Mosqueteros de Yehovah

El Sacerdocio de la Mujer en la Familia

La esposa es llamada a ser “ayuda idónea para el marido” Génesis 2,18.

Entendamos desde el fundamento bíblico que la mujer fue hecha para el varón, para ser pareja con el varón.

El significado de la expresión “ayuda idónea” en el hebreo se compone de tres raices que son: Ezer + Ki + Negued, donde:

 “Ezer” se traduce en ayudar, socorrer y su raíz traduce el rodear, proteger, aliado

«Ki» en el Strong hebreo 3588 es un prefijo proposicional usado para indicar relaciones casuales, de toda clase, antecedente o consecuente, por implicación, su significado es » a quien, aunque, bien, como, convenir, cuando, hasta, mas, de seguro, en verdad, pero, por cuanto, porqué.

Aquí se utiliza para enlazar Ezer con Negued, indica ligadura que en este caso es Ezer con Negued, al pronunciarlo todo en hebreo queda como Ezer Kenegdó

“Negued” en el Strong hebreo 5048 significa: frente, adelante, dirección, a la vista. Hablamos de una persona que Dios quiere usar para socorrer en momento de dificultad, y es una aliada en el bien que protege a su esposo.

También hace referencia a una esposa que logra ver cosas que su esposo no ve, por intuición discierne y observa cosas que están al frente para prevenir a su esposo.

La palabra “ke-negdó” puede ser traducida “que le lleve la contraria”, esto significa que ke-negdó adopta el sentido que las actitudes y las acciones del esposo le otorgan, así por ejemplo si sus acciones son acordes al propósito declarado en la Visión que Yehovah les ha otorgado como familia, la mujer se convierte en la “ayuda” que anima, añade confianza y esfuerza a su marido, en cambio, si el hombre pierde esa Visión, la mujer se volverá contra él y le recriminará su actitud y acción, y le conminará a adoptar aquellas decisiones que le hagan volver a encontrarse en la ruta correcta, en ambos casos, frente a él o en su contra, ella es un “Ezer” cuyo objetivo es buscar que el hombre cumpla sus propósitos en Yehovah.

“Entiendan varones, tu mujer no es tu ayuda, tu mujer es la ayuda enviada por Yehovah”

Ella no está allí para cumplir tus caprichos, ella va aportar en tu vida lo que Yehovah le ha encomendado, debes “respetarla” como un aliado, cuando tú varón no actúes según el propósito, ella debe alinearte porque es el propósito para el cual fue hecha, el área donde la mujer es experta es en la consejería, así que varón no rechaces la opinión de tu esposa, ella no la fabricaste tú, a ella la fabricó Yehovah para ti, al faltarle el respeto estás yendo en contra de Yehovah.

Ella no es de segunda clase, por el contrario, está facultada con una “Intuición” que cualquier hombre envidiaría, muchas mujeres no han desarrollado todo su potencial porque los esposos la subestiman, la ven como una amenaza, sin hacerla parte de su Visión, la mujer fue hecha para seguir un “liderazgo verdadero”, pero también fue hecha para “rebatir” un liderazgo que no está sustentado en la Palabra de Yehovah.

El varón es la cabeza y la mujer es el cuerpo, cuando al varón le duele la barriga, no llama a su barriga “rebelde” sino más bien lo socorre, el cuerpo es la mujer y si ésta manda una señal a la cabeza es para prestarle atención, y cuando tu cuerpo te manda una señal (dolor de barriga) te recuerda que tu boca está en la cabeza y por tus excesos y malas decisiones, pones en buen o mal estado al cuerpo, el cuerpo noble reacciona a las decisiones de la cabeza, así como un borracho por tomar no le responde el cuerpo por sus exceso.

