Mosqueteros de Yehovah

Génesis Capítulo 45

Versos 1 al 5

Naturalmente, los hijos de Jacob quedaron estupefactos, al ver a José desahogando todos los años de sufrimiento, además de verificar que todo lo pasado no había sido en vano, la prueba de la humillación era para quebrantar y llegar al arrepentimiento.

Ya se había visto el teshubá en Judá. Ya se había logrado el propósito del trato duro contra él. En ese momento, José se da a conocer, no a los egipcios, sino a sus hermanos.

De la misma manera, Yeshúa Ha Mashiaj no fue manifestado al mundo después de su resurrección, sino a los que antes habían caminado con Él.

Como no daban crédito a lo que escuchaban, es posible que cuando José dijo que era él y se acercaran, les mostró a sus hermanos que estaba circuncidado, quedaron atónitos. Su hermano desechado en un pozo es el alto funcionario egipcio.

Son del mismo pueblo y ahora es el tiempo de ser restaurado como israelita o judío.

Ahora, José habló en hebreo identificándose con su nombre hebreo. No dijo: “Yo soy Tsafnat- Paneaj”. José pudo ver el propósito de YEHOVAH DIOS en todo lo que había acontecido.

Todos los dolores de José estaban con un propósito. YEHOVAH DIOS los usó para preservar a su familia y proporcionar las condiciones para que se convirtiera en una nación.

José, cayó en cuenta que YEHOVAH DIOS regía su vida, no los hombres buenos, ni malos, ni las circunstancias o el destino. Todas las cosas trabajaron juntas para capacitar su carácter por medio de la Fe.

Versos 6 al 15

Al principio los hermanos, se quedaron mudos y atónitos. Les costó procesar, no sólo, que estaban viendo a José su hermano, sino hasta donde había llegado.

Pero, después temieron que José aprovecharía la situación para vengarse. Los hermanos debían aprender a recibir el perdón y debían perdonarse a sí mismos, por la falta que cometieron.

Para los hijos de Jacob sólo había dos (2) años de hambre graves, puesto que su hermano José, el virrey de Egipto, los sostuvo durante el resto del tiempo.

La palabra “padre”, en hebreo “av”, no solamente significa padre, sino también “consejero”, “amigo” y “patrón”.

Como José fue puesto por padre de Faraón, sin superarle o igualarle en autoridad, así Cristo ha recibido de YEHOVAH DIOS el título de “av” sin superarle o igualarle.

Los tres cargos que José recibió del Faraón corresponden a tres cargos del Mesías.

Le puso como “av”, amigo y patrón (Isaías 9, 6).

Le puso como señor de toda su casa (Hebreos 3, 6).

Le puso como gobernador sobre todo el mundo (Mateo 28,18).

El relato Bíblico narra que Jacob “revivió”. Después de creer que José había muerto, Jacob quedó como “muerto en vida” pero él volvió a tener esperanza y ánimo, luego de la Buena Nueva que su hijo vivía.

Cabe destacar que la escritura cambia el nombre de Jacob de un versículo a otro. Cuando el espíritu de Jacob revive es llamado Israel.

Notamos que cuando Jacob estaba a cargo, vimos lamentos, autocompasión, queja, es decir, el tipo de hombre no creyente. Sin embargo, Israel, tenía un testimonio de Fe.

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