Mosqueteros de Yehovah

Éxodo Capítulo 15

Versos del 1 al 2

Cantaron a YEHOVAH DIOS, no a los hombres. Esta es una verdadera alabanza, que está dirigida al Altísimo y tiene el propósito de agradarle a ÉL, no a los hombres.

La palabra “cantaron” está escrita de forma futura, “cantarán”. Se dice que cuando el verbo aparece de esta forma puede entenderse de tres maneras:

1. Una intención del corazón.

2. Un presente continuo, algo que se hace siempre.

3. Algo que se hará en el futuro.

En este caso, podemos descartar el presente continuo, puesto que sólo cantaron junto al mar una vez.

Pero, es interesante notar que las Escrituras hablan del cántico de Moisés, que será cantado en relación con la Redención Final y la Resurrección de los muertos (Apocalipsis 15, 2-4).

Moisés y los hijos de Israel salieron del mar, simbolizando la Resurrección del Milenio.

Así, todos los que han puesto su confianza en el Mesías de Israel, serán redimidos de la muerte para poder cantar en el milenio, este cántico a YEHOVAH DIOS.

Esta canción tiene tres temas principales:

1. La grandeza de YEHOVAH DIOS.

2. La liberación de los egipcios (sistema del mundo, la carne y el demonio).

3. La entrada futura en la Tierra Prometida (una alusión al Reino Mesiánico Milenial).

La palabra hebrea que ha sido traducida como “le glorificaré” es “ve-anvehu”, significa “le embelleceré” y viene de la raíz “navá”, significa “descansar”, “embellecer”, “celebrar”, “preparar una habitación”.

De aquí aprendemos que nuestro Servicio y Obediencia al Altísimo debe producir belleza.

Versos del 3 al 5

Hay muchos lugares en las Escrituras donde YEHOVAH DIOS es presentado como guerrero. ÉL no es pacífico en cuanto a la injusticia y la maldad.

El que no hace guerra contra el pecado y la injusticia que le rodea, no está siguiendo el ejemplo de su Padre celestial.

La apatía de los justos contra el mal en este mundo, hace que los malvados se multipliquen y actúen sin temor.

Si callamos ante el mal, somos cómplices.

Versos del 6 al 7

La diestra de YEHOVAH DIOS es Yeshúa Ha Mashiaj. Él será el que finalmente va a destruir a los enemigos, que se levanten contra el pueblo de Israel.

El Mesías Yeshúa ejecuta la ira de YEHOVAH DIOS.

Él vino la primera vez como Cordero de YEHOVAH DIOS, pero la segunda vez, vendrá como el León de Judá. Apocalipsis 19, 11-16.

Versos del 8 al 13

Presenta una descripción muy poética del viento oriental, que en parte fue la causa de la división de las aguas.

Haciéndose más osado en sus imágenes, Moisés representa las corrientes reunidas como “en un montón” a cada lado y los abismos como “paralizados”.

En la traducción original de este cantico tienen la palabra corazón y alma. Dice el mar tiene un corazón. En este caso, el significado de la palabra corazón es alegórico.

La palabra hebrea es “lev” significa “corazón”, “mente”, “razón”, “conciencia”, “ánimo”, “memoria”, “atención”, “voluntad”, “interior”.

La palabra hebrea para alma, en este texto es “nefesh”, significa “aliento”, “garganta”, “cuello”, “apetito”; “alma”, “vida”, “ser vivo”, “persona”, y viene del verbo “nafash”, “respirar”.

Cada respiración de un ser vivo suena “ne-fesh”. En algunos lugares “nefesh” tiene el significado de “cadáver”. El alma, “nefesh”, es la sede de la voluntad y el deseo.

La salida de Egipto es una Redención. Fue la primera Redención que anuncia la Redención Final, cuando Israel va a ser sacado de todas las naciones, de la misma manera como en la primera redención.

Versos del 14 al 16

La palabra hebrea traducida “pueblos” en plural, incluye a las tribus o naciones de Filistea, Edom y Moab y los otros habitantes de Canaán.

Moisés, habla ahora en el papel de un profeta, cuando prevé los efectos de la liberación milagrosa de su pueblo, salvado de los ejércitos de Egipto.

Los moradores de Palestina, no solo oirían acerca de este acontecimiento, sino que se aterrorizarían por siniestros, presentimientos de lo que estaba reservado para ellos y así no tendrían valor, para presentar una resistencia efectiva a Israel.

Versos del 17 al 18

El establecimiento de Israel en esta montaña, no significa su entrada en la Tierra Prometida, sino el establecimiento del pueblo de YEHOVAH DIOS en su casa, en el Santuario futuro.

En ese lugar, el Altísimo establecería una Comunión más perfecta con su pueblo y allí, demostraría ser la posesión especial de YEHOVAH DIOS, sirviéndole y ofreciendo sus sacrificios.

Así, expresa Moisés la firme convicción del varón de YEHOVAH DIOS, que el dominio del Altísimo es Eterno, no solo en el universo, sino en este mundo también.

No solo bajo la ley, sino también bajo el Evangelio, no solo en el tiempo, sino a través de la Eternidad.

El canto de Moisés termina con esta exclamación inspirada, aunque en el versículo siguiente, da una explicación de porqué el Reino de YEHOVAH DIOS, durará para siempre.

