Mosqueteros de Yehovah

1 Samuel Capítulo 10

Verso 1

Esta era una unción literal de Saúl. La palabra “ungir” significa frotar o rociar, aplicar ungüento o líquido aceitoso. Cuando Samuel la derramó sobre su cabeza, Saúl fue ungido con aceite.

Pero la idea de la unción es mucho más grande. Lo que sucedió con la cabeza y el cuerpo de Saúl, era una imagen de lo que YEHOVAH DIOS hizo en él espiritualmente.

El Espíritu Santo fue derramado sobre él, siendo equipado para el trabajo de gobernar como rey sobre Israel.

Esto no sólo era un saludo, también era una señal del apoyo personal de Samuel para Saúl. Era importante que el rey de Israel, sintiera el apoyo del hombre de YEHOVAH DIOS.

YEHOVAH DIOS ungió a Saúl y hubo muchos aspectos de esta unción, que eran especialmente memorables para Saúl.

Samuel le recordó a Saúl que Israel le pertenecía a YEHOVAH DIOS, que ellos eran su pueblo. Al mismo tiempo, Saúl tenía un trabajo importante que hacer, como príncipe sobre su pueblo.

Verso 2

Samuel dio a Saúl palabra profética específica, por la cual Saúl podía tener confianza en que su unción era de YEHOVAH DIOS.

Si no hubiera hombres junto al sepulcro de Raquel o si sólo hubiera un hombre y no dos, entonces Saúl sabría que Samuel no había hablado por YEHOVAH DIOS.

Si los hombres no le decían a Saúl sobre el descubrimiento del paradero de las burras, Saúl no podía saber que era un verdadero profeta.

YEHOVAH DIOS le dio a Saúl esta señal, para que tuviera confianza en la obra que se le encomendaba por medio del profeta.

Versos del 3 al 4

Una vez más, Samuel le dio a Saúl predicciones específicas para que pudieran ser exactamente verificadas.

Sería algo inusual que hombres den a un extraño como Saúl tortas de pan. Pero como rey, Saúl recibiría regalos con frecuencia, así que esta era una buena manera de confirmar su unción como rey.

Versos del 5 al 7

Ellos estaban buscando a YEHOVAH DIOS para adorarle en el sitio de adoración “el lugar alto”.

Estaban profetizando, no está diciendo que estaban prediciendo el futuro, sino que todos ellos hablaban bajo la inspiración del Espíritu Santo.

Este recibimiento del Espíritu Santo era la verdadera unción. El aceite derramado sobre la cabeza de Saúl era una imagen.

Se podría derramar un galón de aceite sobre su cabeza, pero si el Espíritu de YEHOVAH DIOS no venía sobre él, no significaría nada.

Antes de esto Saúl nunca fue un hombre espiritual. Así que para él profetizar, hablar inspirado por YEHOVAH DIOS, ya sea prediciendo el futuro, exhortando a otros o hablando de YEHOVAH DIOS, era una evidencia que había sido mudado en otro hombre.

YEHOVAH DIOS, hizo que cada uno de estos tres eventos fuera una señal para Saúl.

Verso 8

Era una orden importante por la naturaleza de su oficio, los reyes no esperan a nadie, los demás los esperan a ellos. Pero Samuel le ordenó a Saúl que lo esperara, porque el profeta de YEHOVAH DIOS tenía más autoridad real, que este rey sobre Israel.

Saúl debía mostrar que aunque fuera rey, se sometía a YEHOVAH DIOS y a su profeta.

Fallar en la espera por Samuel, metería a Saúl en problemas en el futuro.

Versos del 9 al 13

Al volver la espalda para apartarse de Samuel, le mudó YEHOVAH DIOS su corazón.

Samuel no podía darle a Saúl otro corazón, solamente el Ruaj Hakodesh podía hacerlo.

Para demostrar esto, YEHOVAH DIOS no le concedió este cambio de corazón a Saúl, hasta que se apartó de la presencia de Samuel. El Altísimo quería que Saúl honrara y respetara a Samuel.

¿También Saúl entre los profetas? Esta frase se hizo proverbio, describiendo el asombro que ahora alguien sea profundamente espiritual.

Como algunos suelen decir “¿Se volvió religioso?” Saúl era un hombre no espiritual, que se volvió muy espiritual cuando el Ruaj Hakodesh vino sobre él.

¿Y quién es el padre de ellos? Esta pregunta decía “¿Quién es la inspiración sobre los profetas?”.

