Mosqueteros de Yehovah

1 Reyes Capítulo 1

Los libros de 1 y 2 Reyes estaban originalmente unidos en un solo libro.

No sabemos quién fue el autor humano de este libro, las tradiciones Judías dicen que fue Jeremías.

En resumen, de los libros de 1 y 2 de Reyes “La narrativa cubre casi quinientos años, desde el inicio al eclipse de su monarquía. Es la historia del ascenso y la caída de reinos, de una gran promesa y miserable fracaso, de tragedia y aún de esperanza”.

Versos del 1 al 4

Este era el ocaso de un glorioso reinado. David ahora era tan viejo, que él ni siquiera puede mantenerse con calor a sí mismo, mucho menos el gobernar la nación.

David, tenía alrededor de setenta (70) años en ese momento, parece aún más viejo que sus años, vivió las vidas de cuatro o cinco hombres durante toda su vida.

Suena extraño, inmoral para nosotros, pero era propio de la conducta de David. Esto no trajo una nube moral, sobre los últimos días de la vida de David.

Cuando Josefo describe esto en las Antigüedades de los Judíos, él dice que esto era un tratamiento médico y él llama a los siervos de 1 Reyes 1, 2 “médicos”.

La disminuida habilidad de David, muestra que el sucesor de David debe abordarse.

El Rey David, no puede durar ya por mucho tiempo y la historia de su familia, había estado marcada por la traición y el asesinato.

En este punto, vale la pena el preguntarse, si puede haber una transición sin derramamiento de sangre de David al siguiente rey.

Verso 5

2 Samuel 3, 2-5 describe a los hijos de David y enlista a Adonías, como el cuarto hijo. Sabemos que, dos de los tres hermanos mayores de Adonías están muertos (Amnón y Absalón).

Por otra parte, el otro hijo mayor “Quileab”, murió o no era apto para gobernar, porque nunca es mencionado después de 2 Samuel 3, 3.

Como el hijo mayor y vivo de David, por muchas costumbres Adonías, sería considerado el heredero del trono.

Pero el trono de Israel no solamente era dejado a las reglas, YEHOVAH DIOS determinaba el siguiente rey.

Adonías violó un principio básico en las Escrituras, que debemos de dejar que YEHOVAH DIOS nos exalte y no exaltarnos a nosotros mismos.

“Porque ni de oriente ni de occidente. Ni del desierto viene el enaltecimiento. Mas YEHOVAH DIOS es el juez; A éste humilla, y a aquél enaltece” (Salmos 75, 7-8).

“Humíllense delante del Señor, y ÉL los exaltará” (Santiago 4, 10).

Adonías, tenía una buena campaña de marketing, sabía cómo presentarse como rey, era una fuerza militar personal para anticipar el reclamo de Salomón, por un golpe de estado. Los que corrían, formaban parte de la guardia real personal.

Adonías, era el hermano de Absalón en 2 Samuel 15,1 muestra que “copió la conducta de su hermano Absalón en cada aspecto”.

Verso 6

Tristemente, David no hizo un buen trabajo en criar a sus propios hijos.

David fracasó, en refrenar sus pasiones en algunas áreas de su vida, sus hijos mostraron una incapacidad mayor, por no disciplinarlos.

David era un joven guapo, atraído a mujeres hermosas, sus hijos también.

Versos del 7 al 10

Tristemente Joab, general en jefe de David y Abiatar, sumo sacerdote de Israel, apoyaban a Adonías, no consultaron a YEHOVAH DIOS o a David, en darle el apoyo a este indigno hijo suyo.

Los confiables de David, le dieron la espalda durante el ocaso de su vida.

Joab, pudo haber buscado el vengarse de la elección de David por Amasa sobe él (2 Samuel 19, 13) y debido a que, Benaía ahora tenía más autoridad sobre los asuntos militares.

Abiatar pudo haber estado celoso de Sadoc, Sumo Sacerdote (2 Samuel 8, 17), rivalidad profesional oscurecida por un odio amargo.

