Apocalipsis 14, 1-13
En el capítulo 13 de Apocalipsis entendimos que habrá la oportunidad de usar el conocimiento que tenemos de Dios y usar esa sabiduría para entender el significado de las señales que vendrán.
Mas que detenernos en las señales y signos descritos en Apocalipsis, lo que verdaderamente importa cuando estudiamos este libro, es cómo vivimos nuestra vida de fe.
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El Cordero y los 144.000, versos: 1-5
Verso 1. Tuve otra visión: el Cordero estaba de pie sobre el monte Sión y lo rodeaban ciento cuarenta y cuatro mil personas, que llevaban escrito en la frente el nombre del Cordero y el nombre de su Padre.
Vemos al Cordero de pie sobre el monte Sion, cuya identidad está en el contexto de la redención bíblica, asociado con Pesaj (Pascua), la imagen evoca la fiesta de redención.
Pesaj significa “cruzar al otro lado”, cuando el Señor rescató a Israel de Egipto, lo sacó con mano poderosa y libró a los primogénitos de la muerte. Todos aquellos que confiaron en la sangre del cordero y la pusieron en los dinteles de su casa, fueron liberados. El cordero, siempre está conectado a esta Fiesta de Redención.
La palabra Sion en hebreo significa “marcar un lugar”. Es la raíz de la palabra “metsuyan” en hebreo significa “excelente, magnífico”. Entonces, la redención produce algo excelente y marca un lugar como el lugar de redención.
Dice que estos 144.000 tenían el nombre de Él y el de su Padre escrito en la frente. Patrón sacerdotal, refleja el mandato a los sacerdotes de Israel: llevar esta señal en la frente, como se lee en: Éxodo 28, 36 Harás también una lámina de oro fino, en la cual mandarás grabar como se graba en los sellos: Consagrado a Yehovah.
El nombre del Cordero de Yehováh es Yeshúa y el nombre del Mesías en hebreo incluye el nombre del Padre. Y el nombre, es shem en hebreo, significa mucho más que sonido, es fama, autoridad, reputación y propósito. Tener el Nombre en la frente es un patrón de santidad para aquellos llamados a ser parte del pueblo de Yehováh.
Los sellados en sus frentes, son aquellos que se declaran a sí mismos como esclavos, llevando el mismo Nombre del Padre y del Hijo, es decir “Yehováh Salva”.
Verso 2. Un ruido retumbaba en el cielo, parecido al estruendo de las olas o al fragor del trueno: era como un coro de cantores que se acompañan tocando sus arpas.
Describe una escena de adoración con un ruido retumbante en el cielo, parecido al estruendo de olas, las aguas representan multitudes, estos 144.000 estarán adorando y cantan un cántico nuevo.
Porque viene un tiempo donde todas las cosas se van a renovar en el Reino, lo que incluye la alabanza. Yehováh requiere adoradores que le adoren en espíritu y en verdad.
Ezequiel 36, 28-29: 28. además de otros dos que hubo que fijar a la espalda del Tabernáculo en las esquinas, 29.y estuvieron trabados de arriba abajo y asegurados todos con un mismo encaje. El mismo trabajo se hizo para los dos tablones que se hubo de colocar en las esquinas.
Adorar en espíritu es tener la dirección y el control de Yehováh en nuestras vidas, porque el Señor escribe su instrucción en nuestros corazones, como prefigura en la estructura del tabernáculo. Adorar en Verdad es vivir de acuerdo a Su Palabra que es la Verdad que nos hace libres.
Verso 3. Cantan un cántico nuevo delante del trono y delante de los cuatro Vivientes y de los Ancianos. Y nadie podía aprender aquel canto, a excepción de los ciento cuarenta y cuatro mil que han sido rescatados de la tierra.
El Cántico nuevo simboliza el inicio del Reino y es una alabanza que solo puede producir aquellos que han sido redimidos. Entonces, vemos el final de los tiempos como un segundo gran Éxodo: Se debe observar Apocalipsis como un recuento de los ciclos de la profecía, no es “cuándo va a suceder”, sino “cuándo se va a repetir”. Entonces, la historia del Éxodo es muy importante, porque así comienza el capítulo hablándonos del Cordero (conexión es el cordero de la Pascua).
Los 144.000 son redimidos, en griego “Agorazo”, significa “comprados”. Un precio se pagó por nosotros, por lo cual: Ahora le pertenecemos a Él, es nuestro dueño, entonces hacemos lo que Él nos dice.
