Mosqueteros de Yehovah

2 Samuel Capítulo 11

Verso 1

En toda la literatura del Antiguo Testamento, no hay un capítulo más trágico o lleno de solemne y dura advertencia, como éste.

En aquella parte del mundo, las guerras normalmente no se peleaban durante los meses de invierno, porque las lluvias y el clima helado dificultaban los viajes y las campañas militares. Los combates se reanudaban en la primavera.

David, debió haber salido a pelear, pero se quedó atrás. En 2 de Samuel 10, Joab y el ejército de los valientes, prevalecieron sobre los Sirios y los Amonitas, pero no ganaron una victoria decisiva.

La victoria decisiva, vino cuando David dirigió la batalla al final de 2 de Samuel 10.

Tanto por costumbre como por experiencia, YEHOVAH DIOS le dijo a David, “Necesitas ir a la batalla”. Pero David se quedó en Jerusalén.

El principio de Gálatas 5, 16 parece genuino: “Yo los exhorto a que se dejen conducir por el Espíritu de Dios, y así no serán arrastrados por los deseos de la carne”.

Si David hubiera tenido su atención, donde YEHOVAH DIOS la quería, nunca la hubiera puesto donde YEHOVAH DIOS no la quería.

Mientras que Joab está ocupado acechando a Rabbá, Satanás lo está con David y pronto prevaleció.

Verso 2

El verbo hebreo para la palabra “paseaba”, sugiere que David “caminaba de un lado a otro” por el terrado. No podía dormir y estaba intranquilo, “intranquilo porque no estaba donde YEHOVAH DIOS quería que estuviera”.

Hay pocas dudas que esta mujer, llamada después por el nombre de Betsabé, actuó indecorosamente.

Aunque era tarde y aparentemente el tiempo en que la mayoría de las personas estaban dormidas, ella sabía que su baño era visible desde el terrado del palacio.

Cualquier indecoro de parte de Betsabé, no justifica al pecado de David, pero ella seguía siendo responsable por su propio pecado.

Nunca debemos ser ocasión de pecado para otros, incluso en la manera en la que nos vestimos.

El mensaje de Pablo en 1 de Timoteo 2, 9, es relevante aquí “Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia”.

El pecado de David no fue “ver” a Betsabé. Es poco probable, que él esperara o planeara verla. El pecado de David fue “elegir mantener sus ojos en una imagen sensual, aún después de que la perdió de vista”.

En nuestra vida espiritual, especialmente los varones deben aprender a nunca dejar, que sus ojos o su “mente” se asienten sobre imágenes sensuales, a excepción de lo que les “pertenece” en matrimonio.

Nuestros ojos deben de “rebotar” de las imágenes sensuales, que se nos atraviesen.

Las muchas esposas de David no podían satisfacer su lujuria, se debe a que “no se puede satisfacer la lujuria de la carne”, porque son principalmente “afirmaciones rebeldes del yo”.

No era tanto que David deseara a Betsabé, era que “no se sentía satisfecho con lo que YEHOVAH DIOS le había dado”.

Este principio será ilustrado, de una manera exagerada en la vida de Salomón, el hijo de David. Salomón tuvo setecientas (700) esposas y trescientas (300) concubinas.

David y Salomón nos muestran que, si una mujer no es suficiente, mil (1000) mujeres tampoco lo serán.

La gran hermosura de Betsabé, hizo la vista bastante tentadora.

Pero la verdadera fuerza de la tentación, a menudo no yace en la calidad del objeto de la tentación, sino en el estado del corazón y la mente del que está siendo tentado.

David había sido cuidadosamente “preparado”, para tropezar justo en este punto. Aún así, esta tentación no era demasiado fuerte para David, sin importar, que tan hermosa fuera Betsabé.

Por ejemplo, José en Egipto fue tentado más seriamente, a cometer inmoralidad sexual que David aquí, pero él huyó de la tentación.

David miró a Betsabé y dijo “belleza”, pero YEHOVAH DIOS vio esto como “torcido, repugnante y asqueroso”. Los placeres del pecado nos engañan como la carnada esconde al gancho.

Debemos llamarlo como YEHOVAH DIOS lo llama, “pecado”.

Queremos llamarlo “aventura”, pero el Altísimo lo llama “adulterio”. Queremos llamarlo “amor” pero el Creador lo llama “lujuria”. Queremos llamarlo “sexy” pero el Omnipotente lo llama “pecado”.

Queremos llamarlo “romántico” pero el TODOPODEROSO lo llama “ruina”. Queremos llamarlo “destino” pero el Padre Eterno lo llama “destrucción”.

Verso 3

David pudo haber abandonado la tentación, dejando la escena en ese momento, incluso después de haber entretenido la tentación por un rato.