Proverbios 18, 22

Una ayuda idónea posee las siguientes características:

  1. No murmura, ni calumnia a su esposo, más bien habla con él, cuando una mujer lleva chisme contra su esposo es «alta traición», la mujer no puede hablar mal de su esposo y menos delante de los hijos, porque desfigura la imagen de su cabeza, tampoco hablar a sus espaldas, ni decir mentiras, si se tiene algún problema se busca la consejería juntos y dirigiéndose a la fuente correcta, Proverbios 10, 18

2. No hiera el corazón de su esposo con menosprecio y burla, ni en posición de discusión que vaya con ironía, burla o sarcasmo, no debe ser esa la actitud de una ayuda idónea, si se coloca así la mujer sería una ayuda idónea diabólica que destruye el sacerdocio del varón, Proverbios 17, 5.

3. La Mujer sabia construye o edifica su casa, no la destruye. Proverbios 14, 1 dice «La mujer sabia edifica su casa; Mas la necia con sus manos la derriba». La mujer ejerce la función de la sabiduría.

4. Apoya y anima a su esposo, la esposa es la cheerleader del esposo, la primera que lo admira. el respeto que se le tiene al esposo, es en función de admirarlo, no puede llevarle la contraria, no subestimarlo, la mujer debe ubicarse en su puesto y no debe ser una arpía.

La esposa debe sujeción a su esposo Efesios 5, 22-24.

La esposa le está sujeta al esposo, en tal sentido, la ayuda idónea, sabe que, aunque es ayuda creada por Yehovah para el hombre, es el mismo Yehovah quien le impone la ley de estar sujeta a él, en ningún caso dice la biblia «varón dile a la mujer que se sujete a ti», eso es un mandato de Yehovah con ella, es a Yehovah quien debe rendir cuentas.

¿Qué pasa cuando el varón no le presta atención a la mujer?

Ella se deprime, Yehovah fue el que hizo el diseño de la mujer para el esposo “no contristen el Espíritu Santo”. Ya lo aconseja Pablo en Efesios 4, 30.

El esposo está llamado a cubrir o satisfacer los aspectos emocionales o afectivos de su esposa, una cabeza con un cuerpo torcido no funciona, por ello, la cabeza debe cuidar su cuerpo, un cuerpo enfermo no sirve, el esposo está llamado a cuidar celosamente a su esposa, es su bien más preciado, es su cuerpo para toda la vida, cuando el hombre abusa de la mujer no la quiere para toda la vida.

El amor generoso y fiel del esposo inspira y garantiza la sujeción de la esposa, es la función “ke-negdó”, ella no se va a sujetar a uno que no tiene a Cristo como cabeza, Siracidas 25, 22, en el diseño del Padre el Proveedor es el varón.

 ¿Qué significa sujeción?

El término griego indica Obediencia y Sometimiento, pero debemos tener en cuenta varias cosas en su contexto:

a) Sujeción no es inferioridad

Por ejemplo, Yeshúa se sujetó o sometió a la voluntad de su Padre celestial; pero también lavó los pies a sus discípulos y estas cosas no lo hicieron inferior, más bien fueron expresiones de su grandeza, sabemos que el lavar los pies era el acto más bajo para la sociedad de esa época, en todo tiempo la sujeción no es por agradar al varón, sino por el temor a Yehovah, Juan 13, 14.

b) Hombres y mujeres somos iguales en esencia

Esto es somos hijos de Yehovah, la diferencia radica en la función, es como nuestro cuerpo, todos los órganos son importantes (si te sacas el corazón la cabeza no vive) todos deben funcionar de manera armónica, cada uno tiene diferentes funciones.

Surge una pregunta ¿Por qué es complicada la sujeción? 

  • Experiencias traumáticas relacionadas con figuras de autoridad abusiva.
  • Ausencia de autoridad en la casa donde crecimos.
  • Un temperamento no rendido a Yehovah por no vivir en su temor.
  • Modelos incorrectos (matriarcado, anarquismo).
  • Orgullo y altivez de corazón (rebelión pasiva).

¿Cuál es la actitud ante los esposos que no conocen a Cristo?

