Mosqueteros de Yehovah

Deuteronomio Capítulo 19

Versos del 1 al 3

YEHOVAH DIOS le dio las instrucciones a Israel de hacer tres ciudades de refugio dentro de la Tierra Prometida y también les ordenó que estuvieran “céntricamente ubicadas”, en medio de la tierra.

Hay otros dos pasajes que mencionan a las ciudades de refugio: Números 35, 9-28 y Josué 20, 7-8, un entendimiento completo acerca del propósito y la práctica de las ciudades de refugio debe de estar basado en estos tres pasajes.

Moisés, ya había establecido las ciudades Bezar, Ramot, y Golán como las ciudades de refugio al lado este del Río Jordán (Deuteronomio 4, 41-43), este mandato es para establecer tres ciudades más de refugio del lado oeste del Río Jordán.

El pueblo de Israel tenía que preparar buenos caminos hacia las ciudades de refugio, para que las ciudades pudieran ser accesibles.

Los caminos hacia las ciudades de refugio eran hechos con mucha amplitud, oscilaban en distancias de entre treinta y dos (32) kilómetros hasta cincuenta y cinco (55) kilómetros desde cualquier punto geográfico de Israel.

El motivo era cumplir con la premisa, que cualquier hombre pudiera ponerse a salvo del vengador de la sangre, alcanzando estas ciudades en una distancia máxima recorrida a pie de un día.

Eran parejos para que no hubiese ningún impedimento en llegar y constantemente se mantenían en reparación para que estuviesen óptimos para quien huía.

Versos del 4 al 7

Las ciudades de refugio eran ciudades que protegían a alguien que mataba a otra persona accidentalmente o en defensa propia.

En el antiguo Israel, cuando se mataba a alguien, era la responsabilidad del vengador de la sangre asegurarse que el asesino fuera castigado.

Esta práctica se basaba en el entendimiento correcto de Génesis 9, 6 El que derramare sangre del hombre, por el hombre su sangre será derramada; porque a imagen de YEHOVAH DIOS es hecho el hombre.

El vengador de sangre era un elegido de la familia “el goel”, designado para proteger el honor y las vidas de la familia.

Su interés no sería recopilar evidencia, sino vengar el honor de la familia, así que, en el caso de una muerte accidental, el homicida necesitaría protección del vengador de sangre.

Por lo tanto, tal hombre podía huir a una ciudad de refugio, una ciudad levítica elegida, donde él se puede quedar, a salvo del vengador de sangre, hasta que el asunto se arreglara y podría salir de la ciudad de refugio a salvo, generalmente era posterior a la muerte del Sumo Sacerdote en turno.

Versos del 8 al 10

Mientras Israel se expandía, tenían que nombrar más ciudades de refugio. Si una ciudad de refugio estaba demasiado lejos para ser alcanzada por el homicida, no le hacía ningún bien, el vengador de sangre lo atraparía antes de que él pudiera alcanzar a llegar a la ciudad de refugio.

Por último, debería de haber seis ciudades de refugio, con tres en cada lado del Río Jordán. Cada una de las ciudades en cualquiera de los lados sería posicionada como norte, central y sur.

Josué 20, 7-8 habla acerca de las ciudades elegidas, ellas cumplían con el mandamiento de ser perfectamente distribuidas.

Versos del 11 al 13

Fácilmente podemos imaginar que aquellos que son culpables de homicidio, en algún punto, buscarían protección en la ciudad de refugio.

Así que, siempre que un homicida llegara buscando protección a la ciudad de refugio, los ancianos de su ciudad tenían que juzgar su caso y determinar si esta persona era realmente digna de ser protegida.

Si se determinaba en el tribunal, que en realidad este hombre era culpable de homicidio, entonces sería entregado en mano del vengador de la sangre para que muera.

No había ninguna protección para el culpable, dentro de las murallas de las ciudades de refugio.

Es una total estupidez pensar, que nos podemos burlar de YEHOVAH DIOS, cuando después de haber sido lavados en la sangre de Yeshúa Ha Mashiaj, nos abocamos a cometer los mismos pecados de muerte pasados. ESOS PECADOS NO TIENEN REDENCIÓN.

YEHOVAH DIOS le da igual importancia a que el culpable fuera castigado como que el inocente fuera protegido “no sea derramada sangre inocente en medio de la tierra” (Deuteronomio 19, 10).

Hay que ser genuinamente inocente de actuar contra los mandamientos, de resto no podemos crucificar a Yeshúa dos veces.

La Biblia aplica esta imagen de la ciudad de refugio, como el creyente encontrando refugio en YEHOVAH DIOS en más de una ocasión.

Salmo 46,1 “YEHOVAH DIOS es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones”.

Hebreos 6, 18 “Para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que YEHOVAH DIOS mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros”.

Tanto Yeshúa como las ciudades de refugio están al alcance de la persona con necesidad, estas ciudades eran inútiles a menos que la persona pudiera llegar a ella.

Tanto Yeshúa como la ciudad de refugio están abiertos para todos, no solo los israelitas, ninguno podía temer de ser rechazado en la ciudad de refugio en su tiempo de necesidad (Números 35, 15).