En vez de eso, David se puso a sí mismo, en una situación aún más tentadora. David se entera de que Betsabé venía de una familia eminente. Ella era de clase alta.

Su padre era Eliam, uno de los valientes de David (2 de Samuel 23, 34). Su abuelo era Ajitofel, uno de los consejeros principales de David (2 de Samuel 15, 12; 23, 34).

David se enteró que Betsabé estaba casada y era esposa de otro de los valientes de David (2 de Samuel 23, 8.39) y también se enteró que su esposo estaba lejos en la batalla contra los Amonitas.

Esta información hizo la situación aún más tentadora, comenzó a pensar “Podría salirme con la mía”.

David cometió adulterio en su corazón desde la terraza, ahora sabe que tiene la oportunidad, de cometer adulterio en la práctica. El adulterio en la mente y el corazón es malo, el adulterio en la práctica es aún peor.

Al tomar a Betsabé, David pecó contra Urías, Eliam y Ajitofel, cada uno de estos hombres era cercano e importante para David.

Verso 4

En esto, el hombre conforme al corazón de YEHOVAH DIOS, fue contra su propio corazón, siguiendo a un impulso lujurioso.

David ignoró toda advertencia y forma de escape que el Altísimo había puesto frente a él.

David sabía que esto estaba mal, sin embargo, lo hizo.

Es difícil explicar la forma de pensar de David aquí, porque no estaba pensando. Actuó basado en sentimiento e impulso, en vez de razonamiento.

Si David hubiera pensado sobre todo esto, vería que el costo fue mucho más grande de lo que quiso considerar en ese momento.

Si tan solo David hubiera sabido, que esta búsqueda ilícita de placer, iba a resultar indirecta o directamente en:

· Un embarazo no deseado.

· El asesinato de un confiable amigo.

· Un bebe muerto.

· Su hija violada por su hijo.

· Un hijo asesinado por otro hijo.

· Una guerra civil dirigida por uno de sus hijos.

· Un hijo que imita a David en su falta de autocontrol, llevándolo a él y a una buena parte de Israel lejos de YEHOVAH DIOS.

Esto confirma, que Betsabé había tenido recientemente su periodo menstrual y por lo tanto, no estaba embarazada de Urías, cuando David cometió adulterio con ella.

Verso 5

David y Betsabé no planeaban esto. Estaban aterrorizados ante el problema del embarazo en sí y ante el hecho, que significaba que su adulterio saldría a la luz.

Su mensaje “Involucró una apelación, para que él tomara las medidas necesarias, para evitar las terribles consecuencias de su pecado, ya que la ley requería que tanto el adúltero como la adúltera recibieran como castigo la muerte” (Levítico 20, 10).

Versos del 6 al 11

Cuando David escuchó las nefastas noticias del embarazo de Betsabé, debió haberlas usado como una oportunidad para arrepentirse.

En vez de eso, hizo lo que la mayoría de los pecadores que no se han arrepentido hacen, tratar de esconder su pecado.

Quería traer a Urías a casa, para que tuviera relaciones con Betsabé, para dar una razón de su embarazo.

Todo el concepto de esconder el pecado es engañoso. Nuestro pecado nunca está oculto delante de YEHOVAH DIOS y solo se oculta con dificultad de nuestra conciencia.

Nuestro pecado oculto, estorba nuestra comunión con YEHOVAH DIOS y con otros, además de ser una barrera para la vida y el poder espiritual.

La verdadera pregunta para todos nosotros es, ¿Estamos preparados para enfrentar el pecado?, No discutir el pecado de alguien más, sino enfrentar el propio.

La respuesta al pecado oculto, es la confesión y el arrepentimiento. ¿A quién debemos confesarle? La respuesta está en la pregunta “¿Contra quién hemos pecado?”.

Si usted peca secretamente, confiéselo secretamente, admitiendo públicamente que usted necesita la victoria, pero conservando los detalles para usted.

Si usted peca abiertamente, confiese abiertamente para eliminar los obstáculos de aquellos a los que ha estorbado.

Si usted ha pecado espiritualmente, sin oración, sin amor e incredulidad, así como su respectivo fruto, crítica, entre otros, entonces confíeselo a la asamblea, congregación, para la cual usted ha sido de estorbo.

Este era el torpe intento de David de fingir que no pasaba nada. Él dio toda la impresión de que las cosas estaban como siempre, cuando delante de YEHOVAH DIOS, nada estaba como siempre ni bien.

El plan de David, era que Urías debía ir y estar con su esposa, que el hijo concebido pasara como de él, el honor de Betsabé sería protegido y su propio crimen oculto.

Esto muestra, que Urías tenía pasión por la Gloria de YEHOVAH DIOS, a pesar de que era Heteo y no un Judío nativo.

Urías era un hombre de gran integridad, un verdadero “colaborador” que no quería disfrutar de las comodidades del hogar, mientras sus compañeros soldados soportaban la adversidad en el campo de batalla.