 La Palabra de Yehovah nos dice en 1 Pedro 3,1-2, una mujer tiene que estar sujeta a Yehovah primeramente para cumplir el mandamiento primario, luego indistintamente respeta a su marido y eso hará que lo gane por ser respetuosa y sujeta en aquellas cosas que son acorde a la Palabra de Yehovah, mientras que en las contrarias ella estará en su contra.

La esposa debe respetar a su esposo Efesios 5,33

El varón debe amar, es el primero que debe hacer sacrificio, la mujer también debe sacrificarse, morir a criterios individualistas para sumarse a los criterios que Yehovah da al varón en su lugar secreto, ambos debes estar humillados ante la presencia del Padre para recibir la ayuda y sustento para que el matrimonio funcione correctamente, en el lugar secreto es donde Yehovah faculta al esposo a amar y a la esposa a respetar.

En relación con su esposo el término respetar tiene varias connotaciones:

a) Es reconocer el lugar que le corresponde, la mujer debe reconocer que el varón tiene la revelación del diseño para su familia, tiene la primacía, Genesis 2, 15.

b) Es no avergonzarlo, ni convertirlo en objeto de burla, la mujer sabe cómo hacer enfadar al varón, retarlo es una postura contraria que ofende al varón, sin embargo, debe tener dominio propio por su temor a Yehovah.

c) Ella no debe darle al esposo órdenes como si fuera un muchacho, así no se retiene un afecto, ella puede hacer solicitudes al esposo, pero no darle órdenes, finiquitos, ultimátum o amenazas, mujer “tu esposo no es tu hijo”.

d) También respetar es no desautorizar su dirección, evita exponer tus diferencias en presencia de tus hijos o familia.

e) Respetar también es reconocer expresamente sus capacidades y virtudes, así como ella necesita seguridad y amor, el varón en casa necesita ser valorado, admirado, es de altísimo valor el papel de la mujer en la familia.

Hebreos 13, 4-6 sin mancilla es sin deshonra, satanás viene con doctrinas raras que colocan pensamientos incorrectos en la esposa o el esposo a través de la seducción satánica para no hallar contentamiento con quien es tu Pacto, allí hay adulterio, queriendo que el esposo se parezca a otro.

En la familia el diálogo es muy importante, debemos procurar atender aún las cosas pequeñas, es fundamental la tolerancia, el ejercicio del mutuo perdón, convivir con gozo, todo esto es posible con la ayuda del Señor, pues tu hogar y tu pareja es un regalo de Yehovah, Gálatas 5, 22-23.

La Mujer y su Marido

La prioridad de la mujer después del Señor es su marido y no sus hijos, Dios ha hecho del matrimonio la relación que más une, Génesis 2,24.

Dios hizo a la mujer con el propósito de ser “ayuda idónea para él”, Génesis 2,18.

La Palabra de Yehovah deja claro que este propósito divino en la creación de la mujer en ninguna manera la hace a ella ser un ser inferior, la mujer temerosa de Yehovah debe ser una “ayuda” a su marido físicamente, emocionalmente, mentalmente y espiritualmente, ella es el cuerpo del hombre, debe ser su ánimo y la que le conforta, ella debe pedirle sabiduría a Yehovah para tratar a su esposo, la mujer posee habilidad para enriquecer o arruinar al hombre, Proverbios 12,4.

Según la mujer virtuosa de Proverbios 31, 11 “el corazón (Espíritu) de su marido está en ella confiado” Vs 12 “Le da ella bien y no mal todos los días de su vida” Vs 28 “su marido también la alaba”.

La Mujer debe Evaluar:

  • ¿Tu marido confía en ti?
  • ¿Eres una Bendición en su vida?
  • ¿Tu esposo siempre quiere alabarte?

Deben evaluar si son o no virtuosas para que se cumplan estas palabras.

