parte de la tela que colgaba en la parte frontal de su cuerpo, la enrollaban por su dorso, ajustándola a su cintura, haciendo un sostén para sus genitales, es lo que significa “Ceñir los Lomos”.

El cordero de Pascua debía ser comido en Fe, confiando que la liberación prometida de Israel estaba presente y que ellos podrían caminar en esa libertad inmediatamente.

No era costumbre llevar zapatos dentro de la casa o durante las comidas. Algunos judíos han considerado esta instrucción como de obligación perpetua.

Pero la opinión generalizada ha sido que estas instrucciones se aplicaron únicamente en la primera ocasión, cuando por una sola vez, sirvieron a un propósito útil.

YEHOVAH DIOS tuvo a Israel como “Su primogénito, Su pueblo escogido”.

Si Egipto se rehusaba a liberar al primogénito de YEHOVAH DIOS, entonces YEHOVAH DIOS, requeriría del primogénito de Egipto como una pena de juicio.

Las instrucciones dadas hasta aquí, en primer lugar se referían a la primera celebración de la Pascua, la noche que precedió al éxodo.

Ahora, se anuncia que este rito debía ser conmemorado anualmente. En el futuro habían de añadirse otros detalles, como la eliminación de toda levadura, que pudiera haber en la casa.

El consumo de “Pan sin Levadura” durante siete (7) días después de la Pascua, la reunión para celebrar culto en el primero y en el último día de la Fiesta y la observancia de esos días, como días de descanso “Shabbat”.

En lo que se refiere a “olam” según la traducción literal es “perpetuamente”.

Como la liberación de Israel era de significado perpetuo, la conmemoración del acontecimiento había de ser perpetua para los israelitas, mientras continuaran siendo el pueblo escogido de YEHOVAH DIOS.

La duración de “Perpetuo“, está condicionada a la naturaleza de aquello a lo cual se aplique.

Puede referirse a lo que “no tiene ni principio ni fin”, como por ejemplo, YEHOVAH mismo.

También, se relaciona con el tiempo que tiene un “comienzo, pero no tiene fin”, como la Vida Eterna de los redimidos.

Y otro significado es un período más corto de tiempo, que “tiene principio como fin”.

Deuteronomio 16, 8 dice que hay que comer “matzá” el significado en hebreo de “Pan sin Levadura” durante un periodo de seis (6) días.

Esto significa que en el séptimo día no hay una obligación de comer “matzá”, es decir, el “Pan sin Levadura” es opcional, siempre y cuando no se coma “jamets”, algo leudado.

Pero, para la primera noche, hay un mandamiento específico de comer “matzá” y por eso no es opcional, como está escrito en Vs18.

Versos 16 al 20

En el decimoquinto (15) día de Aviv, el primero de los siete (7) días de los “Panes sin Levadura”, después de la noche de la comida pascual, la gente debía reunirse para un culto, como ya se dijo anteriormente.

Este es el primer caso en las Escrituras en que se menciona una convocación para un propósito “Santa convocación”.

Es una traducción exacta y apropiada del término hebreo aquí usado y significa una reunión convocada por orden expresa de YEHOVAH DIOS, para fomentar la Santidad.

Durante la semana de la Fiesta de los Panes sin Levadura, en hebreo “Jag ha-Matsot”, hay dos días festivos como ya se ha mencionado, dos Shabbats, el primer día y el séptimo, los días 15 y 21 del mes.

En cada uno de estos días hay que hacer una convocación de Santidad “mikrá kodesh”.

A diferencia del Shabbat semanal, en estos Shabbats está permitido hacer fuego con el fin de cocinar lo que se va a comer durante el día.

Hay que guardar los Panes Ázimos (Panes sin Levadura) para que no fermenten y guardar el día para no hacer labores.

El proceso de fermentación en el pan representa el pecado, simbolizado por la esclavitud en Egipto.

La salida de Egipto, que ocurrió justo después del sacrificio del cordero de “Pésaj”, está relacionada con el “Pan sin Levadura”.

Esto nos enseña que la muerte del Mesías produce libertad de la esclavitud del pecado.

El sacrificio del Cordero es la condición para poder celebrar la “Fiesta de la Libertad”, si una persona no se “apropia” de la muerte del Mesías, no será liberada de la “esclavitud del pecado y de la muerte”.

Versos 21 al 24

Se esperaba que los ancianos mostraran el camino. Moisés les instruyó para que observaran la Pascua, a sabiendas de que el resto de la nación les seguiría.

La celebración de la Fiesta con el “Pésaj” fue una obra de Fe como mencionamos anteriormente, porque antes de salir, los hijos de Israel ya celebraron su libertad.

La Fe habla y actúa según las cosas que no son, como si fuesen y así suceden.

El hisopo es como el algodón, tiene la capacidad de chupar los líquidos.

Además, el hisopo tiene la característica de guardar la sangre para que no coagule.

Así que la sangre untada en las maderas de las puertas no se coagulaba, estaba viva todo el tiempo.

Esto nos enseña que la sangre del Mesías, siempre está viva y presente ante el Padre en el cielo.

El hisopo no es usado en las celebraciones posteriores de Pésaj, sólo se usó en Egipto.

En esa noche de castigo, no había seguridad en ninguna otra parte, a no ser detrás de la puerta manchada con sangre.

Así como para los hebreos no había certeza de seguridad, más allá de la Protección de la Sangre del Cordero, así tampoco, para el cristiano hay otra Salvación fuera de la sangre de Yeshúa, el verdadero “Cordero de YEHOVAH DIOS”.