Verso 4. Estos son los que no se mancharon con mujeres: son vírgenes. Estos siguen al Cordero adondequiera que vaya; estos son como las primicias, pues han sido rescatados de entre los hombres para Dios y el Cordero.
Significa que no cometieron adulterio espiritual (idolatría), son aquellos que adoraron a Yehovah correctamente y no cayeron en un estilo de vida idólatrica, ni aceptaron la marca de la Bestia.
La virginidad implica que no hay contaminación con ídolos, respondieron a la redención sin contaminación.
Verso 5. En su boca no se encontró mentira: son intachables
Integridad en la Palabra y en el Corazón. No se trata solo de evitar la mentira, sino cuidar todo lo que sale de nuestra boca, por toda cosa que sale de nuestra boca seremos juzgados: chismes, maledicencia, resentimiento, mentira, falso testimonio, discordia, eso es lo que hay en el corazón.
El Señor “aborrece”, implica “nauseas” en hebreo, le da náuseas al Señor que nuestra boca produzca mentira.
Proverbios 6, 16-19: Seis cosas aborrece Yehováh, Y aun siete abomina su alma: Los ojos altivos, la lengua mentirosa, Las manos derramadoras de sangre inocente, El corazón que maquina pensamientos inicuos, Los pies presurosos para correr al mal, El testigo falso que habla mentiras, Y el que siembra discordia entre hermanos.
El patrón de santidad es el hecho de ser intachables, cumplen con el patrón de santidad declarado a Israel en Deuteronomio 6, 1-9: 1. Estos son los preceptos, las normas y los mandamientos que Yehováh, Dios de ustedes, me mandó, para que yo se los enseñe y ustedes los cumplan en la tierra que va a ser de ustedes. 2.Temerás a Yehováh, tu Dios, y guardarás todos los días de tu vida sus mandamientos y sus normas que te enseño hoy. Que los guarden tus hijos y los hijos de tus hijos, para que vivan largos años. 3.Escucha, pues, Israel, y cuida de poner en práctica lo que ha de traerte felicidad y prosperidad en esta tierra que mana leche y miel, como lo prometió Yehováh, Dios de tus padres. 4.Escucha, Israel: Yehováh, nuestro Dios, es Yehováh-único. 5.Y tú amarás a Yehováh, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. 6.Graba en tu corazón los mandamientos que yo te entrego hoy, 7. repíteselos a tus hijos, habla de ellos tanto en casa como cuando estés de viaje, cuando te acuestes y cuando te levantes. 8.Grábalos en tu mano como una señal y póntelos en la frente como tu distintivo; 9. escríbelos en los postes de tu puerta y a la entrada de tus ciudades.
Ellos son el remanente de Israel, sobre el cual profetizó Sofonías 3, 13 El remanente de Israel no hará injusticia ni dirá mentira, ni en boca de ellos se hallará lengua engañosa; porque ellos serán apacentados, y dormirán, y no habrá quien los atemorice.
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La Hora del juicio, Versos: 6-13.
Versos 6-7. 6 Luego vi a otro ángel que volaba por lo alto del cielo, trayendo la buena nueva definitiva, la que tenía que anunciar a los habitantes de la tierra, a toda nación, raza, lengua y pueblo. 7. Gritaba con fuerza: “Rindan a Dios gloria y honor, porque ha llegado la hora de su juicio. Adoren al que hizo el cielo, la tierra, el mar y los manantiales de agua”.
El mensaje no es nuevo, sino la verdad inmutable sobre el Reino y Justicia de Yehováh. El Juicio de Yehováh no es un acto de un Dios malo, sino la consecuencia de Su bondad y Su necesidad de juzgar el pecado y la maldad.
Este ángel tiene el propósito de llevar el Evangelio, la Buena Noticia, las noticias frescas, predicarlas a todos los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo. Todos van a poder recibir este mensaje.
El Primer Ángel, hace la llamada a adorar al Creador y reconocer que la hora del Juicio ha llegado.
Durante las trompetas, que es lo que hemos estado estudiando en las últimas semanas (estamos ahorita justamente en la séptima trompeta), una y otra vez escuchamos la frase: “un tercio de los animales del mar mueren”, “un tercio de la población perece”, “un tercio de los ríos son convertidos en sangre”.