Vemos aquí una mujer que ama a su marido, que le es fiel, que busca su bien, le hace sentir importante. Ahora bien, cómo se pone todo esto en práctica:

Respetándole y bendiciéndole.

2. No le critiques ni le ridiculices.

3. Sé agradecida.

4. Dile lo que admiras de él y dile que le amas, las mujeres están equivocadas cuando piensan que los hombres no necesitan oír que les queremos.

5. Pon atención a los pequeños detalles, algún regalo inesperado, alguna cena especial.

6. Arréglate para él, no descuides tu aspecto físico.

7. Busca tiempo para estar a solas con él, cuando vienen los niños intenta pasar tiempo con él en intimidad. Las mujeres deben invertir tiempo en su pareja a lo largo de la vida, en todas las etapas del matrimonio, desde el principio, si se volcán solo en los hijos como lo más importante en la casa, lo pasarán mal cuando llegue el tiempo del nido vacío, por eso, deben lograr una unidad y acoplamiento para poder disfrutar de la convivencia en la madurez.

Lo más importante, mujer ora por él y con él, Efesios 4,26, la mejor manera es tener la costumbre de orar los dos juntos y así a la fuerza deben hacer las paces o hablar el asunto y arreglarlo antes de orar, además leer y meditar la Biblia y orar juntos cada día, descubrir la Palabra de Yehovah juntos, comentar las obras de Yehovah en comunión y orar a Yehovah Padre Creador por los asuntos o problemas familiares, es construir el hogar sobre la roca, que es Cristo y su Palabra.

Enfoquemos ahora la “sumisión” Efesios 5, 22; Colosenses 3,18; 1 Pedro 3,1.

La sujeción de la mujer con su esposo, es la manera más practica de evangelizar según su conducta para la conversión del esposo.

Sabemos que la sumisión no es un tema muy bien recibido hoy día en la sociedad y que cuando lo tratamos con gente inconversa se sorprende de que todavía sigamos creyendo este tipo de conducta, sin embargo, este es el mandato de Yehovah, muchas veces se ha malinterpretado y muchos hombres han sido machistas o déspotas con sus mujeres usando este principio como excusa.

Vamos a dejar claro que sumisión no es subyugación, la sumisión lleva el carácter de la voluntad, nadie te obliga, tú lo deseas, la subyugación, tiene la característica de ser impuesto u obligado.

Otro tema crucial y se necesita para ello una formación completa para tratarlo, son las relaciones sexuales en el matrimonio, el objetivo principal del matrimonio instituido por Yehovah en un principio era para darse compañía “ayuda idónea” y que los dos fueran una sola carne, tener hijos es la fructificación resultante, muchas mujeres con el paso de los años piensan que esta área no es tan importante y es verdad, no lo es, ¡es crucial!

Recuerda mujer, no solo eres la ayuda idónea, eres su compañera, eres su mejor amiga, debes ser su amante, tu cuerpo no te pertenece, le pertenece a él, 1 Corintios 7, 3-5.

Muchos matrimonios se han roto por no cuidar la relación sexual y muchos han caído en adulterio por descuidar esta área, por lo tanto, cuidar y disfrutar de la relación sexual, es una bendición cuando sentimos que después de años de matrimonio los dos se siguen deseando, porque tienen Pacto es con Yehovah que por eso aman a su cónyuge «Amar a Yehovah primero».

La Mujer y sus Hijos

¿Qué son los hijos? Salmo 127, 3-5

Los hijos son una bendición, no los conviertas en una molestia, los hijos son herencia de Yehovah, es nuestra responsabilidad que vivan alineados a la palabra porque están bajo nuestra cobertura, deben ser muy preciosos e importantes para ti y por lo tanto, si eso es así entonces:

1. Edúcalos y disciplínalos según nos enseña la Palabra de Dios.

Proverbios 13, 24 es un gozo educar en los caminos del Yehovah, ver cómo va aprendiendo y cómo va razonando en sabiduría, inculcarles su carácter los primeros años de vida, disfrutar su crecimiento espiritual y físico de la mano de Yehovah.

