Mosqueteros de Yehovah

Jueces Capítulo 5

Versos del 1 al 2

Este canto es atribuido comúnmente a Débora, es junto con otros cantos tradicionales Judíos de liberación y celebración.

Tal como el canto de María o Miriam (Éxodo 15, 20-21) y los cantos de celebración de David sobre Goliat (1 Samuel 18, 7). Débora era una poeta y también una profetisa.

El canto de Débora, concerniente al derrocamiento de los enemigos de Israel y la liberación concedida a las tribus, liberados de peores enemigos y salvados.

El liderazgo es importante en cualquier esfuerzo y especialmente en la obra de YEHOVAH DIOS, ÉL espera líderes entre su pueblo que estén al frente, para que ejerzan su liderazgo.

Los líderes no son nada sin los seguidores y es el trabajo del pueblo ofrecerse voluntariamente hacia sus líderes.

Versos del 3 al 5

YEHOVAH DIOS, ganó la Victoria por Israel sobre Sísara al enviar una gran lluvia.

En este canto, Débora recordó un tiempo cuando YEHOVAH DIOS hizo lo mismo por parte de Israel en los días de Éxodo (Deuteronomio 33, 2).

Debemos recordar la bondad de YEHOVAH DIOS que no comenzó hoy. Ha sido bueno con nosotros desde hace mucho tiempo.

Seir y Edom son el mismo lugar y señalan la misma cosa, YEHOVAH DIOS está marchando a la cabeza de su pueblo desde Seir o Edom, hacia la tierra de Canaán.

Versos del 6 al 8

No solamente la vida era difícil, bajo los opresores de Israel, sino que ellos también confiscaron todas las armas para que los Israelitas no pudieran pelear.

¿Se veía escudo o lanza entre cuarenta mil (40.000) en Israel?.

La tierra estaba llena de anarquía y confusión, todo lugar estaba infestado con bandidos.

Ningún camino público era seguro y al ir de lugar en lugar, el pueblo estaba obligado a utilizar caminos poco frecuentados.

Como analogía espiritual, podemos decir que Satanás no solamente quiere oprimir al que Obedece a YEHOVAH DIOS, quiere también desarmarlo.

Satanás quiere que el que Adora, Obedece y Sirve a YEHOVAH DIOS deje toda la armadura que le pertenece en Yeshúa Ha Mashiaj (Efesios 6, 12-18).

Esto no era necesariamente orgullo por parte de Débora. Ella entendía que YEHOVAH DIOS, obra por medio de individuos dispuestos y ella estaba dispuesta en esta crisis.

Verso 9

Débora no solamente le importaba su trabajo de liderazgo, también tenía un corazón por otros líderes y su obra.

Su visión era más amplia que el de únicamente hacer “su trabajo”, quería buscar el Reino de YEHOVAH DIOS como voluntaria que se ofrecía Vs 2.

Versos del 10 al 12

El cántico pide a los líderes cívicos, junto con Débora y Barac, decirle a todo Israel las grandes cosas que YEHOVAH DIOS hizo.

Jamás debemos de esconder nuestra luz debajo de la mesa (Mateo 5, 15-16), sino hablar a los demás las grandes cosas que YEHOVAH DIOS ha hecho y está haciendo.

Muchos necesitan despertar y cantar un cántico de alabanza a YEHOVAH DIOS.

La gente común, necesitaba escuchar las grandes obras de YEHOVAH DIOS y es el deber de los líderes decírselos.

Versos del 13 al 18

Mientras ella recordaba la ayuda de YEHOVAH DIOS, también sabía que Su ayuda venía de las tribus de Israel, para unirse en batalla.

Por lo tanto, Débora alabó las tribus que ayudaron, notablemente Efraín, Manasés Occidental, Benjamín, Zabulón, Isacar y Neftalí.

No todas las tribus apoyaron. Rubén, Manasés Oriental, Dan y Aser no se unieron en la batalla.

Todos ellos están dignamente avergonzados, aunque no buscaron disculpa, ni pretensiones.

Cada uno tiene su función dentro del cuerpo de Yeshúa, deben todos trabajar de alguna manera, para ayudar en el cumplimiento del propósito, ya sea físicamente y con oraciones.

Versos del 19 al 23

La batalla fue peleada desde los cielos, en el sentido de que YEHOVAH DIOS envió lluvia, la cual hizo que los carros Cananeos no tuvieran utilidad, “Los barrió el torrente de Cisón”.

Aparentemente la ciudad de Meroz no fue de ninguna ayuda. YEHOVAH DIOS aún cumplió su obra, pero la ciudad de Meroz fue maldecida debido a que no tomaron parte en ello.

Versos del 24 al 27

Lo que Yael hizo hubiera sido condenado por muchos en los días de los Jueces.

La responsabilidad para proteger y bendecir a un invitado, era un mandato absoluto y Yael mató a un invitado.

Aún así, fue bendita aquí porque su obediencia a la causa de YEHOVAH DIOS, fue más grande que su obediencia hacia la tradición y costumbre.

Débora quería incrementar la vergüenza de Sísera al señalar que fue una mujer quien terminó su vida.

Finalmente, el canto se regocijó sobre la muerte del tirano en un lenguaje lleno de emociones, con metáforas y tintes orientales.

Aquí hay una representación vivida de la cosa que fue hecha.

Al primer golpe o herida, él fue despertado e hizo un intento para levantarse, pero al estar sorprendido y muy débil, ella siguió su primer golpe con otros, él se halló impotente y cayó muerto.

Versos del 28 al 30

Cada muerte tiene consecuencias, Débora pensó y celebró las consecuencias de la muerte de Sísera.

En la antigua palabra Hebrea traducida a “doncella” en el Antiguo Testamento significa “matriz” y en la Piedra Moabita tiene el significado de “chicas esclavas”.

La equivalencia más cercana al español es “moza” cautivas desafortunadas serían utilizadas para gratificar la lujuria de sus captores.

La palabra Hebrea “vulvam vel uterum”, así llamaban a las “doncellas” Israelitas a manera de desprecio.

Verso 31

Así perezcan todos tus enemigos, el amar a YEHOVAH DIOS es odiar a sus enemigos.

Un hombre o mujer, es definido tanto por quienes son sus enemigos, como por quienes son sus amigos.

Más los que te aman, sean como el sol, que tanto mejor es ser uno de aquellos que le aman, que el ser uno de los enemigos de YEHOVAH DIOS.

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