Y lo que implica, es que no es completo todavía, es una parte. Hay tiempo para arrepentirse, dejar el pecado y abrazar la Salvación.
Verso 8. Lo siguió otro ángel gritando: “Cayó, cayó Babilonia la grande, la prostituta que servía su vino capcioso a todas las naciones y las emborrachaba con su desatada prostitución”.
El segundo ángel anuncia la caída del sistema mundial de idolatría, egoísmo y valores corruptos que han “emborrachado” a las naciones.
¡Estas son las Buenas Noticias! Babilonia es el símbolo de la opresión al igual que Egipto y Babilonia que fue la nación que destruyó el templo y oprimió al pueblo de Israel, es el enemigo del pueblo de Dios. Y su destrucción es la manifestación de la ira de Dios.
Babilonia será representada en los siguientes capítulos como una mujer prostituta, lo opuesto a vírgenes (144.000). Esta lleva los hombres a fornicar, su símbolo es la idolatría. La virginidad es fidelidad a Dios, mientras que la idolatría es fornicación.
Permanecer fiel, significa limpiarse de cualquier adoración contaminada, mientras que el error de esta generación es pensar que “Yehováh tiene que aceptar mi adoración defectuosa”, como Caín” o adorarlo con prácticas y objetos utilizados para dioses paganos, como la generación que dijo: “Mañana haremos fiesta a Yehováh” con el becerro de oro. Yehováh acepta la adoración en la forma qué ÉL la estableció.
Verso 9. Un tercer ángel pasó después, clamando con voz fuerte: “Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y se deja marcar la frente o la mano
Esta es la advertencia más severa sobre la ira de Yehovah que caerá sobre quienes adoren a la Bestia o acepten su marca.
Yehovah aborrece la adoración equivocada más que cualquier otra cosa, porque la batalla es por nuestras almas.
No podemos adorarlo de otra manera más que en la forma en la que ÉL lo estableció. Satanás trae cosas para alejarnos de la adoración a Dios y la batalla por nuestras almas se trata de adoración. ¿A quién adoras? ¿A quién adoras cuando haces lo que haces?
Verso 10. tendrá que beber también el vino embriagante de Dios, que está preparado, puro, en la copa de su enojo. Será atormentado con fuego y azufre ante los santos ángeles y ante el Cordero
La indignación, es debido a que tenemos un Dios celoso, nadie que adora a la bestia y se prostituye, podrá recibir más de Su Gracia. La puerta de la misericordia un día se va a cerrar, como en el tiempo del diluvio y Su ira se derramará sobre toda la tierra.
El tormento simbolizado por el fuego que sube como en Sodoma y Gomorra. Implica como dice:
Verso 11. No hay reposo, ni de día ni de noche, para los que adoran a la bestia y a su imagen, ni para quienes se dejan marcar con la marca de su nombre. El humo de su tormento se eleva por los siglos de los siglos.
Solo vivir de acuerdo a las instrucciones de Yehováh en su logo y rhema, hay reposo. Si te falta reposo, es porque no estás llevando la adoración correcta.
Yehováh solo tiene una forma de ser adorado y es guardando Sus mandamientos y viviendo de acuerdo a la fidelidad de Yeshúa el Mesías. El reposo de Yehováh está reservado para los que le obedecen y tienen Su marca. Los que descansan son los que tienen esperanza.
Cuando tú y yo vivimos de acuerdo a lo que dice la Escritura, somos Biblias andantes, y proclamamos la verdad del evangelio, las Buenas Noticias que, a pesar de los tiempos difíciles, hay esperanza. Quienes adoren a la bestia beberán el vino del furor de la ira de Dios. Pero aquellos que tienen la marca del Señor, el sello del Señor, tienen este testimonio.
Verso 12. Este es el tiempo de aguantar para los santos, para todos aquellos que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.
Aquí está la diferencia de los que siguen al imperio malvado y se dejan marcar y adoran a la bestia, y de los que son pacientes, los santos que guardan los Mandamientos de Dios y son testigos de la fe en Yeshúa el Mesías. Su vida da evidencia de lo que han creído.
Para quienes digan que los Mandamientos no importan, es una mentira que la Fe está lejos de la ley.
Porque no obedecemos para Salvación, sino que somos salvos para demostrar que estamos bajo Su autoridad, que hemos sido redimidos, comprados, somos esclavos, y hacemos lo que Él dice. No somos merecedores por nuestras obras, sino que debido a Su misericordia ahora podemos vivir en justicia.
