Mosqueteros de Yehovah

2 Reyes Capítulo 5

Verso 1

Naamán era el comandante militar en jefe de un persistente enemigo Siria (Aram), tanto de Israel como de Judá.

Tan recientemente como en los días de Ajab y Josafat, Siria había peleado y ganado contra Israel (1 de Reyes 22, 35-36).

Su posición y éxito, lo hicieron un varón grande delante de su señor y personalmente era un hombre valeroso en extremo.

Este mismo título fue aplicado a Gedeón (Jueces 6, 12), Jefté (Jueces 11, 1), David (1 de Samuel 16, 18), Jeroboam (1 de Reyes 11, 28), y Eliada (2 de Crónicas 17, 17). Parece que este es el único Gentil específico mencionado como un hombre valeroso en extremo.

Según las leyendas Judías “Los Rabinos nos dicen que fue Naamán quién disparó la flecha con la que Ajab fue asesinado”.

Naamán tenía mucho a su favor, pero lo que tenía contra él era devastador, era un leproso significaba que tenía una enfermedad horrible e incurable que lentamente lo llevaría a la muerte.

No importaba qué tan bueno y exitoso fuera todo lo demás en la vida de Naamán, era un leproso.

Versos del 2 al 3

Esta muchacha era una misionera involuntaria, tomada cautiva de Israel y ahora en Siria (Aram).

Sin embargo, YEHOVAH DIOS permitió la tragedia de su cautividad para lograr un bien más grande.

Esta muchacha fue un extraordinario ejemplo de un testigo fiel en sus circunstancias actuales.

Se interesó lo suficiente como para hablar y tuvo la suficiente Fe como para creer que Eliseo sanaría de su lepra a su amo.

Versos del 4 al 7

Considerando el record de guerras entre Israel y Siria descritas en los versos anteriores, parece extraño que el rey de Siria enviara una carta de recomendación con su General Naamán.

Muestra que 2 de Reyes no está precisamente ordenado cronológicamente, por lo que probablemente esto ocurrió durante un tiempo de baja tensión entre Israel y Siria.

Se estima que la ofrenda que Naamán presentaba ante el rey de Israel, está valorada en más de 1.2 millones de dólares.

Todo muestra la desesperada condición de Naamán y como el rey de Siria quería ayudarlo.

Cuando el rey de Israel leyó la carta, comprensiblemente se disgustó.

Primero, estaba evidentemente fuera de su poder sanar la lepra de Naamán. Segundo, no tenía relación alguna con el profeta de YEHOVAH DIOS que realmente tenía el poder para sanar, pensó que el rey de Siria buscaba ocasión contra él.

Versos del 8 al 9

Eliseo le dio una gentil reprimenda al rey de Israel “Esta es una crisis para ti, porque no tienes relación con el YEHOVAH DIOS que puede sanar leprosos”.

Pero es una crisis innecesaria, porque así podría tener una relación con YEHOVAH DIOS.

Naamán nunca sabría que había un profeta en Israel, quedándose en el palacio real. El verdadero profeta en Israel no era bienvenido en el palacio.

Versos del 10 al 12

Naamán se tomó la molestia de ir hasta la casa de Eliseo, pero Eliseo se negó a concederle una audiencia personal. Simplemente le envió un mensajero. Esto fue humillante para Naamán, quien estaba acostumbrado a ser honrado.

Fueron simples y no complicadas instrucciones. Sin embargo, la reacción de Naamán demuestra, que eran instrucciones humildes.

Naamán ya lo tenía todo resuelto. En su gran necesidad, se enfureció con la forma en que YEHOVAH DIOS obraría y se ofendió cuando YEHOVAH DIOS no obró de la manera que él esperaba.

Debido a sus expectativas de cómo debía obrar fueron destrozadas, Naamán no quiso nada con Eliseo.

Si la respuesta estaba en lavarse en un río, Naamán sabía que había mejores ríos en su propia tierra.

Verso 13

Gracias a YEHOVAH DIOS por los fieles subordinados, que le hablan a sus superiores de esta manera.

Naamán evidentemente estaba enojado, sin embargo, fueron lo suficientemente osados como para darle el buen consejo que necesitaba escuchar.

