Mosqueteros de Yehovah

1 Samuel Capítulo 11

Versos del 1 al 2

El enemigo Amonita acorraló a esta ciudad Israelita y con solamente hacer esto dejó claras sus demandas. Los israelitas debían rendirse o ser conquistados.

Los hombres de “Yabés” de Guibea sintieron que ésta era su única esperanza de sobrevivir. Debían rendirse a “Najaz”, “te serviremos” bajo términos acordados “haz alianza con nosotros” o sencillamente serían asesinados y saqueados.

Vemos aquí el lamentable efecto del pecado y una vida descuidada en desánimo en los espíritus de los hombres, falta de valor y desaliento de esfuerzos nobles.

¡Es lamentable ver hombres someterse dócilmente a un amo vil! Sin embargo, ¡con qué frecuencia se repite! Con qué frecuencia hombres le dicen al diablo, haz alianza con nosotros y te serviremos.

Cuando los hombres de “Yabés” de Guibea le pidieron a “Najaz” una alianza, él accedió a llegar a un acuerdo pacífico, si todos los hombres de la ciudad dejaban que se les sacara el ojo derecho. Ciertamente “Najaz” era un hombre que hablaba en serio.

Vemos en esta historia, una similitud entre Satanás, nuestro enemigo espiritual y “Najaz” el enemigo de Israel. El nombre “Najaz” significa “serpiente o víbora”.

1. Satanás nos ataca, pero no puede hacernos nada sin nuestro consentimiento, nos pide y necesita que nos rindamos.

2. Satanás quiere que le sirvamos e intentará intimidarnos, para que nos rindamos a él.

3. Satanás quiere humillarnos y exaltarse sobre nosotros. Humillando a un Santo, Satanás busca traer afrenta sobre todo el pueblo de YEHOVAH DIOS.

4. Satanás quiere arrebatarnos nuestra capacidad de pelear efectivamente contra él.

5. Satanás quiere cegarnos y si no puede cegarnos completamente, nos cegará parcialmente.

Verso 3

Los hombres de “Yabés” de Guibea se encontraban en una situación difícil. Estaban horrorizados ante la demanda de “Najaz”, pero también sabían que no tenían otra opción.

Si no hay nadie que los defienda, “Najaz” podría hacer con ellos lo que quisiera y perder un ojo parecía mejor que perder sus vidas.

¿No había nadie que los defendiera? Los hombres de “Yabés” no estaban seguros, sabían que en ellos mismos no tenían “esperanza”, sabían que necesitaban un “salvador”.

“Najaz” dejó que enviaran mensajeros por dos razones. Primero, estaba confiado en que no había unidad en Israel y pensó que no habría nadie que los defendiera.

Segundo, al permitir a los mensajeros que recorrieran Israel engrandeció su nombre y su reputación causó miedo entre toda la nación.

Versos del 4 al 5

Al esparcirse los mensajeros por todo Israel, llegaron a Guibea la ciudad en que vivía Saúl.

Después de escuchar la terrible situación en la que se encontraba “Yabés”, todo el pueblo alzó su voz y lloró. Esta es exactamente la reacción que “Najaz” esperaba.

Esta es la humildad del rey de Israel. Saúl ya había sido ungido y reconocido como rey, sin embargo, no había nada que hacer.

Saúl, no sabía cómo establecer una corte real y una burocracia, Israel nunca antes había tenido una.

Así que, simplemente regresó a su casa, fue a trabajar al campo y pensó que YEHOVAH DIOS le diría qué hacer cuando llegara el momento.

Esto también nos muestra, que no había un sistema de gobierno establecido en Israel. De otra manera, el rey hubiera sido el primero en enterarse de la amenaza contra “Yabés”, en vez de escuchar la noticia de segunda o tercera mano.

Versos del 6 al 8

Era el momento para que Saúl actuara y YEHOVAH DIOS estaba con él.

