Versos del 1 al 11
Apocalipsis está diseñado en una estructura de series de sietes: siete sellos, siete trompetas y siete copas. La secuencia es precisa: el último sello abre la primera trompeta y la última trompeta abre las copas de la ira.
El número 7 en la Escritura significa plenitud. Mientras las trompetas representaban juicios parciales (afectando a una fracción de la creación), las copas representan el juicio total sobre todo el planeta.
Además, en las trompetas aún había oportunidad de arrepentimiento, pero en las copas la puerta de la gracia se cierra y el ataque contra la impiedad es directo.
El Creador no desea que nadie se pierda hace lo indecible para acercarse a nosotros: Su Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros. Su Hijo nos enseña a vivir en justicia y santidad, demuestra Su Amor al pagar nuestra deuda en la Cruz. La respuesta natural ante tal Amor debería ser la Entrega Total, pero muchos prefieren su propio camino.
Yehováh tiene tres alternativas ante la rebelión humana:
- Ser indulgente (lo que perpetuaría el pecado y la muerte),
- Obligarnos a amarlo (lo que anularía nuestro libre albedrío) o
- Poner un límite a Su gracia.
En este capítulo vemos que Yehováh establece un tiempo límite para el arrepentimiento. Nosotros escogemos: aceptamos Su perdón o nos enfrentamos a la muerte eterna.
El Fundamento son los 10 Mandamientos. El primer mandamiento en la Torá se registra en: Éxodo 20, 2 Yo soy el Señor, tu Dios, que te saqué de Egipto, de ese lugar de esclavitud.
Esta declaración es el cimiento de los demás Mandamientos. Solo Yehováh salva, y por eso el nombre del Mesías es Yeshúa, la salvación de Yehováh. Como dice: Isaías 43, 11 Yo, yo soy el Señor, y fuera de mí no hay quien salve.
Al ser salvados, tenemos la obligación de seguir Sus Mandamientos. Yehováh es la fuente de un código moral objetivo que trasciende la opinión humana y nos enseña a valorar al prójimo.
A diferencia de los dioses paganos que exigen ser servidos, el Dios de Abraham nos libera de la servidumbre. Yehováh enfatiza que ÉL es Nuestro Libertador. Como lo afirma Pablo en:
Romanos 6, 20-22. 20. Cuando eran esclavos del pecado, se sentían muy libres respecto al camino de justicia. 21.Pero con todas esas cosas de las que ahora se avergüenzan, ¿cuál ha sido el fruto? Al final está la muerte. 22. Ahora, en cambio, siendo libres del pecado y sirviendo a Dios, trabajan para su propia santificación, y al final está la vida eterna.
La libertad moral emana del dominio propio de acuerdo a Sus instrucciones. El segundo Mandamiento (Éxodo 20, 3-6) prohíbe los dioses ajenos y la fabricación de imágenes para adorarlas, pues Dios es un Dios celoso que requiere obediencia y amor. Cuando leemos las escrituras vemos que toda clase de juicios han sido delegados al Hijo por el Padre.
Estos son los juicios finales de las siete copas o siete tazones que contienen la Ira de Dios, debemos entender que Quien está al mando en todo es el propio Mesías porque Él es el Rey de reyes y es el Juez de jueces.
La idolatría es la razón con la que se abre este capítulo, por la que se derraman las Copas de Ira. Un espíritu de obstinación, es alguien que no quiere arrepentirse. La influencia del imperio de la bestia, hará que la gente no esté dispuesta a volverse del pecado, confesar su injusticia o clamar a Yehováh por perdón.
Todos los que van a condenación eterna serán aquellos que no quisieron arrepentirse de sus transgresiones. Por esta razón, una y otra vez, viene juicio.
Este es un capítulo difícil, no de entender, sino de escuchar, debido a tanta muerte, destrucción y sufrimiento, necesitamos entender en este capítulo, que LAS PRIMERAS CINCO PLAGAS VIENEN SOBRE LAS NACIONES GENTILES, aquellas que No tienen una relación de Pacto con Dios.
Hablamos de un tipo particular de relación: un Nuevo Pacto que ha sido establecido por el Evangelio en Yeshua Ha Mashíaj.
Todos aquellos que van a recibir estas plagas finales son individuos que han rechazado el Evangelio. Debemos recordar que una de las cosas que precedió a este juicio es que UN ÁNGEL fue apartado a Proclamar al mundo entero en su plenitud el Evangelio eterno, pero la gente lo rechazó. QUIEN ESTA AL MANDO DE TODOS ESTOS EVENTOS ES YESHÚA HA MASHIAJ.
PRIMERA COPA conecta con la sexta plaga de Egipto (Éxodo 9, 8-12). Úlceras en quienes tienen la marca de la Bestia.
Verso 1-2. 1. Y Oí una voz potente que desde el Santuario gritaba a los siete ángeles: 2Vayan y derramen sobre la tierra las siete copas del furor de Dios”. 2.Salió el primero, vació su copa sobre la tierra y se produjeron úlceras malignas y dolorosas en las personas que llevaban la marca de la bestia y se postraban ante su imagen.
La razón de la primera copa es que adoraban a la imagen de la bestia. Esta copa de ira derrama sobre la Tierra y conecta directamente con la sexta plaga de Egipto.
