Mosqueteros de Yehovah

Éxodo Capítulo 11

Versos 1 al 3

Si bien, Faraón aún no estaba convencido, el pueblo de Egipto ya anhelaba ver al pueblo de Israel marcharse.

Deseaban tanto que se marcharan, que les dieron regalos de plata y de oro para que se fueran.

Así fue como los esclavos Israelitas, recibieron sus compensaciones salariales, del tiempo que estuvieron como esclavos y mostrando, que no se fueron de Egipto con las manos vacías.

Estas joyas, fueron usadas después para adornar y enriquecer el Santuario, relumbraban en el peto del Sumo Sacerdote y brillaron en los vasos sagrados.

Moisés, había increpado al rey de igual a igual y el hecho de que el pueblo lo reverenciara como a un dios, automáticamente, acrecentó el prestigio de Moisés ante ellos.

Si no hubieran considerado, que Moisés era una persona sumamente extraordinaria, a quien sería peligroso molestar, probablemente, desde hacía mucho tiempo habría sufrido una agresión.

Como estaban las cosas, toda la nación estaba contenta, de que estuvieran por irse, el pueblo que les había ocasionado tantas desgracias y por lo mismo, dieron gustosamente de sus recursos.

Versos 4 al 6

Moisés, estaba parado quieto ante Faraón, por primera vez YEHOVAH DIOS, le guió para decir específicamente, lo que pasaría a los primogénitos de Egipto.

Ellos morirían, todos, debido a que los egipcios no dejaban ir al primogénito (Israel) de YEHOVAH DIOS. Por lo tanto, habrá gran clamor por toda la tierra de Egipto.

Son bien conocidas la intensidad de las emociones de los orientales y la libertad con la cual las expresan.

Vemos en las pinturas de los antiguos funerales egipcios, que presentan a mujeres lamentándose, con cabellos desgreñados, brazos en alto, que expresan su dolor tanto con gestos, como con palabras.

Versos 7 al 10

Probablemente, algunos en ese día (incluyendo a Faraón) les fue fácil decir:

“Los Egipcios tienen dioses y los Israelitas tienen a YEHOVAH DIOS Único. ¿Cuál es la diferencia?”

En su abrumadora demostración de poder sobre las deidades egipcias, YEHOVAH DIOS mostró que si había una diferencia.

Si nueve (9) plagas habían venido de la mano de YEHOVAH DIOS, ellos podría esperar que la advertencia de una décima plaga debía ser cierta.

Pero, el corazón de Faraón permanecía duro, y YEHOVAH DIOS fortaleció a Faraón en su endurecimiento de corazón.

Las nueve (9) plagas pueden ser vistas como un todo. Ellas, afectaron cada elemento de la naturaleza: minerales, animales, vegetales y humanos.

Las plagas trastornaron a las personas y las propiedades e incluyendo desde lo más alto hasta lo más bajo.

YEHOVAH DIOS nunca endureció el corazón de Faraón, sino, hasta que él lo endureció primero en contra del Altísimo y de Su pueblo.

Antes de proceder a relatar la última y más grande de todas las plagas, Moisés se detiene por un momento para contemplar retrospectivamente la serie de milagros.

Meditando, por así decirlo en el fracaso de ellos, para conmover la terca voluntad de Faraón por tener un corazón endurecido.

1 comentario en «Éxodo Capítulo 11»

  1. Este capitulo nos enseña que debemos esperar en Yehovah Dios cuando los enemigos nos asechan porque es él quien hace la justicia. Muchas veces nos preguntabamos el por qué Dios les daba la orden de pedir el oro a los egipcios y aquí hemos la razón por la cual. Gloria a Yehovah Dios

    Responder

Deja un comentario