2. Pasa tiempo con ellos.

Las esposas que sean madres, necesitan pasar todo el tiempo posible con sus hijos antes de que tengan siete años cuando sus caracteres ya están formados, son años preciosos para poner el fundamento de sus vidas antes de que el mundo los invada.

Por supuesto, cada etapa de nuestros hijos es importante y tiene sus necesidades concretas, que tenemos que ser conscientes a la hora de tratarlos, no es lo mismo una disciplina o castigo a los tres años que a los dieciséis años, tenemos que pasar tiempo con ellos, en intimidad, sentarnos a la mesa a la hora de comer sin prisas, sin televisión y conversar, compartir el día, qué tal el colegio, con sus amigos.

Hoy día muchas madres trabajan fuera de casa y los niños llegan a casa del colegio y no hay nadie, que les llame la atención a los niños y pasan muchas horas solos sin guia y sin control, son un regalo valioso de Yehovah para tu vida, educalos, instrúyelos en su amor.

3. Es muy importante controlar lo que hacen y lo que ven

Muchas veces si están muy ocupadas los ponen delante del televisor para que no no molesten, pero no saben ni lo que ven ni lo que escuchan.

Hoy día quizás sean los juegos en la computadora o el uso del internet, pasan mucho tiempo frente a él y no supervisan dónde se meten y lo que hacen, mujer siéntate con ellos y elige los programas a los que tendrán acceso y si les permites usar la computadora que sea por un propósito definido por ti, no los dejes solos, que no tengan acceso a la televisión ni a la computadora ni a internet en sus cuartos, sino en un lugar donde puedas ir, ver y controlar lo que hacen y dónde se meten, establece horarios de actividades, responsabilidades, asignaciones para que sean comprometidos y responsables.

4. Sé ejemplo

No nos podemos imaginar el impacto que deja el buen o mal ejemplo en los hijos, se puede hablar mucho y dialogar, pero si el ejemplo no concuerda con lo que confesamos, veremos cómo nuestro hogar se convierte en ruinas.

¡Qué triste es ver a padres que saben mucho de la Escritura, saben mucho de cómo actuar, pero su vida y su ejemplo es la peor influencia para los demás miembros de la familia! ¡Qué Dios nos libre de ser así! Juan 15, 17.

5. Enséñales lo más importante para sus vidas.

La Palabra de Yehovah nos enseña claramente que los padres son los responsables de la educación espiritual de sus hijos, Efesios 6,4; Deuteronomio 6,6-7.

Lee la Palabra de Yehovah con ellos, ora con ellos, ora por sus necesidades, cuando tienen exámenes, cuando tienen confrontación con sus compañeros de clase, cuando tienen miedos o temores por algo, consuélales con la Palabra de Yehovah, muéstrales la maravilla del evangelio y del amor de Yehovah por ellos, el hogar debe ser el lugar donde la Fe puede nacer y ser alimentada, donde la genuina Fe puede pasarse de una generación a otra.

Cuando leemos biografías de grandes hombres o mujeres de Dios, vemos la influencia que tuvieron sus madres sobre ellos, enseñándoles la Palabra y orando con ellos y por ellos diariamente.

Recordemos de Timoteo como su madre Eunice y su abuela Loida le enseñaron las Sagradas Escrituras desde la niñez 2 Timoteo 1, 5; 3,14-15, nunca es pronto para empezar, ya desde el vientre pueden hablarle del Señor, cantarle canciones y orar por ellos.

¿Qué nos está pasando? Si los propios padres no dan ejemplo en esto a sus familiares ¿qué esperamos de los demás en la sociedad? Si no estamos enseñando a nuestros hijos la Palabra de Dios, Yehovah nos va a pedir cuentas por los años más preciosos de ellos y luego ya no hay marcha atrás.