Éxodo 9, 8-12. 8.Entonces Yehováh dijo a Moisés y a Aarón: 9. “Tomen unos puñados de cenizas, que Moisés tirará hacia el cielo en presencia de Faraón. El polvo se esparcirá por todo el territorio de Egipto, provocando úlceras y tumores en hombres y animales por todo el país de Egipto”. 10.Tomaron, pues, cenizas de un horno, se presentaron a Faraón, y Moisés las lanzó hacia el cielo. Luego aparecieron úlceras y tumores infecciosos en hombres y animales. 11.Esta vez los brujos no pudieron presentarse delante de Faraón, pues tenían úlceras, como todos los demás egipcios. 12.Pero Yehováh mantuvo a Faraón en su ceguera, y éste no quiso escuchar a Moisés y a Aarón, tal como él lo había advertido.
Deuteronomio 28, 35 Yehováh te herirá con úlceras malignísimas en las rodillas y en las piernas, de las que no podrás sanar, desde la planta de los pies hasta la coronilla de tu cabeza.
Salmo 69, 21-24. 21 Me pusieron hiel por comida, y en mi sed me dieron a beber vinagre. Desde la cruz, debido a nuestra transgresión y rechazo al Mesías, el furor de Yehováh se va a derramar sobre la Tierra.
Cuando la gracia llega a su límite viene juicio: la Ira de Yehováh. Hemos observando que la marca de la bestia y la adoración no será algo evidente para los hombres. El engaño es tal que las personas adorarán, no a una piedra, sino un sistema de gobierno. Eso es lo que representa la bestia: No es una deidad pagana, sino un sistema de poder opuesto a Dios.
Adán y Eva le creyeron a Satanás y cometieron idolatría al desobedecer la instrucción de Yehováh. La razón por la que Yehováh sacó a Abraham de los caldeos fue para remover a Abraham de la idolatría de Babilonia. Abraham respondió con obediencia a Yehováh, Creador del universo y se convirtió en el padre de las tres religiones monoteístas.
Es este Creador del universo quien demanda que solo a ÉL adoremos. Fuimos creados a Su Imagen y Semejanza, ÉL es nuestro Padre.
Esto implica:
1) Tenemos el mismo Padre,
2) Ninguna persona es más valiosa que otra, y
3) Debemos vivir bajo el estándar moral de Yehováh. Si Yehováh declara que matar es malo, eso es malo para todos los hombres de la tierra, no solo para un grupo.
Esta ley no es solo para los judíos o hebreos, es el estándar moral para toda la humanidad.
Cuando el Señor sacó a Israel de Egipto, diez plagas azotaron al pueblo de Egipto. Cada plaga era un juicio contra los dioses de Egipto:
- Agua convertida en sangre (Éxodo 7) contra los dioses del Nilo como Hapi y Nun.
- Las ranas (Éxodo 8) contra la diosa Heket.
- Mosquitos (Éxodo 8) contra el dios de la tierra, Geb.
- Moscas (Éxodo 8) contra varios dioses.
- Peste que da muerte al ganado (Éxodo 9) contra dioses como Apis y Hathor.
- Úlceras (Éxodo 9) contra dioses de la medicina como Sekhmet.
- Granizo (Éxodo 9) contra dioses del cielo como Nut y Shu.
- Langostas (Éxodo 10) contra dioses de la agricultura como Osiris.
- Tinieblas (Éxodo 10) contra el dios sol: Ra.
- Muerte de los primogénitos (Éxodo 11-12) contra dioses de la procreación y la vida como Isis y el mismo Faraón
El propósito de las plagas era azotar a los dioses de Egipto, porque solo hay un Dios verdadero.
SEGUNDA COPA y TERCERA COPA El mar y las aguas se Convierten en Sangre (vs 3-7) conectan con la primera plaga (Éxodo 7, 14-24).
Verso 3 El segundo ángel derramó su copa sobre el mar, y este se convirtió en sangre como de muerto, y murió TODO ser vivo que había en el mar.
El derramamiento de sangre en el mar y aguas ES TOTAL a diferencia de la 2da Trompeta donde la TERCERA PARTE del mar se convirtió en sangre. La sangre es muy importante en la Biblia y la primera vez que se derrama sangre humana es en la historia de Caín y Abel. Génesis 4, 10 Y Él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra. Después del diluvio, el Señor le dio una instrucción muy específica a Noé con respecto a la sangre.
Genesis 9, 4-6. 4.Lo único que no deben comer es la carne con su alma, es decir, con su sangre. 5.Pero también reclamaré la sangre de ustedes como si fuera su alma. Pediré cuenta de ella a cualquier animal. Y también el hombre deberá responder de la sangre de cualquier hombre, hermano suyo. 6.Quien derrame sangre del hombre, su sangre será también derramada por el hombre, porque Dios creó al hombre a imagen suya.
La sangre es valiosa porque la vida está en la sangre, y porque fuimos creados a imagen y semejanza del Eterno. Quien no respeta esta imagen, blasfema contra el Dios Vivo. Está prohibido derramar sangre y comer sangre. Son las mismas instrucciones que vas a encontrar en:
Levítico 3, 17 Toda la grasa pertenece a Yehováh. Este es un decreto perpetuo de generación en generación, dondequiera que vivan. No comerán grasa ni sangre.
Hechos 15, 19-21. 19.Por esto pienso que no debemos complicar la vida a los paganos que se convierten a Dios. 20.Digámosles en nuestra carta tan sólo que se abstengan de lo que es impuro por haber sido ofrecido a los ídolos, de las relaciones sexuales prohibidas, de la carne de animales sin sangrar y de comer sangre. 21.Porque desde tiempos antiguos leen a Moisés en las sinagogas todos los sábados, y tiene predicadores en cada ciudad.».