El Ruaj Hakodesh de YEHOVAH DIOS vino sobre él, pero no vino a él para entretenerlo o animarlo. Vino para equiparlo para “servir”, para que pudiera “ejercer la salvación”.

La ira dentro de Saúl era buena y dirigida por el Espíritu. La Biblia dice “airaos, pero no pequéis” (Efesios 4, 26), pero la mayoría de las veces nuestra ira es “egoísta”.

La ira de Saúl no venía de un sentido de ofensa o daño personal, sino de una preocupación justa por la causa de YEHOVAH DIOS entre su pueblo.

Al hacer esto, Saúl envió una clara amenaza para el pueblo de Israel. El estilo de esta amenaza parece más de la mafia, que del pueblo de YEHOVAH DIOS, pero Saúl quería dejar claro que fallar al levantarse y defender la causa del Altísimo, en ese momento era pecado y sería castigado como pecado.

La sangrienta amenaza de Saúl dio resultado. Cuando esos pedazos de carne de buey llegan como entrega especial, todo Israel supo que había un líder en Israel que debía ser tomado en serio.

Ellos sabían que YEHOVAH DIOS los llamó a hacer algo, sobre la crisis en “Yabés” de Guibea.

Versos del 9 al 11

Antes, ellos no sabían si habría alguien que fuera a defenderlos. Ahora, ellos sabían que tenían a alguien para defenderlos.

Saber que tenemos un “Salvador”, debe darnos alegría.

Aquí ellos engañaron a “Najaz”, hablaron como si fueran a rendirse ante él, para que su ejército no estuviera preparado para entrar en batalla.

Saúl era un hombre de buena estrategia militar, planeó el ataque antes que comenzara la batalla.

A través de las acciones de Saúl y con la Bendición de YEHOVAH DIOS la Victoria fue total.

“Najaz” y su ejército, fueron completamente derrotados y la ciudad de “Yabés” de Guibea “salvada”.

Versos del 12 al 13

En este momento de gran victoria, los que apoyaban a Saúl querían exponer y asesinar a los que no lo habían apoyado como rey anteriormente, como se describe en 1 de Samuel 10, 27.

Samuel sabiamente supo que este no era momento de tomar venganza de sus oponentes. Satanás, habiendo fallado en el ataque a través de “Najaz”, ahora intentaba atacar a Israel, incluso en la victoria, dividiendo a la nación unos contra otros.

Satanás nos atacará de cualquier manera que le sea posible y a menudo usa momentos de victoria para atacar.

En Vs 3 los hombres de “Yabés” de Guibea, se preguntaban si alguien los defendería.

Saúl era el hombre que el Altísimo levantó para alcanzar la victoria, sin embargo, el mismo Saúl sabía que YEHOVAH DIOS había dado “salvación” a Israel.

Fue YEHOVAH DIOS quien dio la “salvación” y Saúl fue lo suficientemente humilde para reconocerlo.

En este momento de victoria, era de lo más tentador tomar el crédito para sí mismo.

Versos del 14 al 15

Tan bien como cualquier otro, Samuel sabía que el pueblo no estaba completamente con Saúl cuando fue proclamado rey en Guilgal (1 de Samuel 10, 24.27).

Así que sabiamente, ve este tiempo de victoria como una oportunidad estratégica para renovar allí el reino, en Guilgal.

No significa que Saúl no hubiera sido rey antes de esto, él fue ungido como rey por Samuel (1 de Samuel 10,1) y reconocido como rey por la mayoría del pueblo de Israel (1 de Samuel 10, 24).

Sin embargo, había un sentido en el que Saúl no era rey, hasta que toda la nación lo reconociera como tal y aquí se le da ese reconocimiento.

Ciertamente lo hicieron. Después de todo, ahora sentían que tenían un rey y un buen rey. Es una gran Bendición estar bajo el cuidado de un gran y victorioso rey.

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