Mosqueteros de Yehovah

2 Reyes Capítulo 21

Versos del 1 al 2

Manasés tenía doce años cuando comenzó a reinar, lo que significa que nació durante los últimos quince años de la vida de Ezequías, los quince años adicionales por los que oró Ezequías.

Esos quince años adicionales le trajeron a Judá a uno de sus peores reyes.

Reinó en Jerusalén cincuenta y cinco años, un periodo notablemente largo y perverso.

Una carrera larga o longevidad no son necesariamente evidencias de bendición y aprobación de YEHOVAH DIOS.

Manasés imitó los pecados tanto de los Cananeos, como de los de los Israelitas del reino del norte (2 Reyes 16, 3).

Como YEHOVAH DIOS trajo juicio sobre estos grupos por su pecado, expulsándolos de su tierra, así se debe esperar un juicio similar contra la impenitente Judá.

Versos del 3 al 9

Volvió a edificar los lugares altos que Ezequías su padre había derribado, por lo visto, Manasés se opuso a las reformas de su padre Ezequías y trajo a Judá de regreso a una feroz idolatría.

Levantó altares a Baal, e hizo una imagen de Asera, Manasés no quiso imitar a su consagrado padre.

“En vez de eso, imitó a uno de los peores reyes de Israel, Ajab”. El adoptó la misma adoración patrocinada por el estado a Baal y Asera que marcaron el reinado de Ajab.

Manasés no solo trajo de vuelta las antiguas formas de idolatría, también trajo nuevas formas de idolatría a Judá.

En este tiempo el Imperio de Babilonia estaba creciendo en influencia y tenían una atracción especial hacia la adoración astrológica. Manasés imitó esto pues era lo que estaba de moda.

Asimismo, edificó altares en la casa de YEHOVAH DIOS, era suficientemente malo que Manasés permitiera esta adoración a ídolos en Judá.

Por si fuera poco, corrompió la adoración a YEHOVAH DIOS verdadero en el templo e hizo del templo un lugar de altares a ídolos, incluyendo los que había dedicado a su culto de adoración astrológica “edificó altares para todo el ejército de los cielos”.

Manasés sacrificó a su propio hijo al dios Cananeo Moloc, quien era adorado con la quema de niños.

Se dio a observar los tiempos, fue agorero e instituyó encantadores y adivinos, Manasés invitó a la influencia Satánica directa con su aprobación e introducción de estas artes ocultas.

Todavía no termina la abominación, puso una imagen de Asera que había hecho en el templo de YEHOVAH DIOS. “Asera era la diosa Cananea de la fertilidad y era adorada a través de prostitución ritual”.

Esto significa que Manasés convirtió el templo, en un burdel idólatra dedicado a Asera.

La actitud básica del pueblo de Judá durante el reinado de 55 años de Manasés fue de aprobación.

Ellos no escucharon las generosas promesas de YEHOVAH DIOS, de protección a su pueblo Obediente.

Además, fueron voluntariamente inducidos por la perversidad de Manasés y fueron atraídos a hacer más mal.

Versos del 10 al 15

Cuando los líderes y la cultura popular habían abandonado a YEHOVAH DIOS, el Altísimo aún tenía voz en Judá. Habló por los profetas a su pueblo desobediente.

Los profetas fueron Oseas, Joel, Nahúm, Habacuc e Isaías. Estos cinco versículos siguientes contienen la suma de lo que estos profetas hablaron.

Ha hecho más mal que todo lo que hicieron los amorreos que fueron antes de él.

Los Amorreos estuvieron entre las tribus Cananeas, que poblaron la Tierra Prometida antes de que Israel la capturara y eran infames por su cultura violenta, inmoral y depravada con todo se quedaron cortos comparados con Judá.

La lógica de YEHOVAH DIOS es simple. Si Judá insistía en imitar los pecados del reino de norte, entonces YEHOVAH DIOS respondería sus pecados similares con un juicio similar.

YEHOVAH DIOS purificará a Jerusalén como se limpia un plato, que se friega y se vuelve boca abajo, sometiéndolos a sus enemigos.

Verso 16

Esto pone a Manasés Rey de Judá, en la misma familia espiritual de Ajab, Rey de Israel.

Bajo el reinado de ambos reyes, entre otros, el pueblo de YEHOVAH DIOS fue perseguido por la religión idólatra del estado.

El alcance de esto fue tan grande que metafóricamente se podía decir, “hasta llenar a Jerusalén de extremo a extremo con la sangre de sus víctimas”.

Vemos la trágica progresión en el reinado de Manasés:

· Primero, la idolatría es tolerada entre el pueblo de YEHOVAH DIOS.

· La idolatría es promovida.

· La idolatría es apoyada y financiada.

· La adoración al YEHOVAH DIOS verdadero es debilitada.

· Los adoradores del YEHOVAH DIOS verdadero son perseguidos y asesinados.

· El juicio de YEHOVAH DIOS viene pronto.

Uno de los males hechos por Manasés fue el asesinato de Isaías el profeta. Muchos piensan que Hebreos 11, 37 “fueron aserrados” es una referencia al martirio de Isaías.

Versos del 17 al 18

Todo lo que hizo y el pecado fue un terrible legado de Manasés, que nació de uno de los mejores reyes de Judá “Ezequías”.

2 de Crónicas 33, 11-19 describe un notable arrepentimiento de parte de Manasés.

Como él y su pueblo no quisieron escuchar las advertencias de YEHOVAH DIOS, entonces le permitió a los Babilonios atar al rey Manasés y llevarlo cautivo a Babilonia.

Ahí, luego que fue puesto en angustias, oró a YEHOVAH DIOS, humillado grandemente en la presencia del DIOS de sus padres (2 de Crónicas 33, 12) y YEHOVAH DIOS respondió su oración y lo restauró en el trono.

Manasés entonces probó que su arrepentimiento fue genuino al quitar a los ídolos y dioses extranjeros de Jerusalén y le mandó a Judá que sirviesen a YEHOVAH DIOS de Israel (2 de Crónicas 33, 16).

Versos del 19 al 22

Reinó dos años en Jerusalén, es inusualmente corto como una indicación de que la Bendición de YEHOVAH DIOS no estaba sobre el reinado de Amón.

Amón pecó como Manasés había pecado, sin tener el arrepentimiento que tuvo Manasés.

Es probable que una de las más grandes penas del arrepentimiento de Manasés, es que sus hijos y otros que habían sido influenciados por él, no se arrepintieron también.

Versos del 23 al 26

Esta historia de conspiración y asesinato, parece ser algo que sucedería entre los reyes de Israel, no de Judá.

Sin embargo, cuando los reyes y el pueblo de Judá comenzaron a imitar los pecados de sus vecinos del norte, se toparon con el mismo caos y anarquía que marcaron el último periodo de la historia de Israel.

Esta fue una señal esperanzadora. Hasta este punto, el pueblo de Judá había tolerado en su gran mayoría unos 57 años de reyes totalmente perversos, que guiaron a la nación al mal.

Ahora parecía que querían justicia y rectitud, en vez del mal que había vivido entre ellos por tanto tiempo.

Aunque el rey Amón fue asesinado, YEHOVAH DIOS no le permitió a Judá que se metiera en el mismo hoyo de anarquía en el que Israel se había hundido.

Debido a la acción justa del pueblo de la tierra, no hubo cambio de dinastía y el legítimo heredero al trono de David recibió el trono.

La única contribución positiva que hizo Amón a la historia de Judá, fue producir uno de los mejores reyes en el trono de Jerusalén.

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