Los redimidos viven de esta manera: guardan los mandamientos de Yehováh Dios, para aspirar a ser como estos 144.000 que no se contaminaron con idolatría, que viven en santidad, que llevan el sello del Señor en su frente y en su mano, que practican lo que es verdad, y como se nota, viven en fidelidad a lo que el Mesías enseñó, y guardan los Mandamientos de Dios.
Verso 13. Entonces oí una voz que decía desde el cielo: Escribe esto: Felices desde ahora los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, que descansen de sus fatigas, pues sus obras los acompañan.
Es necesario que haya tribulación y es necesario que haya persecución. Pero si has respondido a este mensaje, a lo que hizo el Mesías por ti muriendo en la cruz para salvarte y darte vida, tú no debes temer.
Lo que sigue son terribles noticias, a todos nos gustan las Buenas Noticias, y lo que son Buenas Noticias para unos, pueden ser terribles noticias para otros.
Pero cuando Yehováh hace declaraciones, no siempre suceden inmediatamente, a veces solo avisa de las cosas que van a venir y la Proclamación que viene ahora no va a suceder hasta el capítulo 18 de Apocalipsis. Está anunciando ahora un juicio.
Estar en Shabbat con el Señor, estar en Paz con el Señor, es que “no me falte nada”, “estar completo” es lo que significa la palabra shalo). La palabra shalom, se traduce como “paz”, significa “restituir”.
El Señor está queriendo regresarnos a lo que se perdió en el jardín del Edén, está restaurando todas las cosas y dándonos lo que nos falta, para que podamos volver a eso que nos está esperando, que es tan maravilloso, que conocemos como el paraíso, que ha valido la pena por todo lo que ha pasado a la humanidad y por lo que tuvo que pasar nuestro Mesías.
Podemos empezar a practicar el milenio. Estamos anhelando que el Rey de reyes ponga su pie en el monte de los Olivos y establezca Su Reino desde Sión.
Apocalipsis 14, 14- 20
Verso 14. Continuó la visión. Apareció una nube blanca y, sentado sobre la nube, uno como Hijo de Hombre, que llevaba una corona de oro en la cabeza y una hoz afilada en la mano.
Esta descripción guarda una estrecha relación con la profecía de Daniel.
En Daniel 7, 13–14: 13. Seguí contemplando la visión nocturna En las nubes del cielo venía uno como hijo de hombre. Se dirigió hacia el Anciano y fue llevado a su presencia 14.A él se le dio poder, honor y reino, y todos los pueblos y las naciones de todos los idiomas le sirvieron. Su poder es poder eterno y que nunca pasará; y su reino jamás será destruido.
Los ancianos esperaban al Mesías de dos formas: montado sobre un pollino (Zacarías 9, 9) o sobre las nubes (Daniel 7). Esto generaba la pregunta: ¿habría dos Mesías?
Sin embargo, comprendemos que se trata de dos venidas: una como Cordero de Dios (en humildad) y otra como León de Judá (en gloria). En la visión veían a dos Mesías: el Mesías hijo de José (Mashíaj ben Yosef) o el Mesías hijo de David (Mashíaj ben David).
Este momento en la historia está conectado con una Fiesta y con una cosecha, con una hoz afilada en la mano, quiere decir que es un tiempo de cosecha, la cosecha siempre va a estar asociada a las tres grandes fiestas bíblicas:
- La fiesta de Pésaj o Pascua, asociada a la cosecha de la cebada.
- La fiesta de Shavuot o Pentecostés, asociada a la cosecha del trigo.
- La fiesta de Sucot o Tabernáculos, asociada a la gran cosecha final que es la cosecha de los frutos de la tierra.
Verso 15-18: 15 Salió del santuario otro ángel clamando con potente voz al que estaba sentado en la nube: “Mete tu hoz y cosecha, porque ha llegado el tiempo de cosechar y la cosecha de la tierra está en su punto”. 16. Y el que estaba sentado en la nube lanzó su hoz a la tierra, y la tierra fue segada. 17. Entonces un ángel, que también llevaba una hoz afilada, salió del santuario celeste. 18.Otro ángel, el que está encargado del fuego, salió del altar y gritó al que llevaba la hoz afilada: “Mete tu hoz afilada y cosecha los racimos de la viña de la tierra, porque ya están bien maduros”.