El Altísimo buscó por sangre rescatar la vida del hombre, esta sangre del sacrificio era el fundamento para librar al pueblo del juicio.

El ser librado del ángel de la muerte no ocurrió por la oración, el ayuno o por hacer buenas obras, esto fue cumplido por la vida que se dio en rescate por otros.

Versos 25 al 28

Moisés, supuso que las ceremonias pascuales despertarían curiosidad y que cada generación sucesiva desearía conocer su origen y significado.

La ceremonia es llamada “rito” o tarea, ya que se realizaba en cumplimiento de una orden divina.

Versos 29 al 32

Literalmente, en “la mitad de la noche”, el día aunque conocido por los israelitas, no había sido anunciado al rey y esa incertidumbre debe haber aumentado su ansiedad.

Cuando Moisés dejó al obstinado rey, cada cortesano debe haber estado temeroso ante la perspectiva de perder a su primogénito.

Pero, al pasar varios días sin que se cumpliera la amenaza, quizás muchos, y posiblemente aun el rey mismo, habrán pensado que nada semejante a eso iba a suceder.

Con todo, siempre debe haber existido el temor de que se cumpliera la palabra de Moisés.

Esta plaga fue dirigida en contra de dos dioses egipcios significativos, el primero, Osiris quien era el dios egipcio que se decía daba la vida.

El segundo, contra la supuesta deidad de Faraón mismo, debido a que su propia casa fue herida (el primogénito de Faraón que se sentaría sobre su trono).

Todos los primogénitos que había en la tierra de Egipto fueron heridos (Vs12), no solamente de los egipcios.

La única manera de ser liberado de esta plaga, era unirse con el pueblo de Israel y creer en la sangre del cordero.

En todas las casas había algún muerto. Ahora, fue completa la rendición de Faraón.

No solo les ordenó que salieran del país inmediatamente y llevaran sus bienes consigo, sino que presentó un pedido a los dos hermanos que ellos difícilmente podrían haber esperado.

Las palabras de ellos le habían traído una maldición, podría ser que sus palabras le trajesen también Bendición.

No hay registro de cómo fue recibido su pedido, pero el solo hecho de que hubiera sido formulado es una indicación notable de cuan humillado estaba su orgullo.

Versos 33 al 36

El pueblo egipcio también estuvo de acuerdo en que los Israelitas debían de marcharse, hasta el punto en que ellos pagaron a los Israelitas para que se fueran.

Por lo tanto, los hijos de Israel se fueron de prisa y tan rápidamente que no les fue posible leudar el pan.

Esto, es por qué ellos debían de comer pan sin levadura de la forma en que YEHOVAH DIOS se los había ordenado.

Versos 37 al 42

Este era el momento en que todos los capítulos previos de Éxodo habían anticipado.

Israel ahora era libre, Faraón y sus ejércitos no les detuvieron mientras ellos partían desde el centro de Ramesés a Sucot.

Ya que Sucot significa refugio, puede que no describa a un campamento temporal en lugar de una ciudad egipcia que existía allí.

Es fácil imaginar las celebraciones (y la tensión) en Sucot esa noche.

Como seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los niños, al reunirse todos en Sucot, además de los niños o mujeres que dejaron Egipto, esta cantidad nos da una población aproximada de quizás dos (2) millones de personas que dejaron Egipto hacia la Tierra Prometida.

Versos 43 al 51

La palabra hebrea que ha sido traducida como extranjero es “ben nejar” que significa un extraño, lo cual implica tanto un israelita apóstata como un gentil.

No fue mediante un linaje natural, sino en virtud de un llamamiento divino como Israel había llegado a ser el pueblo de YEHOVAH DIOS.

Por esa razón y estando destinado a ser una Bendición para todas las naciones, Israel no debía asumir una actitud de exclusivismo con los extranjeros.

Había de dar la bienvenida, a los que desearan unirse con el en el culto y servicio de YEHOVAH DIOS.

Siendo incorporados política y económicamente, esos “extraños” debían ser aceptados también mediante una formalidad religiosa, el rito de la circuncisión.

Así llegaban a asimilarse al pueblo de YEHOVAH y se les permitía participar del ritual de la Pascua.

Según la obra magnífica de Yeshúa Ha Mashiaj, los gentiles pueden entrar y formar parte de la congregación de Israel, por medio de un acto de Conversión, sin tener que circuncidarse en la carne.

Los requisitos para la conversión Mesiánica son:

1. Arrepentimiento de los pecados y la idolatría de las naciones.

2. Aceptación del yugo del Reino y de la Torá.

3. Circuncisión del corazón y recepción del Espíritu de Mashiaj.

4. Recepción del sacrificio expiatorio de Yeshúa.

5. Fe en YEHOVAH DIOS que resucitó a Yeshúa de entre los muertos.

6. Confesión de Yeshúa como el Señor.

7. Purificación por agua en el nombre de Yeshúa Ha Mashiaj.

Las mismas instrucciones eran para los que querían ser injertados a Israel y a sus Pactos, por tanto, YEHOVAH DIOS advierte a Moisés a este mismo ritual.

1 comentario en «Éxodo Capítulo 12»

  1. Aprendimos que cada plaga que envió Yehovah Dios tiene su significado que iba en contra de los dioses de los egipcios. Dios es el único que conmueve los corazones de las personas para cumplir sus propósitos, de manera tal que se cumpla sus designios.

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