¡Oren con sus hijos! Es la mejor manera en que podemos pasar tiempo con ellos y enseñarles a orar.

La Mujer y su Casa

La Palabra de Yehovah nos habla de que las mujeres deben ser “cuidadosas de su casa”, Tito 2, 4-5, pero en el original se puede traducir como “amadoras del hogar” la mujer no solo vive en una casa con su familia, la mujer “hace hogar”.

Podemos tener la idea de que las cosas de la casa no tienen nada que ver con la Fe, pero es en el marco hogareño donde ocurren las relaciones verdaderamente espirituales en la vida, la influencia más duradera en la vida de las futuras generaciones procede del hogar y de las madres, Proverbios dice que «la mujer sabia edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba», Proverbios 14, 1, ya lo vimos como una característica de la mujer (ayuda idonea)

Nuestro hogar debería ser:

 1. Un hogar placentero.

Un hogar placentero debería estar lleno de alegría y hermosura, la hermosura de la santidad, nuestro hogar debe reflejar la bondad y la Gloria de Yehovah, hay casas que por fuera son hermosas, pero están llenas de personas infelices ¿Es tu hogar un lugar agradable para la familia? ¿Hay un ambiente de paz? ¿O por el contrario hay peleas, reproches, críticas e irritabilidad??

Debemos comprender que las mujeres ejercen un gran impacto sobre nuestros hogares para bien o para mal, Proverbios 15,16-17; 21,19, la mayor parte de las disputas o riñas son fruto de la amargura y de un espíritu crítico.

2. Un hogar limpio y ordenado.

Un hogar limpio y ordenado desde luego contribuye a una vida agradable, nos encanta ver la ropa planchada y colgada en el armario, pero un hogar limpio en exceso de meticulosidad no es placentero, si entras y parece que no puedes pisar o tocar nada, está bien lejos de ser un lugar relajante y en el que se pueda disfrutar, los hogares no son museos, sino que son para disfrutarlos, no hagas de la limpieza una tortura para la familia.

3. Un hogar hospitalario.

En 1 Timoteo 5,10, eso es hospitalidad, “buena acogida y recibimiento que se hace a los extranjeros o visitantes”, en otras palabras, tener tu casa abierta y dispuesta a recibir a quien lo necesite de acuerdo a los principios bíblicos (huérfanos, viuda, pobre, extranjero), es un área sin precio para practicar el amor y el testimonio cristiano.

Mucha gente piensa que el ser hospitalarios es tener que preparar grandes comidas o banquetes, pero no es así, es dedicar tiempo y recibir en nuestro hogar a un hermano o hermana o alguna persona que ni siquiera conocemos para hablar, consolar, testificar. Proverbios 31,20.

Conclusión

Las mujeres están llamadas a vivir edificando en sabiduría, el ministerio de la mujer ha de centrarse en primer lugar en su hogar, todo el pasaje de Proverbios 31,10-31, nos habla del equilibrio en la vida de la mujer, Dios les ha hecho maravillosas, polifacéticas, prácticas, soñadoras, hábiles. entre otros atributos, estos versículos forman un poema acróstico, la primera letra de cada versículo corresponde a las letras del alfabeto hebreo.

¡Mujer virtuosa! Contemplemos la personalidad de esta mujer, es activa, voluntariosa, habilidosa y artista, generosa, caritativa, previsora, emprendedora, cuidadosa de su aspecto, sabia y misericordiosa, pero la cualidad más maravillosa que tiene es que teme a Yehovah y ese es el principio de la sabiduría, esta mujer virtuosa tiene todo un abanico de cualidades.

La mujer tiene todas las cualidades del varón es visionaria, líder, maestra, cuida, cultiva, provee y protege, además de eso es nutridora, mejoradora, multiplicadora, y reflectora de todo lo que recibe del varón, así que por ser temerosa de Yehovah ejerce una función de sacrificio como sacerdote en su hogar para agradar a Yehovah sobre todas las cosas.

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