Esta secuencia evoca la profecía de Joel 3, 9-16, donde se anuncia el juicio en el “valle de la decisión”.
Joel describe a Yehováh rugiendo desde Sion, lo que conecta con el Mesías como León de Judá. En la teología popular se ha difundido la idea de un “rapto secreto” pretribulacional.
Esta doctrina, promovida por John Nelson Darby (s. XIX) y popularizada en el siglo XX, sugiere que los creyentes serán arrebatados antes de la Gran Tribulación. Sin embargo, un examen exhaustivo de las Escrituras no respalda esta idea.
La resurrección y el arrebatamiento son eventos simultáneos, ligados a la venida visible de Cristo (con voz y trompeta), no a un “rapto secreto”. La palabra griega harpázō (“arrebatar”) implica ser tomado o llevado con poder, no ocultamiento.
Mateo 24, 40-41: 40. de dos hombres que estén juntos en el campo, uno será tomado, y el otro no; 41.de dos mujeres que estén juntas moliendo trigo, una será tomada, y la otra no. (Ver Banquete 30 de noviembre 2025. Madre Mariluz).
Crítica a la Teología Pretribulacional
- Desconoce el patrón bíblico: la tribulación precede a la venida de Cristo.
- Debilita la preparación espiritual: alentar una escapatoria antes de la tribulación puede llevar a creyentes a no estar listos para la persecución (Mateo 13, 20-21).
- Separa artificialmente a la Iglesia de Israel: la Escritura enseña que los creyentes gentiles son injertados en Israel (Romanos 11; Efesios 2,12-19), no que la Iglesia reemplace a Israel. La promesa es un solo pueblo (Ezequiel 37,15-22).
La imagen final de Apocalipsis 14 apunta a un gran Éxodo escatológico.
La salida de Egipto es la sombra de las cosas que han de venir. Las plagas, el juicio y la liberación final son la sombra que debemos observar. El Señor le dijo a Israel que los había llevado sobre las alas del águila cuando los llevó al desierto.
Deuteronomio 31,11-12 11. cuando todo Israel se junte para presentarse ante Yavé en el lugar elegido por él, ustedes leerán esta Ley en presencia de todo Israel. 12.Reúne al pueblo, hombres, mujeres y niños, y al forastero que vive en tus ciudades, para que escuchen, aprendan a temer a Yehováh y cuiden de poner en práctica todas las palabras de esta Ley.
Entonces, el Señor sacó a todo Israel, varones, mujeres, niños y extranjeros. Una y otra vez vemos esta metáfora del pueblo de Yehováh siendo refugiado, escondido debajo de las alas del Señor o llevados sobre sus alas.
Lo que sí dice la Biblia es que un segundo Éxodo está por suceder y seremos protegidos y llevados al desierto, igual como Israel fue llevado al desierto. Israel vio todas estas cosas y vivió la tribulación de estar en medio de todas estas cosas, y la opresión de estar en esclavitud.
Pero el Señor los libró con mano poderosa. Una cosa es estar en medio de la tribulación y ser protegido bajo las alas del Señor, pero, no significa que somos quitados de en medio de eso, sino protegidos.
Éxodo 19, 4 Ustedes han visto cómo he tratado a los egipcios y que a ustedes los he llevado sobre las alas del águila para traerlos hacia mí.
Rut 2,12 Que Yehováh te recompense tus buenas obras y que el Dios de Israel, bajo cuyas alas te has cobijado, te dé el premio que mereces.
Este “segundo Éxodo” será un tiempo de protección divina durante la tribulación, no de ausencia de ella. Apocalipsis 12, 14. Pero se le dieron a la mujer las dos alas del águila grande para que volara al desierto, a su lugar; allí será mantenida lejos del dragón por un tiempo, dos tiempos y la mitad de un tiempo.
El Consuelo del Segundo Éxodo lo podemos ver en Isaías 40,1-4: 1. Consuelen, dice Yehováh, tu Dios, consuelen a mi pueblo. 2.Hablen a Jerusalén, hablen a su corazón, y díganle que su jornada ha terminado, que ha sido pagada su culpa, pues ha recibido de manos de Yehováh doble castigo por todos sus pecados. 3.Una voz clama: Abran el camino a Yehováh en el desierto; en la estepa tracen una senda para Dios; 4.que todas las quebradas sean rellenadas y todos los cerros y lomas sean rebajados; que se aplanen las cuestas y queden las colinas como un llano.