Yehováh ordenó a Israel cubrir con sangre cualquier rastro de la religión pagana de Egipto. En el templo de Jerusalén, el propiciatorio en hebreo kapporet, de la raíz Kaphar, cubría el Arca del Pacto. Kaphar significa cubrir, expiar, corregir, limpiar, purificar, reconciliar, satisfacción.
En este libro veremos que existen dos clases de sangre:
1. La sangre del Mesías que redime,
2. La sangre impura que contamina.
Por lo que el agua que es fuente vida será convertida en sangre con hediondez a muerte y toda la vida en el agua morirá. Cuando decimos que Yeshúa es nuestra propiciación, decimos que Él cubre nuestro pecado (como las pieles que cubrieron a Adán y Eva hechas con animales sacrificados).
Yehováh estableció sacrificio para que la sangre de los corderos fuera el sustituto por la vida de los hombres: vida por vida. Y lo que Yehováh hizo es: si ustedes no pueden pagar (porque implicaría que quedaran muertos para siempre), yo voy a ofrecer a mi Cordero en sustitución.
Verso 4-6. 4.El tercer ángel vació su copa sobre los ríos y sobre los manantiales de agua, que se convirtieron en sangre. 5.Y oí al ángel de las aguas que decía: «Tú, el que eras y eres, el Santo, eres justo al castigarlos de este modo, 6. pues ellos derramaron la sangre de los santos y de los profetas, y tú les has dado a beber sangre. Bien se lo merecían.
Llegó a su colmo el derramamiento de sangre: de los creyentes perseguidos en los 3 años y medio de tribulación y de los profetas perseguidos a lo largo de la historia, ahora los perseguidores beberán sangre. Tomaron la sangre de los mártires y el Eterno castigará a los que persiguieron a los profetas y a los creyentes de todas las edades. Viene el juicio por todos los que murieron en justicia.
Verso 7 Entonces oí otro grito que venía del altar: 2Sí, Señor y Dios, Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos”.
Todo lo que sucede es según la Verdad de Yehováh, es justo lo que el planeta recibe, porque Yehováh es justo. En Deuteronomio 28 hay una lista de bendiciones por obedecer los Mandamientos del Señor y maldiciones por desobedecer.
Yehováh puso delante de todos los hombres de la tierra las bendiciones como consecuencia de la obediencia y la rebeldía. El juicio tiene origen en la Ley de Yehováh, de maldición o bendición de acuerdo a como obran las personas.
Cuando vamos ante de un juez, esperamos que se haga justicia según la ley. La ley siempre tiene estos dos componentes: El que obedece vive, florece, tiene bendición y está libre de castigo. El que transgrede está bajo maldición y bajo castigo.
Depende de nuestra respuesta lo que recibiremos. ¿Cómo te acercas a la ley de Yehováh? ¿Con temor a no fallarle, o con rebeldía, poniendo pretextos para no obedecer?
CUARTA COPA (vs 8-9) El sol quema a los hombres. El sol fue creado el cuarto día y aquí se sale de control, evocando el juicio sobre Sodoma (Génesis 19).
Vs 8 El cuarto ángel derramó su copa sobre el sol, y su calor comenzó a quemar a la gente. 9.Los hombres fueron abrasados y empezaron a INSULTAR A DIOS, que tiene poder sobre tales plagas, en vez de reconocerle y darle gloria.
Ahora viene fuego, como en el tiempo de Sodoma y Gomorra. El Padre purificará la tierra con fuego. Los hombres han adorado al sol desde Babel; ahora el Creador del sol lo usará para juzgar a las naciones.
El sol fue creado en el cuarto día (Génesis 1,14-19). Los hombres, están siendo quemados por el calor, pero aun así se niegan a arrepentirse, humillarse y someterse a Su Autoridad. Estamos hablando de personas que Dios se les ha revelado innegablemente.
El número 4 y sus múltiplos 40 y 400 en la Biblia se asocian con prueba: 40 días de diluvio, 40 días de ayuno de Moisés, Elías y el Mesías en el desierto, 400 años de Israel lejos de poseer la Tierra Prometida, 40 años en el desierto. ¿Qué es lo que se espera con una prueba? Se esperaba que los hombres clamaran a Yehováh en arrepentimiento.
Malaquías 3, 20 Pero, en cambio, para ustedes que respetan mi Nombre, brillará el sol de justicia, que traerá en sus rayos la salud; ustedes saldrán saltando como terneros cebados.
¿Quién es el Sol de justicia? Nuestro Mesías. Aquellos que temen al Nombre del Señor recibirán salvación si se arrepiente y vuelven a ÉL antes que se desate la Ira de Yehováh.
QUINTA COPA Tinieblas sobre el trono de la Bestia (vs 10-11) conecta con la novena plaga (Éxodo 10, 21-23).
Verso 10-11. 10 El quinto ángel vació su copa sobre el trono de la bestia, y al instante su reino quedó sumido en tinieblas y la gente se mordía la lengua de dolor. 11. INSULTARON AL DIOS ALTÍSIMO a causa de sus dolores y de sus llagas, pero NO SE ARREPINTIERON NI DEJARON DE HACER EL MAL.
