Mosqueteros de Yehovah

2 Macabeos Capítulo 1

Versos del 1 al 17

Cartas a los judíos de Egipto. El libro comienza con dos cartas (1, 1-9 y 1, 10 – 2, 18) que envían los judíos de Jerusalén a sus hermanos judíos de Alejandría, invitándolos a celebrar la Fiesta de las Chozas instituida por YEHOVAH DIOS y la Fiesta de la Dedicación del Templo, que conmemora la Restauración del Templo y el Sacrificio Santo llevada a cabo por Judas Macabeo.

Los versos del 1 al 6 son el saludo, busca mantener la unidad y la fraternidad entre Jerusalén y los judíos que, obligados por diversas circunstancias han emigrado a tierras extranjeras “diáspora”.

Estos versos están mediados por una seguidilla de peticiones a Dios en torno a la Promesa “Alianza”, la obediencia, la Ley, la oración y la reconciliación.

Los versos 7 y 8, corresponden al año 143 a.C. Se refieren a la profanación del Templo ordenada por Antíoco IV Epífanes y apoyada por los judíos “renegados” (1 Macabeos 1, 11; 6, 21; 7, 5; 9, 23. 58. 69; 10, 61; 11, 21. 25).

El Templo será un tema clave a lo largo del libro.

El escritor llama “tierra santa” al territorio de Israel, el mismo que utilizan hoy los cristianos.

En el verso 9 llegamos a la razón última de esta primera carta, invitar a los judíos de Egipto a celebrar la Fiesta de las Chozas del 15 al 21 del mes séptimo y de la Dedicación del Templo el día 25 del décimo según los meses del calendario Bíblico (Deuteronomio 16, 16; Zacarías 14, 16 – 19) en el mes de diciembre, fecha diferente a la más tradicional que era en octubre (Levítico 23, 34 – 35).

La segunda carta está dirigida a Aristóbulo, importante filósofo judío nacido en Alejandría, autor de un comentario Bíblico donde demuestra que la filosofía griega había sido extraída de la literatura judía, contenida en la Ley y los Profetas.

La notificación de la muerte de Antíoco permite fechar la carta en el año 164 a.C.

De los versos 11 al 17, he aquí un primer relato sobre la muerte de Antíoco IV Epífanes, que no coincide con el de 1 Macabeos 6, 1- 16.

Es probable que el autor esté confundido con la muerte de Antíoco III, ocurrida al intentar saquear el templo de Bel en Elimaida o que retoma una de las tantas leyendas que el pueblo elaboró en torno a la muerte de Antíoco.

Es una fábula porque el único y verdadero Dios es YEHOVAH de los Ejércitos, quien permitió la instauración de la abominación desoladora por el mismo Antíoco IV Epífanes, de tal modo que no se puede referenciar a un dios pagano, que tenga mas celo por su templo que YEHOVAH Dios Altísimo.

Versos del 18 al 36

Estos versos se basan en algún escrito apócrifo de Nehemías, dado que los datos no coinciden con el libro canónico.

En la conciencia religiosa de Israel, el fuego sagrado servía como signo visible de la manifestación de Dios (Éxodo 3,4; Levítico 9, 24; 1 Reyes 18, 20-30; 2 Crónicas 7, 1).

La destrucción del Templo de Jerusalén por parte de las tropas invasoras de Babilonia en al año 587 a.C. llevaron a los judíos a pensar que Dios había abandonado temporalmente su Morada.

Al regresar del exilio, los sacerdotes utilizan el fuego sagrado y la nafta “petróleo bruto” para restaurar el altar de los sacrificios, creando las condiciones para que el Templo sea de nuevo Lugar Sagrado y Morada de Dios.

La idea de limitar la presencia de Dios al Templo, sirvió para que en el futuro la clase sacerdotal controlara y manipulara las relaciones del pueblo con Dios.

Si Dios está privilegiadamente en el Templo, son los sacerdotes los que tienen en exclusiva la relación con Él.

Jesús critica con firmeza esta posición, proclamando que a Dios se le adora en espíritu y verdad (Mateo 23, 1-29; 27, 51; Juan 4, 19-24).

Según la Palabra de Yeshúa a Dios se le encuentra en el Templo, en la casa, en el trabajo, en el prójimo (Mateo 25, 31-46; 1 Juan 4, 20-21).

Hasta el mismo David reconoce que YEHOVAH está en todo lugar, al igual que Salomón dice que el Templo no puede contener a YEHOVAH porque está en todas partes, nunca la Palabra de YEHOVAH nos ha dicho que Dios está relegado a un lugar específico, solo la cultura pagana tiene esta concepción.

El error de los judíos al regresar del destierro, fue pensar que para agradar a Dios lo primero era reconstruir el Templo con todos sus sacrificios y no reconstruir sus vidas para agradar a su Padre YEHOVAH DIOS.

El mismo Nehemías deja constancia que la recuperación del Templo, no implicó mejores condiciones de vida para el pueblo, por el contrario, las empeoraron (Nehemías 5, 1-12).

2 comentarios en «2 Macabeos Capítulo 1»

  1. 21 Y extendiendo el ángel de Yehovah el báculo que tenía en su mano, tocó con la punta la carne y los panes sin levadura; y subió fuego de la peña, el cual consumió la carne y los panes sin levadura. Y el ángel de Yehovah desapareció de su vista.
    Esta cita biblica es aportada por Enmanuel Eduardo.

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