Es necesario prepararse el camino en el desierto.
El objetivo es obvio: el pueblo de Israel va a caminar por allí junto con Yehováh, y en el pueblo de Israel hay una multitud de las naciones, de las cuatro esquinas de la tierra, que se están uniendo a Yehováh, y vamos a caminar al desierto, como vemos al final del mismo capítulo.
Isaías 40, 28-31: 28. ¿Acaso no lo sabes, o no lo has oído? Yehováh es un Dios eterno que ha creado hasta los extremos del mundo. No se cansa ni se fatiga y su inteligencia no tiene límites. 29.El da la fuerza al que está cansado y robustece al que está débil. 30.Mientras los jóvenes se cansan y se fatigan y hasta pueden llegar a caerse, 31.los que en El confían recuperan fuerzas, y les crecen alas como de águilas. Correrán sin fatigarse y andarán sin cansarse.
Apocalipsis 14, 15- 20 describe dos cosechas:
- La cosecha de la mies (trigo), realizada por el Hijo del Hombre (versos 15 -16).
- La vendimia de las uvas, ejecutada por un ángel (versos 17- 20), que son echadas en “el gran lagar de la ira de Dios”.
La Conexión con las Fiestas, es que cuando hablamos de cosecha, debemos pensar en las Fiestas bíblicas. Todas ellas giran en torno a los tiempos de recolectar el fruto de la tierra.
En particular, la Fiesta de Tabernáculos, la cual sucede en el tiempo de la recolección de los frutos (en particular las uvas), esta Fiesta nos recuerda el tiempo en el que Israel anduvo en el desierto, caminando a la tierra prometida, viviendo en tiendas y aunque fue tiempo de tribulación, Yehováh estuvo en medio de su pueblo.
Si creemos en Yeshúa, necesitamos creerle a Moisés, como dice: Juan 5, 45-47: 45. No piensen que seré yo quien los acuse ante el Padre. Es Moisés quien los acusa, aquel mismo en quien ustedes confían. 46.Si creyeran a Moisés, me creerían también a mí, porque él escribió de mí. 47.Pero si ustedes no creen lo que escribió Moisés, ¿cómo van a creer lo que les digo yo?»
Moisés sacó al pueblo de la esclavitud en la fiesta de Pésaj (Pascua). Yeshúa nos liberó de la esclavitud del pecado en la misma fiesta de Pésaj.
Por 40 años, Israel aprendió a obedecer al Señor en el desierto, y a depender de él. Por cuarenta jubileos hemos estado aprendiendo en el desierto a depender de nuestro Mesías y obedecer al Padre Eterno.
Yeshúa vino a reunir a los hijos de Yehováh que estaban dispersos, para hacer de toda una sola nación, un solo cuerpo, un solo rebaño, preparándonos para un nuevo Éxodo. Todos nosotros somos hijos de Yehováh dispersos entre las naciones, que vamos a ser congregados gracias a nuestro Redentor.
Así como Moisés liberó a Israel de la esclavitud en Egipto, así tenemos a Yeshúa, quien es un profeta mayor que Moisés, y que nos ha liberado de la esclavitud del pecado, con el propósito de llevarnos a la Nueva Jerusalén.
También nosotros saldremos en un gran Éxodo hacia la tierra que el Eterno le prometió a Abraham. Lo dice toda la profecía, por todos lados los pasajes de la Escritura que hablan de este segundo gran Éxodo.
Jeremías 16, 14-15: 14. Sin embargo, se acerca el tiempo, dice Yehováh, en que no dirán: “Viva Yehováh porque sacó a los hijos de Israel del país de Egipto”, 15. sino “Viva Yehováh que trajo a los hijos de Israel del país del norte y de todos los países adonde los había echado». ¡Yo los devolveré a la tierra que había dado a sus padres!
No nos vamos a acordar del primer Éxodo, porque el segundo Éxodo va a ser impresionante, de las cuatro esquinas de la tierra, el Señor nos va a llamar.
En el segundo Éxodo, el Eterno recogerá a la casa de Israel (que son estas diez tribus esparcidas entre las naciones, mezcladas, que perdieron su identidad, que se volvieron gentiles) de todas las naciones, junto con la casa de Judá, y los hará un solo pueblo, como dice la profecía de Ezequiel, la unificación en:
Ezequiel 37, 19 Esto dice Yehováh: Me dispongo a tomar la madera de José junto con las tribus de Israel que se le han unido; los juntaré con la madera de Judá y formarán una sola cosa en mi mano.