La novena plaga en Egipto fue la oscuridad. Éxodo 10, 21-23. 21.Yehováh dijo a Moisés: “Extiende tu mano hacia el cielo cubrirán las tinieblas el país de Egipto, tan densas que la gente caminará a tientas”. 22.Así lo hizo Moisés, y al instante densas tinieblas cubrieron Egipto por espacio de tres días. 23.No podían verse unos a otros, ni nadie pudo moverse durante los tres días; pero había luz para los hijos de Israel en todos sus poblados.
Características de la plaga de la oscuridad:
1. Oscuridad única y espesa que las personas no podían moverse, los que estaban sentados no podían levantarse y los que estaban de pie no podían sentarse, lo que sugiere una inmovilización total.
2. Dolor físico: La oscuridad causó un dolor tan extremo que la gente “rechinaba sus dientes” y sus “lenguas se enrollaron” dentro de sus bocas
3. Destrucción de la autoridad: Esta plaga no solo afectó a las personas, sino que también “destruyó la autoridad de este imperio”, indicando que el poder del imperio de la bestia fue derrotado por Dios.
A pesar del sufrimiento, las personas afectadas por esta plaga se negaron a arrepentirse de sus obras y continuaron blasfemando contra el Nombre y Carácter de Dios, rechazando darle Gloria. Son gente que se niega a arrepentirse de sus pecados, ni aun ante la oscuridad extrema.
Esta plaga tiene el mismo propósito: destruir la autoridad del imperio final, porque el hombre blasfemó por la plaga del sol que quemó, en vez de producir arrepentimiento, los hombres blasfemaron el Nombre de Yehováh. La oscuridad es lo opuesto a estar en luz.
Génesis 1,1-3. 1.En el principio, cuando Dios creó los cielos y la tierra, 2. todo era confusión y no había nada en la tierra. Las tinieblas cubrían los abismos mientras el espíritu de Dios aleteaba sobre la superficie de las aguas. 3. Dijo Dios: “Haya luz”, y hubo luz. Desde la perspectiva bíblica, Yehováh es Luz. Yehováh creó la luz, y Yehováh envió a su Hijo, quien es la Luz de los hombres.
La palabra “luz” en hebreo se escribe אור (Or). Es la letra Alef, la letra Vav, y la letra Resh. Lo interesante es que detrás de cada letra en hebreo hay un pictograma.
La letra Alef representa un toro, que implica autoridad, fuerza, poder. La letra Vav en los pictogramas antiguos es un clavo o una estaca para sujetar algo.
La letra Resh es una cabeza, que representa al primogénito, al primero, al hombre. Los tres pictogramas de la palabra “Or” (luz) en hebreo dicen: “el primogénito sujeto a la autoridad o la autoridad que sujeta al primogénito”.
Cuando nuestro Mesías se presentó en la tierra, dijo en: Juan 14, 10 ¿No crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Cuando les enseño, esto no viene de mí, sino que el Padre, que permanece en mí, hace sus propias obras.
El Hijo de Yehováh estuvo siempre sujeto al Padre, y por eso puede decir de sí mismo Juan 8, 12 Jesús les habló de nuevo diciendo: “Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no caminará en tinieblas, sino que tendrá luz y vida”.
Y todo aquel que se sujeta a las instrucciones del Mesías, Quien es nuestra autoridad, sabe que ahora es luz. Mateo 5, 14 Ustedes son la luz del mundo: ¿cómo se puede esconder una ciudad asentada sobre un monte? El que se sujeta a las instrucciones, a la autoridad del Padre, está en luz.
Salmo 18, 29. Tú haces, Señor, que brille mi lámpara, ¡mi Dios ilumina mis tinieblas!
Juan 1, 1-4 1. En el principio era la Palabra, y la Palabra estaba ante Dios, y la Palabra era Dios. 2. Ella estaba ante Dios en el principio. 3.Por Ella se hizo todo, y nada llegó a ser sin Ella. Lo que fue hecho 4. tenía vida en ella, y para los hombres la vida era luz.
Los que rechazan la Luz de Yehováh quedan en tinieblas. Si tú no quieres venir a la luz de Yehováh, lo que tienes es tinieblas u oscuridad. Yehováh creó la luz y la luz trae orden.
Lo opuesto al orden es el caos. Estas profecías no están lejos de cumplirse.
Pero el Rey de reyes que viene a establecerse y poner su pie en la tierra nos avisa con anticipación; nos está anunciando las cosas antes de que sucedan. Para los demás, estas cosas son oscuridad, pero nosotros no estamos en oscuridad, nosotros estamos en luz. Por eso Pablo dice en:
1 Tesalonicenses 5,1-9. 1. ¿Cuándo sucederá eso? ¿Cómo será? Sobre esto, hermanos, no necesitan que se les hable, 2. pues saben perfectamente que el día del Señor llega como un ladrón en plena noche. 3.Cuando todos se sientan en paz y seguridad, les caerá de repente la catástrofe encima, lo mismo que llegan los dolores de parto a la mujer embarazada, y nadie podrá escapar. 4.Pero ustedes, hermanos, no andan en tinieblas, de modo que ese día no los sorprenderá como hace el ladrón. 5.Todos ustedes son hijos de la luz e hijos del día: no somos de la noche ni de las tinieblas. 6.Entonces no durmamos como los demás, sino permanezcamos sobrios y despiertos. 7.A los que les gusta la cama duermen en la noche, y a los que les gusta tomar se emborrachan en la noche. 8.Nosotros, en cambio, por ser del día, permanezcamos despiertos; revistámonos de la fe y del amor como de una coraza, y sea nuestro casco la esperanza de la salvación. 9.Pues Dios no nos ha destinado a la condenación, sino a que hagamos nuestra la salvación por Cristo Jesús, nuestro Señor.
