Mosqueteros de Yehovah

Salmos Capítulo 71

Muchos exegetas aseveran que este es un Salmo de David y es su oración de confianza en YEHOVAH DIOS, en sus últimos años bajo la crisis de la rebelión de Absalón.

Ya que el título o texto de este Salmo no dice esto, no especularemos en tratar al Salmo como si fuera así y en lugar de eso se tendrá como una composición anónima.

Aquí se tiene la oración de un creyente maduro, quien, en una confianza santa en Fe, es fortalecido por una experiencia larga y notable, ruega en contra de sus enemigos y pide más bendiciones para sí mismo.

De interés en este Salmo están las varias referencias y alusiones a otros Salmos.

Los versos del 1-3, son citados casi de manera exacta de Salmo 31, 1-3.

Los pensamientos del verso 5-6, parecen ser sugeridos por el Salmo 22, 9-11.

El verso 13, es similar al Salmo 35, 26.

El verso 18, lleva los pensamientos del Salmo 22, 22. 30-31.

El verso 19, utiliza la frase de Éxodo 15, 11.

Es razonable el pensar sobre el autor de este Salmo, en que hizo un estudio y meditación sobre la Palabra de YEHOVAH DIOS como una prioridad a través de su vida y el resultado es que él de manera natural utiliza las frases y el vocabulario de las Escrituras para orar y alabar.

Por tales Palabras de imitación no son menos sinceras y nuevas acciones de gracias pueden ser corridas en moldes viejos, sin perjuicio de su aceptación hacia YEHOVAH DIOS y ser preciosos para los hombres.

Versos del 1 al 3

Confiando en el Señor quien libra a Su pueblo.

Muchos Salmos comienzan con la descripción de la necesidad del poeta. La primera línea del Salmo mira a YEHOVAH DIOS y declara su confianza en YEHOVAH “Yahvéh, el Señor, el DIOS de pacto de Israel”.

El Salmista tiene tal confianza que el Señor le llevaría a la vindicación, que con audacia le pidió a DIOS que actuara justamente en favor suyo y que le librara.

Pidió que la justicia de DIOS obrara a su favor, pidió rescate y socorro, confiado en la voluntad de YEHOVAH DIOS, oró con total seguridad a DIOS su roca y fortaleza.

Versos del 4 al 6

Confianza en el cuidado constante de DIOS, la fuente de la miseria del Salmista es revelada, había un hombre impío, perverso y violento y necesitaba que DIOS le librara.

El Salmista proclamó su esperanza y seguridad en “Adonai” YEHOVAH, el Amo y DIOS de Pacto de Israel, su esperanza.

Notando el cuidado y ayuda de DIOS hacia él desde una edad temprana, el Salmista apeló a que DIOS continuara con dicho cuidado y prometió alabanza hacia DIOS la cual era igualmente continuo.

Versos del 7 al 11

Un refugio fuerte a través de una larga vida.

Debido a las distintas adversidades y ataques, muchas personas están asombradas, maravillados que un hombre, tan comprometido con YEHOVAH DIOS, pudiera ser tan afligido.

Halló un refugio fuerte en DIOS mismo, el Salmista estaba determinado en hablar alabanza sobre DIOS y hablar de Su gloria.

Conocía la fidelidad de YEHOVAH DIOS en sus años de juventud y ahora le pide a DIOS que continuara esa fidelidad en su vejez y cuando su fuerza se acabara.

Sabía que la fuerza del hombre disminuía con la edad, pero la fuerza de DIOS no.

El Salmista no solamente habló de la pérdida de la fuerza física o mental, sino también de la pérdida potencial de la fuerza espiritual.

No todo creyente crece más fuerte en el Señor mientras envejece, la Palabra de YEHOVAH DIOS está llena con ejemplos de aquellos que pecaron o se deslizaron en los años de vejez.

· David pecó en contra de Betsabé y su marido Urías en sus años de madurez (2 Samuel 11).