Versos del 12 al 13

David le mintió a Urías, sabiendo que él quería regresar al frente de batalla lo más pronto posible.

David esperaba que Urías en la noche, antes de regresar a la batalla, estuviera con Betsabé.

David esperaba que al embriagar a Urías debilitaría su determinación de identificarse con sus compañeros soldados, sin embargo, Urías no descendió a su casa, negándose a disfrutar lo que sus compañeros soldados no podían, mientras la batalla continuara.

Versos del 14 al 17

Al haber fallado en cubrir su pecado, David quiso a Urías muerto. Muchos adúlteros secretamente desean, que la muerte los libere para casarse con el objeto de su adulterio.

Este es el mismo corazón de asesinato, incluso si el hecho nunca llega a realizarse. David tenía el poder de actuar en base a su deseo.

David confiaba tanto en la integridad de Urías, que lo hizo mensajero involuntario de su propia sentencia de muerte.

Joab, hizo exactamente lo que David le ordenó. Él sabía que estaba mal, pero simplemente siguió las órdenes y asesinó a Urías, por orden de David.

Versos del del 18 al 25

¿Quién hirió a Abimelec hijo de Yerubaal?, referencia a Jueces 9, 50-57, donde Abimelec murió por acercarse demasiado a los muros de la ciudad sitiada.

La idea es que Joab sabía, que era un mal movimiento militar, acercarse tanto a los muros, pero lo hizo de todas formas por órdenes de David.

David escuchó con alivio estas palabras, pensó que ahora podría casarse con Betsabé y dar una explicación razonable de su embarazo.

Este dicho sobre la espada, era un proverbio sobre las fortunas de la guerra. Era una manera de decir “Estas cosas pasan”.

David dijo esto, para su propia conciencia culpable, tanto como para Joab.

Versos 26 al 27

David se casa con Betsabé, no tenemos ninguna razón para creer que Betsabé sabía, que David había arreglado la muerte de su esposo.

Es probable que David le haya ocultado esto a Betsabé. Al mismo tiempo, se sintió parcialmente aliviada de escuchar que su esposo había muerto.

Hay pocas dudas, que ella se sintió contenta en el fondo de su corazón, considerando el peligro de ser castigada por adúltera y sus esperanzas de ahora poder ser hecha reina.

Esto no era nada nuevo para David. Ya había agregado esposas a su colección antes, así que ahora simplemente agregó otra.

David ahora es una especie de héroe, a los ojos del pueblo. Ha integrado a su harem, a la pobre esposa embarazada, viuda de uno de sus capitanes caídos en batalla, para que la gente diga:

“¡Miren la manera en que respalda a sus hombres! Cuida de sus viudas cuando son muertos en batalla. ¡Qué rey tan maravilloso!”.

Esta es la primera mención de YEHOVAH DIOS en este capítulo. ÉL atestiguó cada evento y leyó la intención de cada corazón, pero su desagrado solo es mencionado, hasta esta declaración específica.

El estado del corazón de David, en el intervalo de ese año es reflejado en Salmos 32, 1-5: «Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada y cubierto su pecado».

El Salmo 32, muestra que David se encontró bajo intensa condena, durante ese tiempo y que todo el gozo de su vida se evaporó.

David conoció el estrés, la agonía de vivir una doble y falsa vida.

No encontró alivio, hasta que se arrepintió y se puso a cuentas con YEHOVAH DIOS otra vez.

3 comentarios en «2 Samuel Capítulo 11»

  1. Yehovah Dios desea que nosotros sus hijos vivamos conforme a su Palabra, que todo lo que hagamos sea para alabanza y Gloria a ÉL, muriendo al «yo» para que sea Yehovah Dios quien gobierne en nuestra vida❤️d donde estemos como Novias Santas atentas para no alejemos de su Palabra porque puede traer contaminación al estar rodeado del mundo, la carne y el demonio.

    La comunión diría con Yehovah Dios es importante para no pecar contra ÉL y estar lejos de su amor.

    SOLO HAY VICTORIA EN JESUCRISTO!!❤️🔥

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  2. Es importante echar fuera el pecado para no tener un corazón contrario al de Yehovah Dios y cosechar frutos de muerte, ya que el Padre conoce los corazones y no hay nada que pueda ocultarse a su vista nuestra santidad debe ser de adentro hacia afuera para permanecer consagrados con un pensar y obrar de acuerdo a su orden, leyes y limitaciones.

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  3. Es tan importante el estar atentos en la comunion con YEHOVAH a la voz de su Espíritu que nos conduce y quiere evitar las ocasiones en las que corramos peligro. Pero cuando desistimos en la comunión es cuando nuestro corazón se envilece a tal manera de llamar bueno a lo que el Altísimo le llama pecado.

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