Conclusión: Nuestro Mesías viene a la medianoche, como ladrón en la noche (Mateo 25, 6). En la medianoche se va a escuchar el clamor: “¡Aquí viene el novio!” Y se escuchará la final trompeta. ¿Por qué a la medianoche? Porque la medianoche es el momento de mayor oscuridad y cuando todo está más oscuro es cuando más brilla la luz.
Entre más se acerca el final de los tiempos, más oscuridad vamos a ver. Es necesario que brillemos con mayor intensidad. En el primer Jardín (Edén), el primer Adán decidió hacer su propia voluntad. En Getsemaní, el segundo Adán decidió hacer la Voluntad del Padre, y Él es la luz de los hombres. Y si Él está en ti, si su Espíritu está en ti, si el Espíritu del Mesías está en ti, entonces tienes que brillar con Su Luz.
Salmo 119, 105 Para mis pasos tu palabra es una lámpara, una luz en mi sendero. Porque el mandamiento es luz y camino de vida.
Proverbios 20, 27. El espíritu en nosotros es la lámpara de Yehováh: escudriña los rincones de nuestro interior.
El juicio de Dios no procede del resentimiento, ni es caprichoso, es la expresión de su naturaleza Justa y Recta. Todas las criaturas que ignoran su intenso aborrecimiento del pecado revelan más aspectos de la naturaleza humana que de la Divina.
Salmo 119, 137 Tú eres justo, Señor, y rectos son tus juicios.
Versos del 12 al 21
Tenemos siete juicios siendo derramados llenos de la ira de Dios. Apocalipsis una serie de siete sellos, siete trompetas y siete copas de ira, en total 21 juicios de Dios. En donde la última copa de ira cerrará la presente era para dar inicio al Reino Milenial.
Eclesiastés 12, 13-14. 13. Conclusión del discurso: todo ha sido dicho. Teme a Dios y observa sus mandamientos: allí está todo para el hombre. 14. Pues Dios juzgará todas las acciones, aun lo que está oculto, tanto el bien como el mal.
La Sexta Copa: El Éufrates y Armagedón
Verso 12. El sexto ángel derramó su copa en el gran río Eufrates, y sus aguas se secaron, dejando un paso libre para los reyes de oriente.
Actualmente el río Éufrates uno de los más grandes del planeta se está secando. Las noticias de Medio Oriente lo confirman. El juicio en las Escrituras siempre se describe como procedente del oriente, lo cual es significativo: el oriente en la Biblia representa juicio. En esta sexta copa, vemos secarse el gran río Éufrates, uno de los cuatro ríos del Edén (Génesis 2).
Edén abarcaba desde el Nilo hasta el Tigris; estos ríos representan el origen de la humanidad. El Éufrates, con sus 2.800 km desde el Mediterráneo hasta el Golfo Pérsico, tendrá una sección seca para permitir el paso de los “reyes del oriente” y sus fuerzas del mal crucen con un gran ejército que avanzan contra Jerusalén, pensando que así impedirán el establecimiento del Reino de los Cielos.
El Éufrates constituye la última barrera natural antes de la destrucción final. Históricamente, los partos y los imperios asirio, babilonio, medo-persa y griego consideraron el Éufrates como frontera y obstáculo militar. Los “reyes del oriente” incluyen a los líderes de estas regiones.
Los ríos funcionan como barreras naturales, límites territoriales y rutas comerciales. Las naciones al norte del Éufrates (como Turquía, Rusia, China) fueron a menudo enemigas del pueblo de Dios y son llamadas “reyes del oriente” en la Escritura. El oriente tiene gran significado espiritual:
- El templo de Jerusalén mira al oriente.
- El Jardín del Edén estaba al oriente.
- El Mesías entrará por la puerta oriental del Templo cuando regrese.
- Las tribus principales de Israel acamparon al oriente del Tabernáculo.
- Con frecuencia, la dirección divina se asocia con el oriente.
En Génesis, reyes del oriente secuestraron a Lot y Abraham los enfrentó. En esta sexta copa, hay un movimiento masivo hacia Jerusalén. Israel y Jerusalén son cruciales para Yehováh, porque allí el Rey establecerá su Reino y Gobernará por mil años.
Estos reyes participarán en la batalla de Armagedón y, al final del Milenio, en la guerra de Gog y Magog, intentando destruir Jerusalén para evitar el establecimiento del Reino Eterno.
Versos 13-14: 13. Y vi que de la boca del dragón, de la bestia y del falso profeta salían tres espíritus inmundos que tenían aspecto de ranas. Verso 14. Estos son espíritus diabólicos que pueden hacer milagros, y se dirigen a los reyes del mundo entero para convocarlos para la batalla del gran día de Dios, el Todopoderoso
Satanás (el dragón) dirige a estos reyes. Los “espíritus inmundos a manera de ranas” son significativos: porque las ranas son animales impuros (no kosher) según Levítico 11. La plaga de las ranas simboliza inmundicia, lo que equivale a soberbia contra Dios que desembocará en una guerra contra ÉL, y es la antesala a la guerra de Armagedón, la cual aparece en la sexta copa.
