Mosqueteros de Yehovah

Bendición o Maldición ¿Tu Escoges?

2 Corintios 4, 17-18 “Pues el peso momentáneo y ligero de nuestras penalidades produce, sobre toda medida, un peso eterno de gloria, para los que no miramos las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las visibles son temporales, las invisibles eternas”.

Las Bendiciones o Maldiciones  sus efectos se extienden a individuos, familias, comunidades y naciones hasta que se cancele sus efectos.

Maldición

Es el acto de hablar mal expresando la palabra hablada con fe, declarando la perturbación de la protección o Shalom de Dios (Shalom nada roto, nada dañado, nada perdido, nada extraviado, nada enfermo) quitando toda muralla de protección en el campo espiritual, entregando toda potestad al enemigo para que irrumpa en nuestra vida o en la de quienes están bajo nuestra cobertura.

El enemigo vino a robar, matar y destruir, entra por medio del pecado, afecta la cobertura espiritual.

Maldición de Dios

Es el acto de hablar mal que ejecuta Dios mismo, esperando en palabra hablada con fe, anhelada en el fuerte deseo, que persigue la pérdida del estado de gracia, favor y don bueno.

Dios es justo y de acuerdo a tus obras tienes corona de gloria o condenación. 

Hay un compromiso delante de Dios, honrarlo a él, valorando, reviviendo lo que él hizo por nosotros, con la desobediencia quedamos expuestos a toda asechanza espiritual del enemigo, ya que la desobediencia nubla el entendimiento pervirtiendo toda sabiduría. Deuteronomio 28, 15- 45; 15-19; 23-25, 43-44.

Decide entrar en Obediencia y ser Bendecido o seguir en Desobediencia y vivir bajo Maldición. Causas.

1. Rebeldía 

El deseo que hay en ti (el Espíritu y carne luchan por tu alma). Concupiscencia (Epithumia), 38 veces en el AT, 32 veces como lujuria, 3 veces como concupisciencia y 3 veces como deseo, siempre su significado de deseos de la carne, deseo contrario a la voluntad de Dios escrita en su palabra

2. El Enemigo trae la Tentación

Es el primer nivel en que nos puede atacar (tentación, perseguir y acusar) (estimulo externo, mediante los sentidos, por el deseo que hay en ti) pero tú tienes autoridad, tu tomas la Decisión debes luchar, ser radical, rechazar  el deseo dentro de ti, porque sino Caerás.

Las armas son la oración, la palabra y el ayuno. Adán por comer PECÓ, Jesús por ayunar TRIUNFÓ.

El ayuno hace doblegar la carne, Jesús oraba en todo tiempo y fue tentado pero usó la PALABRA.

EL enemigo te tienta en la carne, alma y espíritu, Lucas 4, 1-4 Deseos de la carne por necesidad de alimentos, debemos crucificar la carne (GALOPEI).

Lucas 4, 5-8 Vanagloria de la vida, Deseo de tener riqueza, poder, orgulloDios único Rey así que no debemos tener alianzas falsas porque cometemos adulterio contra Dios.

Lucas 4, 9-11 Deseo de los ojos, Rebeldía, fuera de Dios, debemos Resistir y el Diablo Huirá.

3. Pecado

Es el fruto, es lo que vemos, es el objetivo de la tentación, el que comete pecado se hace esclavo del pecado, atrae espíritus comunes.

Así como se produce el milagro, se produce el pecado:

  • CONOCIMIENTO (saber quién eres, reputación).
  • DESEO (Reprimido de pensamiento, torcido).
  • PODER (Contrario al Espíritu Santo, capacidad para transformar).

Santiago 1, 15.

4. Iniquidad 

Torcer, deformar, distorsionar, ver lo malo bueno y lo bueno malo, saber hacer el bien y no hacerlo y hacer el mal que no se debe hacer, es más profunda que el Pecado, conducta repetitiva que pasa de generación en generación a través de nuestra línea sanguínea, arraigándose cada vez más en nuestros corazones y trae consecuencias como enfermedades, pobreza, opresión demoniaca, muerte, entre otros.

Muchas veces no sabemos porque nos suceden las cosas que nos sucede, oramos, ofrendamos, diezmamos, nos confesamos, son consecuencias de iniquidades que actúan como maldiciones.