YEHOVAH DIOS era su inspiración, no resultaba extraño que inspirara a alguien tan improbable como Saúl.

Saúl profetizó, sin haber sido reconocido nunca como profeta.

Esto muestra que alguien puede recibir profecía como un regalo del Ruaj Hakodesh, sin ser realmente un “profeta” en el sentido de tener ese oficio o título.

Versos del 14 al 16

¿A dónde fuisteis? era una pregunta simple y lógica, el tío de Saúl quería saber porque Saúl tenía el cabello muy aceitoso.

Es extraño que Saúl no haya contado lo que había experimentado. Saúl fue sabio, sabía que YEHOVAH DIOS tenía que revelarlo, su embestidura como rey sobre Israel.

Versos del 17 al 19

Antes de que YEHOVAH DIOS designara rey para Israel, les recordó lo que había hecho por ellos.

Le recordó a Israel que YEHOVAH DIOS, era el más calificado para ser Su rey y que su rechazo hacía ÉL, se debía a ellos mismos, no al Altísimo.

YEHOVAH DIOS hablando a través de Samuel, le mostró a Israel que su rechazo no tenía sentido, porque estaban rechazando al que los “Salva” de todas sus aflicciones y angustias.

Versos del 20 al 21a

Saúl ya había sido ungido como rey de Israel. Pero YEHOVAH DIOS hizo esto para mostrar a toda la nación, que Saúl era el hombre correcto, por ello, escogió a Saúl y no a cualquier hombre.

Es importante mencionar que Saúl no se convirtió en rey por elección al azar, fue elegido como rey por Palabra de YEHOVAH DIOS al profeta Samuel.

La elección por suerte, simplemente confirmó la Palabra de YEHOVAH DIOS a través de Samuel.

Versos del 21b al 24

Aquí Saúl mostró vergüenza y humildad saludable, no esperaba con ansias ser “el centro del espectáculo” frente a toda la nación.

Saúl o fue hecho rey debido a su ambición personal o para satisfacer un deseo de protagonismo, más bien estaba asustado por esa distinción.

La descripción física de Saúl mostraba que él era exactamente lo que el pueblo quería, un rey que se viera bien a los ojos de las otras naciones. YEHOVAH DIOS les dio el “rey del casting Mister Universo”.

¡Viva el rey! En su deseo por la imagen y el esplendor de un rey humano, Israel deseaba gritar estas palabras desde hace tiempo. Ellos sabían que todas las otras naciones, debían tener funciones y ceremonias reales, ahora ellos deben tenerlas también.

Tal vez, Samuel dijo esto con una nota de sarcasmo en su voz, quería que la nación viera al rey y según lo que ellos podían ver, era un gran rey.

Pero por sus largas conversaciones con Saúl, como se explica en 1 Samuel 9, 25-26, probablemente Samuel lo conocía lo suficientemente bien, como para haberse referido a otra cosa cuando dijo “No hay semejante a él en todo el pueblo”.

Versos del 25 al 27

Samuel les enseñó las normas de YEHOVAH DIOS para los gobernantes y  súbditos, usando el libro de Deuteronomio 17, 14-20.

No parece que este libro que escribió Samuel este contenido en alguno de los libros de la Biblia, no significa que falta algo en nuestras Biblias, simplemente que YEHOVAH DIOS no quiso que se preservara este libro en su Palabra Eterna.

En ese tiempo, no había palacio ni capital. Así que Saúl simplemente se dirigió a casa con sus futuros líderes, los hombres de guerra que fueron con él.

No todo Israel apoyaba a Saúl todavía. Porque nunca antes habían tenido rey, era poco probable que pudieran elegir a un hombre al que toda la nación pudiera apoyar inmediatamente.

Saúl reaccionó ante esto con sabiduría en su disimulo, un líder inseguro o insensato podría sentir la necesidad de “aplastar” cualquier oposición o simplemente considerarlos como enemigos.

Saúl no hizo ninguna de las dos, entendiendo que le podría tomar tiempo ganarse a aquellos que dudaban.

En Hebreo expresa aún más impactante “El actuó como si hubiera sido sordo”, “pretendió no oír”. Sí escuchó, cada palabra golpeó profundamente su alma, pero “hizo como si fuera sordo”.

A pesar de todas estas grandes ventajas, Saúl aún podía terminar mal. Él tenía que escoger caminar con las ventajas que YEHOVAH DIOS le dio y escoger no tomar su propio camino.

El resto del libro de 1 de Samuel, nos muestra cómo lidió Saúl con esta decisión.

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