Es el equivalente a la segunda plaga de Éxodo 7,25 – 8,11. Según la mitología egipcia, había ocho dioses que representaban las “fuerzas creativas” que dieron vida a nuestro mundo. Por ello, Yehováh ataca con las ranas no solo el poder de Egipto, sino también el poder vivificante que sus dioses afirman poseer y cuando llega el momento que las ranas se vayan, no se retiran al agua, sino que mueran en medio de la tierra.
Los egipcios se ven obligados a amontonar sus símbolos de vida en gigantescas pilas pestilentes que mostraba el Poder de Yehovah.
Ahora, aquí se muestra el Poder de Yehováh sobre el gobierno destruido de la Bestia. Los poderes demoníacos operan con engaño, y estas ranas harán señales provocando que los reyes del mundo entero sean convocados para la batalla del gran día de Dios. Ellos serán engañados para que crean que pueden vencer a Dios, tomando Jerusalén
Verso 15. “Miren que vengo como un ladrón. Feliz el que se mantiene despierto y no se quita la ropa, porque así no tendrá que andar desnudo y no se verán sus vergüenzas”.
La Escritura dice que el Señor regresará como ladrón en la noche: 1 tesalonicenses 5, 2 pues saben perfectamente que el día del Señor llega como un ladrón en plena noche.
Este concepto de venir como un ladrón es para aquellos que no se encuentran preparados, para aquellos que no están lavando sus vestiduras en la Sangre del Cordero, para aquellos que no están experimentando la Redención en Yeshúa, para aquellos que son hijos de oscuridad y van atravesar la Ira de Dios.
No es para nosotros, al respecto dice el Apóstol pablo en:
1 Tesalonicenses 5, 4-8. 4. Pero ustedes, hermanos, no andan en tinieblas, de modo que ese día no los sorprenderá como hace el ladrón. 5.Todos ustedes son hijos de la luz e hijos del día: no somos de la noche ni de las tinieblas. 6.Entonces no durmamos como los demás, sino permanezcamos sobrios y despiertos. 7.A los que les gusta la cama duermen en la noche, y a los que les gusta tomar se emborrachan en la noche. 8. Nosotros, en cambio, por ser del día, permanezcamos despiertos; revistámonos de la fe y del amor como de una coraza, y sea nuestro casco la esperanza de la salvación.
Debemos VELAR: ser sobrios y mantener nuestras lámparas encendidas mediante la Palabra puesta en práctica. “Velar” implica diligencia espiritual, esta palabra la uso Yeshúa en Mateo 24 y en el Getsemaní, porque velar es observar, prestar atención en medio de la oración, a todas las señales de los tiempos por venir.
Los que estén velando tendrán unas VESTIDURAS que representan las buenas obras por estar llenos de los Mandamientos de Dios que obedecen y es esta obediencia la que cubre nuestra vergüenza.
La desnudez y la vergüenza espiritual van juntas como el resultado de una vida sin la cobertura de la Justicia de Dios. Esto no es para nosotros, no atravesaremos la Ira de Dios.
Verso 16. Los reunieron en el lugar llamado en hebreo Harmaguedón (o sea, cerros de Meguido).
En el judaísmo uno de los nombre de Dios es Ha Macóm, que significa el lugar y habla a favor del hecho que Dios está en todas partes y que se manifestará de una manera única en esta locación.
Este verso en la Biblia de la Santa Sede dice: 16 Y esos espíritus reunirán a los reyes en un lugar, que en hebreo se llama Armagedón.
Lo que nos da una idea de lo que va a ocurrir y que se amplía el término “Armagedón” que significa Monte de la Destrucción o de la muerte. Armagedón es un lugar que existe en la vida real, era donde se libraban las batallas en Israel, pero en Meguido lo que había era un valle.
La raíz de la palabra “Meguido” en hebreo es “Magid” (מגיד) significa “proclamar” o “declarar”. Meguido es el lugar donde se proclama la redención final de Dios sobre la tierra. Es el lugar en el cual Dios Hará un Gran pronunciamiento, ÉL hará una declaración: Que ÉL castiga a aquellos que busquen frustrar sus propósitos.
En Meguido no hay montaña, la montaña más cerca de Meguido es el Monte Carmelo, allí hubo una batalla espiritual donde las personas tuvieron que decidir de parte de quién estaban.
La ubicación geográfica real: el valle de Jezreel, que significa “Dios plantará”. Se localiza a unos 90 km al norte de Jerusalén. Es una encrucijada histórica que conectaba las rutas de Egipto, Europa y Mesopotamia.
La inmensidad de la llanura es tan asombrosa que, cuando Napoleón Bonaparte la vio por primera vez, se dice que dijo: “Todos los ejércitos del mundo podrían maniobrar sus fuerzas en esta vasta llanura… No hay lugar en el mundo más adecuado para la guerra que este… es el campo de batalla más natural de toda la Tierra”
Ha sido escenario de más de 200 batallas a lo largo de 6.000 años. Topográficamente, es la entrada más viable para un ejército masivo que quiera atacar Jerusalén desde el norte, evitando las zonas montañosas e infranqueables al este (Jericó). Contrario a la creencia popular que Yeshúa llega directamente a Jerusalén, el análisis bíblico sugiere un camino estratégico:
- Primer punto (Edom/Bosra): Según Isaías el Mesías llega primero a Bosra (región de Petra, en Jordania). Viene con vestidos rojos por haber “pisado el lagar” de Sus enemigos en la montaña de Esaú (Seir), esta es la montaña donde vivió Esaú, destruirá este Monte, luego vendrá al segundo punto.
