Mosqueteros de Yehovah

Levítico Capítulo 21

Versos del 1 al 4

Moisés debía dirigirse a los Sacerdotes.

La muerte era y es el castigo por el pecado.

La idea era que ellos no debían hacerse impuros con el pecado.

El contacto físico con un cadáver traía contaminación.

Al Sacerdote solo se le permitía hacerse impuro por sus parientes cercanos. Los incluidos aquí, eran relaciones sanguíneas y por naturaleza próxima al Sacerdote.

Se le autorizaba expresar sus sentimientos de condolencia y dolor como un Sacerdote de YEHOVAH DIOS.

El cargo que ocupaba el Sacerdote le exigía, una separación más estricta que a una persona común del pueblo.

Verso 5

Esto era algo que hacían los paganos como un gesto de duelo por los muertos. El Sacerdote no debía participar de estas prácticas paganas que le rodeaban.

Verso 6

La posición de ellos, como representantes de YEHOVAH DIOS, requería dignidad y moderación. Lo mismo, se aplica hoy a los discípulos Doulos en la iglesia.

Dice la carta de San Pablo a Tito 1, 7-8, hablando de uno de ellos:

“7 Pues el supervisor u obispo, siendo el encargado de la Casa de YEHOVAH DIOS, debe ser irreprensible: no debe ser autoritario ni de mal genio, ni bebedor, ni peleador o que busque dinero.

8.Al contrario, que reciba con facilidad en su casa, que sea amigo del bien, hombre de buen juicio, justo, piadoso, dueño de sí mismo.”

Versos del 7 al 8

Esto se refería a su vida personal y privada, en ésta también, debido a su cargo, tenía que revelar la Santidad de YEHOVAH DIOS.

No debía casarse con una prostituta, que hubiera sido violada o que estuviera divorciada.

La razón dada era que estaba sirviendo a YEHOVAH DIOS, ofreciendo “el alimento de YEHOVAH DIOS”.

El Sacerdote era un símbolo de Yeshúa Ha Mashiaj.

También el cuerpo o conjunto de los creyentes, llamado la “esposa de Cristo” ha de ser purificado antes de ser presentado a Cristo, sin mancha ni arruga, como declara Efesios 5, 26- 27.

Verso 9

¿Por qué? Por la posición de su padre.

Recibiría el más severo de los castigos si deshonraba el cargo de su padre.

Profanación o Contaminación, mancha que altera la Santidad de su Genética comprometiendo con pecado la línea de su descendencia.

Recordemos que sólo la perfecta sangre de Yeshúa limpia la genética.

Versos del 10 al 12

Esta es la primera mención del Sumo Sacerdote.

Como Sacerdote ungido por YEHOVAH DIOS, debía permanecer separado para el Señor.

Tenía que utilizar la corona en la cual estaban inscriptas las palabras “Santidad al Señor”.

Como un recordatorio continuo de quien era, a quién pertenecía y a quién servía.

No debía rasgar sus ropas santas. No debía ser una persona violenta.

En el juicio de Yeshúa Ha Mashiaj se quebrantó la Ley cuando el Sumo Sacerdote, en una reacción emocional, rasgó sus vestiduras (Mateo 26, 65).

El Sumo Sacerdote tampoco podría asistir al funeral de su padre o madre.

El aceite de la unción había sido derramado sobre él y por razón de su posición, debía estar totalmente Consagrado a YEHOVAH DIOS y Separado del pecado.

En el caso del «Señor» Yeshúa Ha Mashiaj, el aceite de la unción había sido derramado sobre Él, que había venido a cumplir la voluntad de Su Padre, llegando incluso hasta la muerte.

Y Yeshúa requiere precisamente tal dedicación por parte de Sus seguidores.

Versos del 13 al 15

También su esposa debía estar a la altura de su posición en el Santo oficio del Sacerdocio. Vemos las restricciones que indican con quiénes no podría casarse.

Los hijos del “Kohen Gadol”, son los primeros candidatos en línea de herencia para sustituirlo en su muerte.

Los pecados sexuales afectan la pureza genética de la descendencia, recordemos que no tenían la purificación del cordero que quita el pecado del mundo.

Versos del 16 al 21

¿Por qué era esto así? Así como ningún sacrificio podía ser ofrecido si tenía un defecto, por la misma razón, ningún Sacerdote podría servir en la “Tienda de las Citas divinas” si tuviese un defecto físico.

Tanto la ofrenda como el que la presentaba representaban a Cristo y en Él, no había defecto, ni en Su persona ni en Su obra.

Cristo es el Sumo Sacerdote perfecto. No solo no tiene defecto, sino más bien, Perfecto, Santo, Gloria y Excelencia.

Versos 22 y 23

Aunque aquellos que tuviesen algún defecto no pudiesen servir, no estaban excluidos de la mesa del Altísimo.

YEHOVAH DIOS había provisto para ellos, lo cual contrastaba con el tratamiento que el mundo pagano ofrecía, a los que no eran aptos.

Aquí hay una lección espiritual para nosotros.

Hay muchos creyentes que tienen algún serio impedimento, ya sea físico, moral, ético o espiritual que les apartaría de ciertas formas de servicio.

Pero sin embargo, son Santos Consagrados genuinamente a YEHOVAH DIOS que tienen, en todos los aspectos, los derechos y privilegios de los creyentes.

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