Joab, el más poderoso de los partidarios de Adonías, siempre había sido celosamente fiel hacia los deseos de David.

Al apoyar las pretensiones de Adonías hacia el trono, Joab estaba actuando característicamente.

Joab y Abiatar empañaron una vida de devoción y quebrantaron los lazos sagrados, porque pensaron en ellos mismos, en lugar de la voluntad de YEHOVAH DIOS.

Afortunadamente, había unas personas prominentes en Israel, que no apoyaban a Adonías.

La idea es, que Adonías quemaría el grosor de estos animales como un sacrificio a YEHOVAH DIOS y para utilizar la carne, para celebrar un banquete en honor y bendición de sus partidarios.

Versos del 11 al 14

Esto muestra el mal del intento de Adonías de tomar el trono y lo lejos que estaba David del poder. Él no sabía lo que sucedía alrededor de él, en su reino.

Natán sabía que, si Adonías se hacía rey, él inmediatamente mataría a cada rival potencial hacia su trono, incluyendo Betsabé y Salomón.

David hizo esta promesa a Betsabé. La promesa específica no es registrada antes, pero sabemos de parte de 1 Crónicas 22, 5-9 que de hecho David tenía la intención, de que Salomón sucediera su trono.

Es una notable demostración de gracia, que un hijo de la esposa que David tomó, a través del adulterio y asesinato, en el escándalo más infame de su vida, debiera ser su heredero.

Natán sabía que David era generalmente indulgente con sus hijos y que le sería difícil el creer que Adonías haría tal cosa.

Él lo arregló de tal manera, que el mensaje sería presentado en una forma convincente.

Versos del 15 al 27

Esto se incluye para recordarnos de las capacidades limitadas de David como rey, necesitaba la ayuda que Betsabé y Natán le traerían en los siguientes versículos.

Betsabé, comienza a decirle a David, los hechos sobre las acciones de Adonías.

Luego ella utilizó esta tierna apelación, recordándole a David que su vida y la vida de Salomón, estaban en un gran peligro si Adonías se convertía en rey.

El último lugar en que vimos a Natán fue en 2 Samuel 12, donde él reprendió a su amigo David por el escándalo y la muerte de Urías.

Pero ahora, al final de sus días, David recibe a Natán y el sentido, es que él aún es un amigo confiable.

David no trató a Natán como un enemigo, cuando él le confrontó con la dolorosa verdad.

Natán, también declaro los hechos sobre Adonías y después hizo un llamado personal, preguntó a David, quien era su amigo querido y de confianza “¿Es posible que hayas elegido a Adonías para ser rey y no me lo dijiste?”.

Versos el 28 al 30

Esto introduce un juramento solemne. David confirmará la promesa anteriormente hecha a Betsabé, que su hijo Salomón sería el siguiente rey.

David prometió el arreglar el asunto en ese mismo día. Él abdicaría el trono y se la daría a Salomón.

Versos del 31 al 37

“Viva mi señor el rey David para siempre”, esta era una expresión acostumbrada para dar honor y las gracias. Ya que David sabía, que su muerte se acercaba, pudo haber sonado extraño a sus oídos.

Estos eran tres líderes prominentes en Israel, quienes no apoyaban a Adonías como rey. David sabía quiénes le eran leales.

Tenemos un destello raro, de todos los tres cargos en cooperación, Profeta, Sacerdote y Rey. Cada uno de estos cargos, fueron gloriosamente cumplidos en Yeshúa Ha Mashiaj.

David quería, que la proclamación de Salomón como sucesor, fuera persuasiva, tenía cinco puntos para el plan:

1. “Monten a Salomón mi hijo, en mi mula”.

2. “Lo ungirán el sacerdote Sadoc y el profeta Natán”.

3. “Tocaran la trompeta”.

4. “Aclamaran: ¡Viva el rey Salomón!”.

5. “Vendrá y se sentará en mi trono”.