- Segundo punto (Har Megidó): Se dirige al valle de Meguido para enfrentar a los ejércitos de las naciones.
- Entrada Triunfal: Tras la batalla, pone Su pie en el Monte de los Olivos para establecer Su Reino milenial.
Isaías 63, 1-5. 1. ¿Quién es ese que viene de Edom, que llega de Bosrá, vestido de rojo? ¿Quién es ese del vestido esplendoroso, y de andar majestuoso? “Soy yo que hablo de justicia y soy poderoso para salvar”. 2. ¿Por qué es rojo tu vestido, y tu ropa manchada como la del que pisa en el lagar? 3. En el lagar he pisado yo solo, y nadie de mi pueblo estaba conmigo. Sí, los he pisado con rabia y los he pisoteado con furor, su jugo salpicó mis vestidos y he manchado toda mi ropa. 4. Porque había preparado el día de mi desquite y el año de mi venganza había llegado. 5. Miré a mi alrededor y me asombré: no había quien me ayudara. Así es que no conté más que con mi brazo y mi enojo me dio fuerzas.
Verso 17. El séptimo ángel vació su copa en el aire. Entonces salió una voz del trono que se escuchó fuera del Santuario, y decía: “Está hecho”.
No hay intervención humana, estos juicios están siendo derramados por orden directa de Dios. No podremos decir que tienen explicación natural o que son causadas por el hombre, como podría suceder en el caso de los otros juicios. Estas siete copas de ira están saliendo del templo del cielo.
Todo este libro trata sobre el trono de Dios que viene desde el cielo a la tierra para gobernar. El juicio de Dios se derrama para preparar el camino para Su trono, que se establecerá en Jerusalén. La voz que sale del Trono anuncia el fin del juicio.
Verso 18. Se produjeron relámpagos, retumbar de truenos y un violento terremoto. Nunca hubo terremoto tan violento como éste desde que hay hombres sobre la tierra.
Esto es muy similar a lo acontecido en el monte Sinaí (Éxodo 20). El Sinaí es un lugar glorioso por la manifestación de Yeehováh, pero también triste por la desobediencia de Israel.
Cada terremoto en la Escritura anuncia un movimiento Divino de alcance mundial que precede la venida del Reino. El terremoto, acompañado de relámpagos y truenos, es el mayor de la historia, anunciando la venida del Reino. Este terremoto anuncia el alcance mundial de estos eventos sobrenaturales que precede al Reino.
Verso 19. La Gran Ciudad se abrió en tres partes y las ciudades de las naciones se desplomaron. Acababan de acordarse ante Dios de la Gran Babilonia y le iban a pasar la copa del vino puro de su ira.
La Gran Ciudad es Jerusalén, que se dividió en tres partes y el numero 3 tiene un propósito de revelación, pero un tipo de revelación que produce gloria y consecuencia de plenitud, el número tres siempre declara algo. Todas las ciudades de las naciones colapsan, y Babilonia (símbolo del imperio maligno opuesto a Dios) es recordada para recibir el juicio final.
Tenemos que aprender el lenguaje de Dios y por eso es tan importante tener los ojos abiertos para entender estas cosas. El número tres representa revelación: Gloria, plenitud y resurrección, es un proceso.
Levitico 19, 23-25. 23 Cuando entren en el país y planten toda clase de árboles frutales, consideren impuros sus frutos por tres años; durante este período no se podrán comer. 24. Al cuarto año todos sus frutos serán consagrados a Yehováh. 25. El quinto año podrán comer y almacenar los frutos para guardarlos. ¡Yo soy Yehováh, Dios de ustedes!
Dios siempre nos enseña en lo físico para que entendamos el mensaje espiritual. Si nosotros somos como árboles, porque esa es la meta en la Escritura, que somos injertados y damos fruto, es hasta el cuarto año cuando el árbol empieza a producir un fruto que es bueno, pero ese fruto no es para los demás, este fruto es para el Señor, es hasta el quinto año que el conocimiento y la sabiduría están listos para entregarse a otros.
Es importante seguir el patrón de Yehováh, porque si no te vas a convertir: en un tirano de la Torá o ley, que sabe mucho y nada al mismo tiempo. La Ekklesia está llena de neófitos que no han hecho la tarea.
Dale por lo menos cinco años de tu vida al Señor para estudiar, practicar y obedecer sus instrucciones, y entonces, vas a ver más fruto del que te imaginas. Porque quienes se lanzan a enseñar sin haber pasado por este proceso van a provocar más confusión que bendición.
Versos 20. Entonces los continentes huyeron y las cordilleras desaparecieron.
Podemos ver que cuando hay un cambio en la creación, lo que sigue es el propósito de Dios para traer redención. En este proceso de redención hay derramamiento de sangre, y entonces viene como resultado de este pago el Reino.
Esta terminología señala un cambio radical en la creación, que en la profecía siempre apunta a la redención consumada y la llegada del Reino de Dios. La redención implica dos etapas:
Primera: el pago del pecado por medio de la Sangre del Cordero y la
Segunda: el Establecimiento del Reino en tu vida y aquí es para la manifestación física por venir.
Verso 21. Enormes granizos como de un quintal cayeron del cielo sobre la gente, y los hombres insultaron a Dios por la desastrosa granizada, pues fue una plaga tremenda.