Tanto Yeshúa como la ciudad de refugio se convirtió en un lugar en donde el necesitado podía vivir, no se viene a una ciudad de refugio en el tiempo de necesidad solo para ver (Números 35, 25).

Tanto Yeshúa como la ciudad de refugio son la única alternativa para el necesitado, sin esta protección específica, el necesitado sería destruido.

Tanto Yeshúa como la ciudad de refugio proveen protección solamente dentro de sus límites, el salir significaba muerte (Números 35, 26-28).

Con Yeshúa y con las ciudades de refugio, la libertad completa viene con la muerte del Sumo Sacerdote (Números 35, 25).

Verso 14

YEHOVAH DIOS aquí estableció y apoyó el derecho básico de la propiedad privada. Cuando tu prójimo tiene un terreno legal, debes respetarlo y tienes prohibido cambiarlo como mejor te convenga.

Este mandato apoya un cimiento importante para la sociedad humana, el derecho a la propiedad privada.

YEHOVAH DIOS ciertamente le ha confiado ciertas posesiones a ciertos individuos y otras personas o estados no tienen permitido tomar esta propiedad sin el proceso debido por la Ley.

Esta Ley también refleja un principio espiritual: No es sabio ignorar lo que fijaron los antiguos al hacer la obra de YEHOVAH DIOS.

Muchos hombres jóvenes u hombres nuevos, han obstaculizado su propio trabajo por ser un revolucionario, ignorando los “límites” que fijaron los antiguos.

Versos del 15 al 20

Un solo testigo nunca era suficiente para establecer un hecho en un tribunal Bíblico. Se necesitaban dos o tres testigos para establecer el asunto, porque es posible que un solo mienta, sin tener su historia corroborada.

Lo que trae como consecuencia, confundir o equivocarse en su testimonio, es una medida básica de confiabilidad, que debe ir más allá de un simple caso “mi palabra contra la suya”.

Algunos han llevado este principio a la corte moderna, al decir que dos líneas independientes de evidencia, pueden ser “testigos” válidos.

Por ejemplo, si hay un asesinato en el cual nadie fue testigo ocular, sin embargo, había un arma de asesinato sin huellas y evidencia de sangre adicional apuntando a un sospechoso, esto sería contado como dos “testigos” independientes.

El testigo falso se descubría por una examinación cuidadosa (los jueces inquirirán bien) y era castigado por dar un testimonio falso con el mismo castigo que se le hubiese dado al hombre que fue acusado (harás a él como él pensó hacer a su hermano).

En el juicio de Yeshúa, muchos testigos falsos se levantaron contra Él y se demostraron como testigos falsos por su testimonio confuso y contradictorio (Mateo 26, 59-60).

Los testigos falsos, bajo la ley, debieron ser puestos a muerte, porque ese es el castigo que estaban buscando para Yeshúa.

Muchas personas modernas dudan de que el castigar a otros es un disuasivo efectivo contra el crimen, pero la Biblia claramente dice que sí lo es.

Un castigo débil o inconsistente no disuade al crimen, pero el castigo efectivo sí lo hace.

Verso 21

Este era un principio importante para el tribunal Bíblico, aquí, conectado con el castigo para el testigo falso, demuestra que la maldad planeada o practicada en contra de alguien, debía ser implementada sobre el testigo falso.

Sin embargo, la retribución siempre era limitada por el principio ojo por ojo. Esta Ley pretendía ser un cheque para nuestro deseo de venganza, no una licencia para vengarnos.

Nuestra tendencia es de querer hacer más, a la persona que nos ha ofendido de lo que nos han hecho a nosotros.

No podemos castigar con el motivo de vengarnos, solo por el motivo de justicia.

Lejos de animar la venganza, limita la venganza y se mantiene como una guía para el juez, mientras arregla el castigo adecuado al crimen.

EL principio así mismo no era una licencia o venganza, sino una garantía de justicia.

En Mateo 5, 38-39 Yeshúa citó este pasaje en su enseñanza dando la verdadera interpretación de la Ley.

Él no dice que el principio de ojo por ojo estaba mal, sino que, simplemente condena el uso de este, para hacerlo una obligación de ejercer la venganza exacta sobre alguien que me ha ofendido personalmente.

Muchos rabinos en los tiempos de Yeshúa, enseñaban que la Ley de ojo por ojo, significaba que tú tenías que vengarte de un insulto personal o ataque en tu contra.

Yeshúa correctamente rechaza la aplicación de esta Ley en nuestras relaciones personales, era una Ley con la intención de guiar a los jueces en los tribunales de Israel, no para guiar nuestras relaciones personales.

La crítica de Yeshúa acerca de esta Ley (Mateo 5, 38) surgió del uso de regular la conducta entre individuos.

No la rechazó como principio de justicia las cuales deberían de operar en las cortes de la tierra.

Para las relaciones privadas, Yeshúa propuso el ideal de la hermandad, un principio fuerte dentro de todo el libro de Deuteronomio.

Para poder extender el “lex talionis” (Ley del Talión) para este campo interpersonal era necesario destruir la Ley de YEHOVAH DIOS.

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