¿Qué debemos hacer?

Tener Radicalidad en las DecisionesDomino propio, controlar el temperamento, renunciar a toda participación de ocultismo, consultar horóscopos, formas de adivinación, tarot, ouija, brujería, astrología, telepatía, amuletos, yoga, supersticiones, hipnotismo, robar el diezmo, robar la ofrenda, transferencias de espíritu a través de relaciones sexuales prohibidas, faltar el respeto a los padres, opresión o injusticia,  apostasía, cuidar toda palabras pronunciada, porque por ella seremos juzgados.

Cuidar la palabra, somos personas con autoridad, como padre, madre, esposo, esposa, maestro, sacerdote o pastor, aseveraciones negativas dichas por la persona contra si misma, murmuración, chisme, cobardía.

Somos Bendecidos, el Señor dice mis ovejas escuchan mi voz y siguen mis caminos.

Bendición

Es el acto de hablar bien en palabra de fe activando las promesas bíblicas en nuestra vida con la certeza que se cumple, hablar bien lleva al deseo y el deseo lleva al poder, reconocemos que todo lo físico antes fue espiritual, causa-consecuencia, siembra y cosecha.

La Bendición de Dios

Es el acto realizado por el Altísimo, donde decide hablar bien expresando un profundo deseo en Palabra de Fe que se cumple en aquellos que honran Su Palabra, es un conjunto de dones que alcanza a aquellas que viven en estado de gracias (hijos, nietos, bisnietos, tataranietos, vuelta atrás). Isaías 65, 23; Deuteronomio 28, 2-14; 2-7; 12-14.

Las Bendiciones están condicionadas a Obedecer a Dios y Guardar sus mandamientos.

Si estas caminando de la mano del Señor y haciendo su voluntad no debes tener temor de ninguna maldición porque no tendrán efecto sobre tu vida porque el Señor está contigo como Poderoso Gigante.

El Bien y la misericordia te seguirán todos los días de tu vida, Salmo 23, 6.

Como Romper las Maldiciones 

1.Poner a Dios en Primer lugar

Debemos vivir bajo principios espirituales y pelear la batalla de la fe Romanos 5, 1 poner en primer lugar en nuestro corazón a Dios con la oración, Sabiduría 16, 28.

Reconocer nuestra posición y condición frente a Dios, implica dejar la desobediencia y rebeldía por medio del PECADO, reconocerlo (GALOPEI), evitar tentación y dejar de pecar, Proverbios 28, 13.

2. Arrepentirse

En nuestro nombre y nuestros antepasados, Comprometernos con Dios y pedir Perdón al Padre Eterno en el nombre de nuestro Salvador y Señor Jesucristo, quien murió por nuestros pecados, para hacernos libres y redimirnos de toda maldad.

Pedirle a Dios nos limpie de toda iniquidad en nuestra línea sanguínea, Salmo 107, 13-15.

3. Tomar la Decisión

Josué 24, 14-28 “Yo y mi familia serviremos a Yehovah” ejerce autoridad y liderazgo que no se negocia, temor de Dios (adoración, obediencia y servicio) es valorar a Dios, apreciar, respeta, colocar, honrar y poner en práctica Su Palabra.

Oseas 4, 6 mi pueblo perece por falta de conocimiento, transforma y limpia tu descendencia con determinación con autoridad por medio de la Palabra.

4. Ejercer el Sacerdocio, somos Profetas, Sacerdotes y Reyes

Hebreos 7, 7 El mayor ejerce influencia sobre el menor, Sacerdocio, autoridad que Dios ha puesto en ti, por medio del bautismo para que hagas sacrificio de oración al Padre que se traducen en lluvia de bendiciones sobre los que tienes cobertura los más pequeños que tu… (la cortina del templo se sesga).

  • El sacerdote debe escuchar a la familia y llevarle sus peticiones a Dios.
  • El Profeta escucha y trasmite a su Familia, todo acto bueno o malo tiene herencia para los que vienen después de nosotros.

La Palabra limpia tu descendencia para que las generaciones próximas sean benditas, todo es siembra y cosecha. 1 Crónicas 4, 9-11.

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