La teología del reemplazo es una mentira, porque lo que dice la Escritura es que el Señor va a hacer un solo pueblo, una sola nación, ya no hay gentiles ni judíos, somos un solo pueblo.
No podemos decir: “Somos la iglesia gentil” porque estaríamos lejos del pueblo de Yehováh. Somos parte de Su Pueblo, una sola nación en la mano del Señor, y este pueblo tiene nombre, se llama Israel “el que reina con Yehováh”. Tú y yo vamos a reinar con él.
Ezequiel 37, 20-24: Tendrás en tu mano ante sus ojos los trozos de madera en los que hayas escrito 21.y les dirás de parte de Yehováh: Sacaré a los hijos de Israel de las naciones adonde partieron, los reuniré de todas partes y los juntaré en su tierra. 22.Haré de ellos una sola nación en mi país en las montañas de Israel; un único rey reinará sobre todos ellos, ya no serán más dos naciones, ni estarán más separados en dos reinos. 23. No se ensuciarán más con sus inmundos ídolos, porque los libraré de sus pecados y de todas sus rebeldías y los purificaré; serán mi pueblo y yo seré su Dios. 24. Sobre ellos reinará mi servidor David, y tendrán todo un solo pastor. Entonces caminarán según mis mandamientos, observarán mis leyes y las pondrán en práctica.
La plenitud de los gentiles es lo que estamos esperando, ya nunca serán dos naciones, ni dos reinos divididos. La restauración final sucederá en medio de esta gran cosecha. Es lo que estamos esperando: una gran cosecha. Leer Zacarías 14.
En el primer Éxodo, los hijos de Israel fructificaron y se multiplicaron. Éxodo 1, 7 mientras los hijos de Israel seguían siendo muy fecundos. Se multiplicaron y crecieron, llegando a ser tan numerosos que los había en todo el país.
En el segundo Éxodo, seremos una multitud de naciones como la arena del mar, vamos a ser juntados como la gallina a sus polluelos, y su remanente será recogido de los cuatro confines de la tierra (Leer Isaías 11).
En el primer Éxodo, se levantó sobre Egipto un nuevo rey, el cual vio a Israel como una amenaza (Éxodo 1,8).
En el segundo Éxodo, será tiempo de angustia, porque el último gobierno mundial mirará a los que tienen el testimonio de Yeshúa y guardan sus mandamientos como una amenaza y su pueblo entonces buscará al Creador. Ese será el momento en que anhelaremos, desearemos y necesitaremos un Salvador y vamos a clamar Su Nombre, como dice:
Jeremías 50, 4-5: 4. En aquellos días, en esa época volverán los hijos de Israel; y caminarán llorando en busca de Yehováh, su Dios. 5. Preguntarán por el camino hacia Sión, y mirando a ella, dirán: “Vengan, unámonos a Yehováh con pacto eterno e inolvidable”. En preparación para ese tiempo, tú y yo tenemos que buscar al Señor.
Todos los que estamos entre las naciones, anhelando el regreso del Rey estaremos buscando a Yehovah.
En el primer Éxodo, Moisés alzó la vara y la extendió sobre el mar Rojo, y lo dividió, y el pueblo de Israel cruzó en seco (Éxodo 14,21). En el segundo Éxodo, el Eterno levantará su mano poderosa como en el tiempo de la primera salida, sobre el río, y lo herirá en sus siete brazos para que pase por él el pueblo de Dios, y habrá camino.
Isaías 11, 15-16: 15.Y Yehováh secará el golfo del mar de Egipto y levantará su mano contra el río Eufrates; con un fuerte soplido lo dividirá en siete brazos que se podrán cruzar sin sacarse los zapatos. 16.Así tendrá un camino el resto de su pueblo que haya sobrevivido en el destierro de Asiria, del mismo modo que lo tuvo Israel cuando salió de Egipto.
Esto dice la profecía un segundo Éxodo, por esto necesitamos prepararnos para el tiempo de la tribulación y para el tiempo del segundo gran Éxodo, que seamos uno con el Mesías, para que seamos de los que perseveramos hasta el fin y salgamos victoriosos.