Benaías, entendió un principio importante, que a menos que YEHOVAH DIOS diga “Amén” a la elección de Salomón, él no permanecería.

Él sintió que esta era la voluntad de YEHOVAH DIOS y ofreció la oración pidiendo a YEHOVAH DIOS que de hecho así lo diga.

Este deseo piadoso de Benaías, tuvo un interesante cumplimiento. Al nivel humano, el reinado de Salomón si fue mayor que el de David. Pero en un nivel espiritual y eterno, no lo fue.

Versos del 38 al 40

Aparentemente, este era un equivalente en el Antiguo Testamento, a un desfile presidencial.

La mula, era algo especial en la antigua Israel. “Ya que la ley Hebraica prohibía la cruza de razas” (Levíticos 19, 19).

Las mulas debían de ser importadas y eran, por lo tanto, muy caras. Así que, mientras el pueblo común montaba en asnos, la mula estaba reservada para la realeza.

Ningún sujeto podía utilizar cualquier cosa, que le perteneciera al príncipe sin que perdiera su vida.

Ya que David le ofreció a Salomón montar su propia mula, esta era una evidencia plena de que él, le había señalado como su sucesor.

Guijón, el lugar de la unción, estaba justamente fuera de la ciudad, en el Valle de Cedrón, a la orilla este de Ofel.

En ese momento era la principal fuente de agua de Jerusalén, por lo tanto, un lugar de reunión natural del pueblo.

Literalmente, es el cuerno de aceite. Este era un contenedor específico de aceite, que estaba en el Tabernáculo para unciones especiales.

Aunque Adonías puso frente a él su mejor campaña de marketing, él no podía ganarse los corazones del pueblo.

Ellos sintieron que Salomón era el hombre, no Adonías.

Versos del 41 al 49

El banquete, aún no había terminado antes de que Salomón fuera proclamado rey. Betsabé y Natán actuaron rápidamente y eso fue recompensado.

Esto fue muy angustioso para Adonías. Él tenía el apoyo de algunos hombres importantes y poderosos “los que atendían su banquete”, pero ahora él sabía que el corazón del pueblo le pertenecía a Salomón.

Esto le dijo a Adonías, que aún el Rey David estaba completamente detrás de Salomón. Nunca hubo esperanza para su futuro como rey.

Ellos llegaron por un buen banquete y para apoyar a Adonías, fueron rápido tan pronto como supieron y era claro que él no sería y no podría ser rey. Ahora era peligroso el decir, que tú apoyabas a Adonías como rey.

Versos del 50 al 53

De acuerdo con la costumbre universal en el mundo antiguo, un altar religioso era un lugar de santuario en contra de la justicia o venganza.

Un hombre acusado podría encontrar seguridad si él, podía huir a un altar antes de que fuera aprehendido. Este es por qué Adonías se asió de los cuernos del altar.

Es importante el entender, que esta antigua costumbre no era utilizada en Israel, para proteger a hombres culpables.

“Pero si alguno se ensoberbeciere contra su prójimo y lo matare con alevosía, de mi altar lo quitarás para que muera” (Éxodo 21, 14).

Salomón le da a Adonías un indulto limitado. Esto iba en contra de todas las costumbres del antiguo mundo.

Era común, aún esperado, que cuando un nuevo rey asumía el trono, que él ejecutara a cada rival potencial.

Salomón, no solamente dejó vivir a un rival en potencia, sino a uno que abiertamente trató de subvertir su reinado.

Esta fue una gran medida de gracia por parte de Salomón y un buen comienzo en su reinado.

Al mismo tiempo, Salomón quería que Adonías supiera que, si él mostraba la menor inclinación hacia la rebelión, él sería muerto instantáneamente.

La misericordia sería retirada y la justicia, sería entregada rápidamente.

Adonías, sabía que él había recibido una gran misericordia de Salomón y él quería mostrar su gratitud y su dependencia, sobre la misericordia de Salomón.

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