· Salomón fue alejado por la idolatría en sus últimos años (1 Reyes 11).

· La confianza del Rey Asá en DIOS declinó grandemente en sus años de vejez (2 Crónicas 16, 7-12).

Versos del 12 al 13

“Ayúdame por medio de herir a mis enemigos”, con unos enemigos tan determinados como los descritos en las líneas previas, el Salmista necesitaba la ayuda de DIOS pronto, sentía como si una ayuda retardada no fuera una ayuda para nada.

Consideraba que mientras sus años avanzaban sus problemas no se esfumarían, los problemas permanecían, prueba significativa para algunos creyentes, sólo le animaba en su confianza constante y personal en YEHOVAH DIOS.

Esta era la ayuda que pedía el Salmista, quería que YEHOVAH DIOS hiriera a sus enemigos con confusión y destrucción, con desaprobación y deshonra, no quería solamente que fueran derrotados, sino que fueran desacreditados.

Versos del 14 al 16

Esperanza continua, fuerza continua, el Salmista estaba en una seria crisis y dependía en YEHOVAH DIOS para obtener ayuda.

Pero en este Salmo, él no cede a la desesperación o parece perder el sentido del favor de DIOS, se observa una maravillosa combinación de tanto problemas como alabanza.

Era feliz de testificar la justicia de YEHOVAH DIOS y su salvación, hacerlo todo el día, ya que no sabía el número de la justicia y salvación del Altísimo, porque son sin límite.

Mirando hacia adelante, el Salmista estaba confiado en los hechos poderosos de YEHOVAH DIOS, a pesar de su sentido de fuerza personal disminuida al avanzar los años (verso 9).

El Salmista solamente estaba interesado en contar de la justicia de YEHOVAH DIOS, no en la propia o en la supuesta justicia de los dioses paganos.

Versos del 17 al 18

La fortaleza de DIOS desde la juventud hasta la vejez.

El Salmista tuvo la oportuna bendición de haber seguido a YEHOVAH DIOS y aprendido de ÉL desde su juventud. Fue beneficio en sus años de vejez, aun declarando las maravillas de DIOS.

El ser enseñado desde la juventud muestra estabilidad y consistencia.

No hay cambio entre una moda a otra, de una controversia a otra, oraba por la presencia permanente de YEHOVAH DIOS, poder anunciar el Poder del Altísimo a la posteridad.

Versos del 19 al 21

Vivificado por el DIOS que hace grandes cosas, el Salmista consideraba la grandeza de YEHOVAH DIOS, primero en que su justicia era de un orden diferente que la de los hombres, muy excelsa, por encima de los hombres.

Luego, que el Justo Juez es aquel que ha hecho grandes cosas, más allá de lo que los hombres pueden hacer.

La justicia excelsa y el poder de DIOS le hicieron preguntar, “¿quién como tú, Oh DIOS, que has hecho grandes cosas?”.

Entendió que todas las cosas estaban en las manos de YEHOVAH DIOS y que si él había experimentado muchas angustias y males, eso también fue mostrado a él por DIOS.

El mismo YEHOVAH DIOS también podía darle vida y levantarlo de los abismos de la tierra.

Más que una oración, esta era una proclamación de confianza, aunque él era mayor de años, aún esperaba que YEHOVAH DIOS aumentara su grandeza y continuaría a consolarlo.

Versos del 22 al 24

La música de alabanza, el Salmista prometió alabar a YEHOVAH DIOS, no solamente con su voz, sino también con instrumentos musicales.

Sería una canción celebrando a DIOS por lo que ÉL había hecho y por lo que ÉL es.

Sus labios y alma ya fueron dados en alabanza hacia YEHOVAH DIOS en un cántico.

Ahora añadió las palabras de su boca para hablar de la justicia de DIOS, especialmente como era visto como un triunfo sobre sus enemigos “humillados los que querían mi desgracia”.

Esta es una vindicación, será parte de la alegría del cielo (Apocalipsis 15, 3; 18, 20).

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