Tenemos que estar preparados para la tribulación como José, que fue instrumento para unir a toda su familia y nosotros seamos instrumentos para atraer el remanente de Su Pueblo de los cuatro confines de la tierra.
Esta es la promesa, un día vendrá la ira del Señor sobre toda la tierra. Así termina Apocalipsis 14, viene la ira y el tiempo del juicio.
Como la ira que cayó sobre la tierra en el tiempo de Noé, Yehováh prometió que jamás volvería a destruir al mundo con agua, pero no dijo que no volvería a enviar su juicio sobre la tierra. Hay dos cosas que sirven para purificar: una de ellas es el agua (que usó Yehováh en el diluvio), y lo que usará al final de los tiempos será fuego, que también purifica.
Y la tribulación representa fuego que caerá sobre toda la tierra, porque la corrupción, la contaminación por el pecado ha llegado a su colmo.
Por esa razón, será necesario limpiar la tierra antes que el Rey tome posesión de su casa. Al ángel se le da autoridad para realizar este proceso de purificación. En el tabernáculo en el desierto, ¿de dónde se tomaba el fuego para purificar? Del altar de sacrificio. Y lo que sucedía en el altar de sacrificio era muerte, es una forma de juicio.
Verso 19 Entonces el ángel metió la hoz e hizo la vendimia, echando todos los racimos de uva en el gran lagar de la cólera de Dios
De las uvas se obtiene vino, el vino está asociado con juicio, usualmente está asociado con gozo, como lo leemos, en el Salmo 104,15 y el vino que alegra el corazón del hombre. El aceite le dará brillo a su rostro y el pan fortificará su corazón.
Pero este gozo es de Yehováh, porque va a concluir lo que se comenzó, Su Plan va a llegar a su fin, la maldad será erradicada de la tierra.
Lo que despreciaron Su Gracia, van a pagar el precio y su Reino será establecido, para los hombres malos será terrible, pero desde la perspectiva de los que creemos y esperamos, será un día de gozo. El juicio de Dios va a traer gozo.
Observa el patrón de la cruz, cuando Yeshúa hizo el Nuevo Pacto con sus discípulos, la noche anterior a su sacrificio, las siguientes horas se veían terribles, pero tres días después, el gozo era lo que inundaba la vida de los que le seguían. Vino tribulación y gozo.
El juicio es necesario, después vendrá una gran celebración.
Verso 20. Las uvas fueron exprimidas fuera de la ciudad, y del lagar brotó tanta sangre que llegó hasta la altura de los frenos de los caballos, en una extensión de mil seiscientos estadios.
Se cosecha el fruto de la vid, se echa el fruto malo en el lagar, que simboliza el juicio de Yehováh. Los estadios mencionados en este versículo se refieren a la medida utilizada para medir campos cosechados.
Los estadios eran una medida de longitud que se utilizaba en la época bíblica. En este contexto, los estadios (320 kilometros) mencionados pueden simbolizar la cantidad de incrédulos que son enjuiciados o la cantidad de fruto cosechado que será pisado, cubrirá una distancia enorme.
Hay una relación entre el juicio de Yehováh y el lugar que se conoce como Armagedón.
Habrá una batalla por Jerusalén, la ciudad de Yehováh, el lugar de oración y adoración, por eso, una y otra vez, este libro se trata de entender la persona de Yeshúa el Mesías: su persona, su carácter, para que este conocimiento impacte nuestras vidas y todo este conocimiento nos enseña a adorarlo, para que nos volvamos sacrificio vivo, santo y agradable, como dice Pablo en Romanos 12.
No es lo que pensamos que está bien, sino lo que Yehováh piensa que es la forma correcta de adorarlo y haciendo eso, nos alejemos cada vez más y más de la idolatría, de la inmundicia y este conocimiento haga que las personas perseveren hasta el fin y además haga que otros vean la redención que produce en la vida de aquellos que creen en el Rey de reyes y Señor de señores.
Esta es nuestra esperanza, que un día seremos reunidos de las cuatro esquinas de la tierra, y veremos al Rey.
Estamos esperando un segundo gran Éxodo, una gran cosecha y esta cosecha siempre está conectada con las Fiestas. Así que, por eso, tenemos que conectar toda la Escritura que es inspirada por Dios, y yo creo que esto es maravilloso cuando lo vemos de esta manera.
Apocalipsis 22,12 Voy a llegar pronto y llevo conmigo el salario para dar a cada uno conforme a su trabajo.