Mosqueteros de Yehovah

Salmos Capítulo 29

Este maravilloso canto tiene simplemente por título, “Salmo de David”.

En una belleza poética describe la fuerza de una tormenta y ve la voz y el poder de YEHOVAH DIOS expresada.

Al hacerlo así, repite el Nombre del Señor muchas veces y utiliza la frase “la voz del Señor”, siete veces. Este salmo no tiene otros elementos, es pura alabanza.

No hace un llamado hacia nosotros para hacer algo, ya que el mismo salmo está haciendo la única cosa por la que se preocupa, dar alabanza a YEHOVAH DIOS.

Verso 1

David habla palabra para los poderosos de esta tierra, les advierte que vean lejos de sí mismos y que miren hacia el Señor DIOS de Israel.

Aunque puedan considerarse el ser los poderosos, y ser considerados así por otros, aun debieran de reconocer su obligación hacia el Señor YEHOVAH DIOS.

Este Salmo es notable en el énfasis en el Nombre, “YEHOVAH DIOS” utilizándose unas dieciocho (18) veces en estos once (11) versos.

Este es el Nombre tomado por el DIOS de Pacto de Israel, traducido por los Judíos con el remplazo de la palabra “Señor” debido a la reverencia del Nombre Santo.

David llamó a estos poderosos de la tierra para que reconocieran que el Señor tiene la Gloria y el poder, los cuales exceden por mucho la de ellos.

Cuando le dan a YEHOVAH DIOS estas cosas, no le están dando o atribuyendo cosas hacia ÉL las cuales no tenía antes, están reconociendo quien es el Altísimo, porque DIOS está lleno de la Gloria y el Poder.

Ni los hombres, ni los ángeles pueden ofrecer algo a YEHOVAH DIOS, pero deberían reconocer su Gloria y Poder, atribuirle a ÉL en sus cantos y en sus corazones.

Verso 2

Un llamado a la adoración hacia un YEHOVAH DIOS digno de ello.

Su nombre al ser YEHOVAH, es un llamado a reconocer el carácter y naturaleza del DIOS de Pacto de Israel.

Se le debe al Nombre de DIOS mucha gloria, por lo tanto, es correcto el llamar a los hombres, aun a los poderosos, para adorarle.

La idea es la de un hombre inclinándose en humilde reconocimiento de la grandeza, la hermosura, la santidad en extremo sublime de DIOS.

La apelación describe la alabanza a DIOS al ser consistente en dos cosas: atribuyendo Gloria a ÉL, reconociendo su valor supremo en nuestra mente, adorando o arrodillarnos ante ÉL, la palabra Hebrea significa “ÉL hacer reverencia”, lo cual significa una subordinación de nuestra voluntad y mente ante ÉL.

Hermosura y santidad comúnmente no son ideas conectadas en nuestra cultura popular, pero hay una incomparable seducción y atracción en una verdadera Santidad.

Si un pretendido tipo de santidad tiene poca hermosura, puede ser cuestionado si es verdadera santidad.

Hay cuatro pasajes Bíblicos presentando la idea de la hermosura de la santidad (1 Crónicas 16, 29; 2 Crónicas 20, 21; Salmo 29, 2; 96, 9) y cada uno de estos se asocia con la adoración o alabanza con el concepto, percibiendo la hermosura de la santidad que nos debe de compeler hacia una verdadera adoración y alabanza.

La “Santidad” de YEHOVAH DIOS, Su “estar apartado”, tiene una hermosura maravillosa y distintiva en ello.

Es hermoso que YEHOVAH es DIOS y no un hombre, que ÉL es más que el mayor de los hombres o un súper hombre, Su santo amor, gracia, justicia y majestad son hermosos.

Versos del 3 al 4

La voz del Señor sobre las aguas, los poderosos mencionados en el primer verso de este Salmo pudieran tener en gran estima su propio poder, pero no es nada comparado al poder de YEHOVAH DIOS, “Su voz de autoridad proclama Su dominio sobre las aguas”.

Esta es la primera de siete descripciones de la voz de YEHOVAH DIOS en este Salmo, cada una enfatiza la idea del poder y autoridad de DIOS, expresado a través de Su voz.

El poder y autoridad de la voz de YEHOVAH DIOS también está conectada con Su Palabra, si la voz de DIOS tiene tal poder, entonces las Palabras dichas con esa voz tienen la misma fuerza y autoridad.

La asociación del trueno y la voz del Señor, sugiere que este Salmo fue inspirado por el atestiguamiento de David de una gran tormenta, oyendo el poder del trueno y asociándolo con la voz de YEHOVAH DIOS.

El trueno no es solamente poético, sino que instructivamente es llamado “la voz de DIOS”, ya que retumba sobre lo alto, sobrepasa cualquier otro sonido, inspira asombro, es enteramente independiente del hombre y ha sido utilizado en algunas ocasiones como el gran compañero del habla de YEHOVAH DIOS a los hijos de Adán.

Si los versos del 3 al 9 fueran leídos con un ojo sobre el mapa de Palestina, se podría ver la tormenta reunida sobre el Gran Mar y que ruge sobre la tierra en el norte, golpeando al Líbano en su furia.

Luego barría hacia el sur, haciendo temblar el desierto de Cadés, de principio a fin el ruido de la tormenta es la Voz del Señor.

Generalmente los antiguos Hebreos no fue un pueblo que tuviera entre sus oficios el ser marineros, veían las muchas aguas del mar como algo peligroso y con temerosa aprehensión.

Pero David sabía que la potencia de la voz de YEHOVAH DIOS estaba llena de gloria, y le colocaba sobre las muchas aguas.

Versos del 5 al 9

La voz del Señor sobre la creación.

Los cedros del Líbano eran bien conocidos por su tamaño y fuerza, pero la voz del Señor es tan fuerte que quiebra estos poderosos árboles y hace huir su madera.

David pudo ver los efectos de los relámpagos, entendió que eran una ilustración del poder y efecto de la Palabra de Dios, pensó en cómo el trueno y el relámpago atraían la atención y creaban un sentido de asombro.

Este sentido de Gloria es aún más apropiado el ser dado al Señor en su Templo. Allí, el pueblo de YEHOVAH DIOS no tiembla de temor de la tormenta, sino en asombro de su gran DIOS, a quienes ellos dan Gloria.

Verso 10

El Señor en el trono, David vio que la tormenta trajo un diluvio de lluvia y le hizo pensar en los hechos de Génesis sobre el diluvio, recordándolo como una notable demostración del poder y autoridad de la voz de YEHOVAH DIOS.

El Diluvio fue una expresión radical de la autoridad de YEHOVAH DIOS, pero Su autoridad no finalizó en esas generaciones.

El Señor DIOS continúa sentado como rey para siempre.

Verso 11

El Rey como un Pastor para Su pueblo.

Mientras David consideraba la fuerza y autoridad de YEHOVAH DIOS, la cual hace temblar a la tierra, él reconoció que DIOS trajo ese mismo poder a su pueblo.

El poder de YEHOVAH DIOS puede venir como una tormenta destructiva sobre la creación y aquellos que se rebelan en contra de DIOS.

Pero aun el pueblo de YEHOVAH DIOS puede estar confiado que ÉL les bendecirá con paz, el poder de DIOS viene a ellos con consuelo y no una tormenta.

Durante la tormenta, ÉL le dará poder a Su pueblo, siguiendo eso ÉL les dará paz.

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