Mosqueteros de Yehovah

Salmos Capítulo 33

El Salmo 33 no contiene una atribución a ningún autor en particular en el texto hebreo, aunque la Septuaginta griega se lo atribuye a David, otros exegetas sugieren que se remonta a la época de los Macabeos.

Es un cántico de alabanza, un llamado a adorar en el templo con cánticos, música y gritos, a causa de la justicia y bondad de YEHOVAH DIOS.

Toda la humanidad está llamada a temer al Todopoderoso, el Creador de todas las cosas y el que dispone de todas las naciones.

YEHOVAH DIOS desde su trono celestial inspecciona a toda la humanidad y la victoria no se debe a los ejércitos ni a los guerreros.

ÉL libra a los que le temen, por tanto, su pueblo se alegra en ÉL y confía en su Nombre para la Victoria.

Una nota donde se elogian los planes de YEHOVAH DIOS como eternamente seguros, y también la felicidad de su pueblo.

Versos del 1 al 3

Un llamado a alabar con cantos y júbilo, este Salmo, sin ser atribuido a nadie, comienza con un llamado para los justos de DIOS en alegrarse y alabar.

El primer sentido del Salmista eran aquellos de entre el pueblo de YEHOVAH DIOS, quienes andan en rectitud, aquellos que son justos entre los hombres en un sentido relativo.

El Salmo 32 terminó con un llamado a los justos a cantar alabanzas a DIOS, esta nota es tomada en el Salmo 33, casi como si sus tres primeros versos fueran escritos como una elaboración del verso 11.

YEHOVAH DIOS ve a la adoración de Su pueblo, tanto hermosa en un sentido relativo y el ser declarado en ser hermosa, como recto.

Esto es agradable ante ÉL y crea el sentido de apreciación por la hermosura, YEHOVAH aprecia nuestra alabanza.

YEHOVAH DIOS también declaró Su satisfacción con la adoración a través de la música e instrumentos musicales, ama el recibir el regocijo y alabanza de Su pueblo expresado en cántico, especialmente el cántico nuevo.

Con música talentosa y entusiasmo apto para el júbilo del pueblo de DIOS, es otra manera en la que DIOS es honrado con la alabanza.

Versos del 4 al 5

La grandeza de DIOS es expresada en Su carácter, en quien ÉL es, la bondad y fidelidad de la Palabra de DIOS es una razón más para alabar, DIOS hace Su obra con fidelidad, no con engaño o manipulación.

El Salmista siguió pensando en la grandeza del carácter de YEHOVAH DIOS, Su amor por la justicia y juicio y Su rectitud se esparcieron por toda la tierra.

Correctamente se regocijó en que YEHOVAH, el DIOS que en verdad está allí, no es amoral o sin bondad, ÉL es aquello que nosotros siendo creados a Su imagen, entenderíamos como “bueno”.

Versos del 6 al 7

La grandeza de DIOS expresada en Su creación, YEHOVAH DIOS va más allá de Su bondad moral, ÉL también es el DIOS de todo poder y autoridad, por Su sola palabra el universo fue creado.

El Salmista miró los poderosos océanos y entendió que éstos reflejaban el poder y sabiduría de DIOS en la creación.

Versos del 8 al 9

Un llamado a toda la tierra a temer al Señor, esta es la respuesta lógica de reconocer a YEHOVAH DIOS, quien es perfecto en su carácter y poder.

La humanidad debería de ajustarse a sí misma, en un estado de temor delante de ÉL

El Salmista de nuevo consideraba la Palabra de YEHOVAH DIOS y su efectivo poder.

Lo que DIOS habla nunca son palabras vacías, son palabras con un poder activo para asegurar su cumplimiento.

Versos del 10 al 12

La grandeza de DIOS entre las naciones y Su nación. El Salmista ya había alabado a YEHOVAH DIOS por Su carácter moral y Su poder creativo.

Ahora él alaba al Altísimo por Su mano activa y de dirección a través de la historia de la humanidad.

DIOS se mueve en medio de las naciones Gentiles, de la manera que desea para cumplir Su consejo y los pensamientos de su corazón.

Al considerar la perfección de YEHOVAH DIOS, esto muestra la bendición de la nación que se alinea conscientemente con el Altísimo y sus propósitos.

En un sentido nacional, este es Israel, el pueblo y la nación escogida para un lugar único en el plan de YEHOVAH DIOS.

En un sentido más amplio habla de la bendición que pertenece a aquellos escogidos por el Señor, tenidos como heredad para sí.

Versos del 13 al 15

La grandeza de DIOS sobre cada individuo.

YEHOVAH DIOS, en todas Sus perfecciones y planes para las naciones y edades, también tiene Su ojo en la humanidad, como individuos.

Su grandeza no le excluye del interés individual sobre todos los moradores de la tierra.

YEHOVAH DIOS nos hizo uno a uno, a cada cual, con sus hechuras física, mental y emocional, incluyendo la autorización de nuestras debilidades e inclinaciones pecaminosas.

Como Hacedor nuestro ÉL tiene el derecho de inspeccionar, así que atento está a todas sus obras.

Versos del 16 al 17

La debilidad de aquel que es poderoso entre los hombres.

Al considerar la grandeza de YEHOVAH DIOS y la extensión de Su alcance, el Salmista entendió que el esfuerzo humano por sí solo no determina los eventos.

La Obra y Plan de DIOS en y más allá, en ocasiones, en lugar del esfuerzo humano, cumplen Sus propósitos.

Los caballos eran una de las herramientas militares más avanzadas en aquel día, ya que hay un DIOS en los cielos que gobierna todos los asuntos y destino del hombre.

Aun el uso de los recursos y tecnologías más efectivos no pueden por sí mismos determinar el final.

Versos del 18 al 19

El cuidado de DIOS hacia los individuos. El Salmista continúa en pensar tanto en la mano de DIOS en un mundo sacudido por eventos, tales como las batallas de reyes y Su cuidado minuto a minuto sobre el individuo.

Aquellos que verdaderamente temen al Señor esperan en su misericordia, no en su propia bondad o justicia.

Versos del 20 al 22

Resolución a la Luz de la grandeza de Dios.

Al haberle alabado y al considerar la grandeza de DIOS desde muchos ángulos, fue después apropiado en simplemente esperar por el Señor, por Su dirección, Su Palabra, Su liberación, mirándole como nuestra ayuda y nuestro escudo.

Anteriormente el Salmista llamó al pueblo de DIOS a alegrarse debido a su carácter y poder.

Ahora él nos llama a alabar a DIOS, debido a nuestra bendita experiencia de confiar en Su Santo Nombre.

1 comentario en «Salmos Capítulo 33»

  1. Bendito es el Señor cuya grandeza es inestimable pero aún así está al pendiente minuto a minuto de sus justos, dándonos provisión para vivir de continuo para Él *-*

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