Los siervos de Naamán usaron un brillante y lógico enfoque. Si Eliseo le hubiera pedido a Naamán que sacrificara 100 o 1.000 animales al YEHOVAH DIOS de Israel, Naamán lo hubiera hecho inmediatamente.

Sin embargo, debido a que su petición era fácil y modesta, Naamán primero se negó.

Verso 14

Él entonces descendió y se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del profeta de YEHOVAH DIOS, su carne se volvió como la carne de un niño y quedó limpio.

Naamán hizo exactamente lo que Eliseo le dijo que hiciera. Por lo tanto, podemos decir que cada zambullida en el Jordán fue un paso de Fe, confiando en la Palabra de YEHOVAH DIOS a través de su profeta.

La respuesta de Fe de Naamán fue generosamente recompensada. YEHOVAH DIOS respondió su obediencia con un milagro de sanidad total.

Versos del 15 al 16

Esta fue una buena muestra de gratitud. Naamán fue como el leproso extranjero de los diez que sanó Jesús, fue el único que regresó para agradecerle (Lucas 17, 12-19).

Antes, Naamán esperaba que el profeta viniera a él, ahora volvió al hombre de YEHOVAH DIOS y se puso delante de él en postura de servidumbre, la actitud correcta.

No fue solamente la sanidad lo que convenció a Naamán de esto, fue la sanidad conectada con la palabra del profeta.

Juntas, fueron evidencia convincente para Naamán, que YEHOVAH DIOS a quien Eliseo representaba era el verdadero DIOS en toda la tierra.

Naamán solo deseaba bien al apoyar el ministerio de este hombre de YEHOVAH DIOS, a quien había usado grandemente para traer sanidad.

Sin embargo, Eliseo firmemente insistió en que no recibiría nada de Naamán.

Versos del 17 al 19

Naamán era supersticioso en su Fe, mantenía la opinión popular del mundo antiguo con deidades particulares que tenían poder sobre lugares particulares.

Pensó que si tomaba un pedazo de Israel con él de regreso a Siria, podría adorar mejor a YEHOVAH DIOS de Israel.

Como oficial del gobierno de Siria, se esperaba que Naamán participara en la adoración de los dioses Sirios.

Le pidió a Eliseo permiso para dirigir su corazón a YEHOVAH DIOS incluso cuando se encontrara en el templo de Rimón.

El Hebreo “apoyar sobre el brazo” no implica soporte físico, sino que era la “mano derecha” del rey.

Al dar una aprobación general sin decir específicamente “sí” o “no,” parece que Eliseo dejó el asunto entre Naamán y YEHOVAH DIOS.

Versos del 20 al 24

Cuando Guejazí escuchó hablar a Naamán y Eliseo, quedó impactado que su amo se negara a tomar algo de un hombre tan rico, influyente y agradecido.

Él consideró que alguien debía beneficiarse de semejante oportunidad y tomó la iniciativa de correr tras Naamán y tomar de él alguna cosa.

Guejazí probablemente pensó que YEHOVAH DIOS estaba bendiciendo su empresa. Después de todo, el pidió un talento de plata y Naamán gustoso le dio dos talentos.

El hecho que lo puso todo a cuestas a dos de sus criados muestra que era mucha plata. Se requirió de dos siervos para cargar estos dos talentos, de acuerdo con el cálculo cada talento pesaba alrededor de 54,43 Kgrs. Más que el de Éxodo porque es un talento Sirio.

Deliberadamente los escondió de Eliseo. Guejazí sabía que había hecho mal.

Versos del 25 al 27

Parece que Eliseo no tenía ninguna ley en contra de recibir apoyo de los que eran tocados por su ministerio.

Sin embargo, era espiritualmente claro para Eliseo y debió también serlo para Guejazí, que no era apropiado en este tiempo y circunstancia.

Esto fue un juicio severo, pero como un hombre en el ministerio estaba bajo un juicio más estricto, cuando se permitió a si mismo codiciar lo que tenía Naamán, pensó sólo en términos del dinero que Naamán poseía.

YEHOVAH DIOS le permitió mantener las riquezas, pero también le dio la otra cosa que Naamán tenía, una lepra severa.

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