Versión Reina Valera: 21 Y cayó del cielo sobre los hombres un enorme granizo como del peso de un talento; y los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo; porque su plaga fue sobremanera grande.
Versión de la Santa Sede: 21 Cayeron del cielo sobre los hombres piedras de granizo que pesaban unos cuarenta kilos, y ellos blasfemaron contra Dios por esa terrible plaga.
Es la tercera vez en este capítulo que la gente blasfema contra Yehováh y el granizo de un talento de unos 40 kg, constituye un juicio específico: la pena capital por blasfemia se ejecutaba mediante el apedreamiento.
Levítico 24,16. el que blasfeme el nombre de Yehováh será castigado de muerte: toda la comunidad lo apedreará. Sea israelita o extranjero, si blasfema el nombre de Yehováh, morirá.
El corazón endurecido como piedra, como el de Faraón, recibe el juicio de piedras del cielo. Blasfemar en hebreo KALAL, significa “menospreciar, hacer menos” la autoridad, fama y propósito de Dios, como lo dice:
Isaías 52, 5 Y ahora, ¿qué hago yo aquí?, se pregunta Yehováh, mientras mi pueblo ha sido hecho esclavo gratuitamente, sus opresores lanzan gritos de triunfo, y continuamente, a lo largo del día, mi nombre es despreciado.
Quien desprecia la Palabra, desprecia a Yeshúa, que es “la Palabra hecha carne” (Juan 1,14). El Espíritu de Verdad nos guía a toda verdad (Juan 16,13) y a guardar los mandamientos (Juan 14,15-17).
El juicio del granizo no es aleatorio. Es la ejecución Divina de la pena capital por el pecado de blasfemia al menospreciar la autoridad de Dios. Blasfemar es actuar en contra de lo que ÉL declara justo y bueno.
Marcos 3,29 es contundente: “Pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón nunca: será reo de un pecado eterno”.
¿Cuál es la obra del Espíritu?
Ezequiel 36,25-27. 25.Los rociaré con un agua pura y quedarán purificados; los purificaré de todas sus impurezas y de todos sus inmundos ídolos. 26.Les daré un corazón nuevo y pondré dentro de ustedes un espíritu nuevo. Quitaré de su carne ese corazón de piedra y les daré un corazón de carne. 27.Pondré dentro de ustedes mi Espíritu y haré que caminen según mis mandamientos, que observen mis leyes y que las pongan en práctica. Rechazar esta obra transformadora es blasfemar contra el Espíritu.
La palabra de Dios dice que tenemos que ser obedientes a sus instrucciones, quien menosprecia la Palabra del Señor está menospreciando Sus Mandamientos, y quien menosprecia los Mandamientos del Señor está blasfemando. Y tal persona, dice la Escritura, merece ser cortada, tanto el natural como el extranjero.
Números 15,30-31. 30.Pero si alguien, israelita o extranjero, peca conscientemente, como con eso insulta a Yehováh, será eliminado de su pueblo. 31.Si desprecia la palabra de Yehováh y viola su mandamiento, tendrá que ser eliminado, llevando consigo el peso de su pecado.
Número es claro sobre el pecado voluntario, ese será cortado y Hebreos 10,26-31 lleva esta verdad a su culminación en el Nuevo Pacto, mostrando que es mucho más grave despreciar al Hijo y al Espíritu de gracia.
Yehováh anuncia la caída de Babilonia. La persona sabia, al escuchar que el edificio está en llamas, huye de la destrucción. Sin embargo, muchos en ese tiempo no estarán dispuestos a alejarse; estarán enojados contra Aquel que trae Sus justos juicios. Su actitud es de total oposición a someterse y reconocer la autoridad de Dios.
Es tiempo de salir de Babilonia, símbolo de todo sistema de idolatría, opresión y rebelión contra Dios. La idolatría es fornicación espiritual, la fidelidad es nuestra virginidad preservada para el Esposo. El Señor nos llama hoy a:
- Descubrir la revelación en Su Palabra, notando los patrones divinos (como el número tres) que apuntan a plenitud y perfección.
- Volver a una obediencia amorosa, entendiendo que la fe sin obras es muerta, y que el amor a Dios se demuestra guardando Sus mandamientos (1 Juan 5,3).
- Vivir de manera que Su nombre sea glorificado, no blasfemado, por nuestra conducta.
- Comprometernos con el proceso de discipulado, arraigándonos profundamente en la Palabra de Dios y vivir el amor en acción.
- Proclamar con urgencia el evangelio eternoa un mundo que perece.
El evangelio eterno describe perfectamente el Reino de Dios: un Reino de abundancia perpetua que nunca disminuye. Permíteme preguntarte:
¿Cómo ha impactado tu vida el estudio de estas verdades? ¿Qué harás con ellas? Al ver a personas cuya forma de pensar se parece más a Babilonia que a Jerusalén, ¿les hablarás? ¿Estás haciendo algo útil para atraer a otros hacia el Reino de Dios?
Si esto no está sucediendo en tu vida mientras estudias Apocalipsis, hay un problema serio en tu forma de estudiar o en tu corazón. Necesitas resolverlo, porque el tiempo se acaba. Tú y yo debemos estar listos.
Dichoso el que se mantenga despierto (Apocalipsis 16,15). El Rey viene. Que esta revelación nos lleve al arrepentimiento, a la vigilancia y a una consagración total, para que: ¡Estemos listos!