A semejanza de las dos estrofas precedentes, que terminaron con una declaración acerca de la destrucción de los egipcios, la tercera concluye en forma similar.

Pero, en vez de llamar la atención a los derrotados egipcios, Moisés se vuelve hacia su propio Libertador triunfante.

Por eso, el canto no termina con un cuadro sombrío de la destrucción de los enemigos de YEHOVAH DIOS, sino con una nota de Victoria y Alabanza.

Este mismo tema, caracterizará el cántico de Moisés y del Cordero que entonarán los redimidos sobre el mar de vidrio (Apocalipsis 15, 2-4).

Versos del 19 al 21

Miriam (María) tenía alrededor de noventa (90) años en esa ocasión. Ella, es llamada profetiza.

María, es la primera mujer a quien la Biblia honra con este título.

No es llamada profetiza aquí por ser inspiradas las palabras que cantó, sino más bien, en reconocimiento de su papel en el éxodo, superado sólo por los de Moisés y Aarón.

El espíritu profético se manifiesta de dos maneras, como calor y como luz, como inspiración y como revelación, como poder y como verdad.

En este momento, estaba operando la profecía de manera inspiradora, para cantar y para danzar.

Específicamente alegó poseer el don profético (Número 12, 2), siendo que YEHOVAH DIOS había hablado mediante ella.

El profeta Miqueas afirma, que YEHOVAH DIOS libró a Israel de Egipto por medio de Moisés, Aarón y María (Miqueas 6, 4).

La tarea de ella, puede haber sido comunicar al pueblo mensajes, por los cuales, se mantuvo viva la esperanza de liberación, durante los oscuros años de opresión.

Ella, puede haber enseñado, amonestado y reprochado al pueblo. Pero, a orillas del mar “Rojo” aparece como una inspirada mujer, con talento para el canto y la música.

Versos del 22 al 23

Esta es la región desértica, que va desde la frontera oriental de Egipto, hasta la frontera meridional de Palestina y toca en el sur las montañas de la península del Sinaí. Se la menciona varias veces en las narraciones patriarcales.

Sin duda, los israelitas llevaron una provisión de agua potable en odres de cuero, como han hecho los pueblos orientales desde tiempos antiguos.

Sabiendo que iban a entrar en el desierto, los israelitas no iban a dejar de llevar agua consigo, pero una marcha de tres (3) días, sin encontrar más agua para reabastecer su provisión exhausta, haría sufrir tanto a hombres, como a bestias.

Era imperativo que encontraran pozos o vertientes a ciertos intervalos.

De todos los animales domésticos empleados en el Cercano Oriente, el asno (burro) era la bestia de carga más usada para viajar por el desierto.

El primer oasis al sur de Suez es el “‘Ain Hawarah”, está en el antiguo camino a las minas de cobre del Sinaí, unos pocos kilómetros tierra adentro desde el golfo y a unos 75 kilómetros de la ciudad de Suez.

Su agua es amarga, si su identificación con la Biblia Mara es correcta, el endulzamiento de las aguas hecho por Moisés no fue permanente.

“Mará” en hebreo מָרָה igual a amarga, literal o figurativamente, también (como sustantivo) amargura o adverbio, “amargamente” es, amargamente, amargar, amargo, amargura, colérico, cruel.

Aunque, los hombres con frecuencia beben agua de sabor desagradable cuando su sed es grande, hay un límite más allá del cual no pueden ir.

Aún las bestias, rehúsan beber el agua de ciertos pozos amargos, del desierto de Arabia.

Versos del 24 al 27

La “murmuración” iba a ser su manera usual de desfogar la amargura de su alma, ante las dificultades que encontraron regularmente.

Como Moisés era responsable por su salida de Egipto y además era su dirigente, sus murmuraciones iban dirigidas en primer lugar contra él.

Los hombres que sirven de la mejor manera posible a la nación, son con frecuencia los menos apreciados mientras viven y generalmente, se erigen monumentos en su honor, solo después que han muerto.

Un árbol que endulza el agua, alude a la muerte de Yeshúa Ha Mashiaj, sobre un árbol que transforma la amargura del hombre en dulzura.

Aquí,  YEHOVAH DIOS empieza a instruir a su pueblo en sus mandamientos.

Desde el tiempo de su salida de Egipto hasta su entrada en Canaán, YEHOVAH DIOS “probó” a su pueblo en muchas ocasiones, primero ante el mar Rojo, ahora en Mará, después en Meribá.

Esas “pruebas” fueron parte de los intentos del Padre Creador para educarlos, en circunstancias comparativamente fáciles, para las vicisitudes que afrontarían en Canaán.

Las enfermedades, son producto de la maldición que hay en la naturaleza, por causa del pecado, que trajo muerte a este mundo. La enfermedad es el primogénito de la muerte.

La Inmunidad a las enfermedades, era la promesa de YEHOVAH DIOS para un Israel Obediente.

De muchas maneras, su salud física estaba conectada directamente con su Obediencia.

Elim significa “dioses” y también “poderosos”. Había una fuente para cada tribu y una palmera para cada una de las naciones de la tierra.

Elim era un maravilloso lugar de provisión, con doce (12) fuentes y setenta (70) palmeras.

Pero, no hubo ninguna nueva revelación del Altísimo en Elim, tanto como lo hubo en Mará, donde YEHOVAH DIOS se reveló a sí mismo como YEHOVAH “Rafa”, es decir, como “Sanador”,

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