Mosqueteros de Yehovah

1 Samuel Capítulo 23

Versos del 1 al 4

Ellos trajeron esta súplica a David y no al rey Saúl, porque Saúl no estaba cumpliendo su rol como rey de Israel.

Era el trabajo de Saúl pelear contra los Filisteos, pero Saúl no lo estaba haciendo, así que YEHOVAH DIOS llamó a David a hacerlo.

Esto mostraba la sabiduría y la entrega de David. Algunos hubieran podido decir inmediatamente “Ésta no es mi responsabilidad, dejen que Saúl se encargue de esto”.

Otros hubieran podido decir inmediatamente, “¡Vamos! ¡Yo puedo arreglar este problema!” Cualquiera de estos caminos hubiera sido insensato, pero David fue sabio porque consultó a YEHOVAH DIOS.

Por toda apariencia externa, esto era una locura. Primero, David tenía cuatrocientos (400) hombres con currículos cortos y mal historial crediticia (1 de Samuel 22, 2), no exactamente un ejército regular.

Segundo, David tenía suficientes problemas con Saúl y no necesitaba agregar problemas con los Filisteos, un enemigo es suficiente.

Tercero, esto llevaría a David a exponerse abiertamente delante del rey Saúl. Este era un procedimiento peligroso.

David hizo esto por dos razones, tenía la orden de YEHOVAH DIOS y la necesidad de la gente. David estaba dispuesto a arriesgarse para obedecer la orden de YEHOVAH DIOS y satisfacer la necesidad de la gente.

Los hombres de David le aconsejaron no ir a Queila. Podemos entender este consejo; pero no deberíamos estar de acuerdo. Fue bueno que David hubiera sido hecho jefe de ellos (1 de Samuel 22, 2) y que esto no hubiera sido una democracia.

Sabiamente, tomó las palabras de sus hombres en gran consideración. Lidió con su consejo y vio que en muchas maneras hacía mucho sentido.

Al mismo tiempo, sabía que este era un asunto que debía ser decidido delante de YEHOVAH DIOS.

A YEHOVAH DIOS le gusta confirmar su palabra, especialmente cuando nos dirige a hacer algo difícil o inusual.

Esta vez no sólo le confirmó su orden anterior, sino que le dio una promesa con esa confirmación “entregaré en tus manos a los filisteos”.

Verso 5

David hizo lo que YEHOVAH DIOS le pidió. No es suficiente buscar o saber la voluntad de YEHOVAH DIOS. Debemos estar comprometidos a obedecer la voluntad de YEHOVAH DIOS, incluso cuando es difícil.

YEHOVAH DIOS bendijo la obediencia de David. YEHOVAH DIOS cumplió a la perfección la promesa que le hizo a David Vs 4 y 5.

Versos del 6 al 8

Saúl pensó que YEHOVAH DIOS lo había bendecido y le había dado victoria sobre David.

Era verdad que YEHOVAH DIOS había guiado a David a Queila y era verdad que esto exponía a David al ataque de Saúl.

Pero no era verdad que YEHOVAH DIOS lo había entregado en mi mano, como decía Saúl.

Esta no era una batalla contra los Filisteos, contra los Edomitas, contra los Amalecitas, ni contra los Moabitas. Era contra David.

Saúl cometió el típico error de asumir, que alguien es enemigo de YEHOVAH DIOS, sólo porque es nuestro enemigo.

Saúl no fue a Queila a salvar al pueblo de los Filisteos, pero sí fue para tratar de salvarse a sí mismo contra David. Saúl estaba totalmente motivado por intereses personales.

Versos del 9 al 13

David estaba en una mala ubicación y estaba en una mala ubicación porque YEHOVAH DIOS lo guio ahí.

Algunos podrían enojarse con YEHOVAH DIOS, pero David hizo lo correcto, volvió a consultar a YEHOVAH DIOS.

Aquí hay una segunda consulta. YEHOVAH DIOS ama ser buscado con frecuencia por su pueblo que ora (Lucas 18, 1) y por lo tanto les contesta por partes, para seguir escuchándolos con frecuencia.

Éste es otro ejemplo de David buscando a YEHOVAH DIOS, a través del sacerdote usando el Urim y Tumim.

Noten cómo las preguntas se presentan, como preguntas con formato de “Sí” o “No”, porque así es como el Urim y Tumim eran utilizados.

David pudo haberse quedado y pelear, había una parte en él que probablemente lo deseaba.

Pero David sabía que no venía de YEHOVAH DIOS y que mucha gente inocente podía resultar herida en la batalla.

Así que David, era un gran guerrero, se humilló y escapó, no era el tipo de hombre que huye de la batalla, pero no dejaba que su orgullo le afectara en este asunto.

El humilde corazón de David salvó a la ciudad de Queila.

En esto muestra el mismo corazón que el gran Hijo de David, Yeshúa, quien a través de su humilde acción nos salvó no sólo de Satanás, sino del Justo Juicio de YEHOVAH DIOS.

Versos del 14 al 15

Zif era un pueblo que se encontraba bajo la punta sur del Mar Muerto, con un paisaje dramáticamente variado. No era un lugar cómodo ni fácil en el cual estar.

YEHOVAH DIOS guiaba y protegía a David, pero no era cómodo ni fácil. Este era un tiempo esencial, para la obra de YEHOVAH DIOS en la vida de David.

Él se convirtió en un hombre conforme al corazón de YEHOVAH DIOS en el campo del pastor, pero se convirtió en rey en el desierto.

Saúl era un enemigo decidido, imparable en su búsqueda por David, estaba tan obsesionado con asesinarlo que no le prestaba atención al trabajo que YEHOVAH DIOS le había llamado a hacer.

Saúl podía estar tan decidido como quisiera, pero él no tenía poder sobre las circunstancias, YEHOVAH DIOS lo tiene.

El hombre puede intentar, pretender  y trabajar todo tipo de mal, pero YEHOVAH DIOS aún está a cargo.

Versos del 16 al 18

Esto es lo que Jonatán hizo por David. Jonatán no podía rescatar, ni darle todas las respuestas a David, pero fortaleció su mano en YEHOVAH DIOS.

Al animar a David, Jonatán le dio razones para no temer. David podía rechazar al temor porque YEHOVAH DIOS lo protegería, “no te hallará la mano de Saúl mi padre”.

David podía rechazar el temor porque la promesa de YEHOVAH DIOS se cumpliría “Tú reinarás sobre Israel”. David podía rechazar el temor porque tenía amigos fieles como Jonatán, “yo seré segundo después de ti“.

Saúl sabía que David sería el próximo rey, que YEHOVAH DIOS lo había ordenado. Sin embargo, peleaba contra la voluntad de YEHOVAH DIOS con todo lo que tenía.

David y Jonatán ya habían hecho un pacto (1 de Samuel 18, 3; 20, 16) pero ahora lo volvían a confirmar.

Renovar o confirmar un pacto no hace el pacto anterior menos valioso, lo hace más válido y valioso.

Esta fue la última vez que David y Jonatán se vieron en la tierra y su relación aún estaba confirmada en un pacto.

Versos del 19 al 23

Por cada fiel Jonatán también hay uno de Zif dispuesto a traicionar.

Muchos hombres y mujeres de YEHOVAH DIOS, han conocido tanto amigos como traidores, tal como lo hizo Yeshúa Ha Mashiaj.

Saúl estaba tan espiritualmente retorcido que le dijo a los traidores de un hombre inocente, “benditos sean ustedes de YEHOVAH DIOS”.

No era la astucia de David, lo que evitaba que Saúl lo atrapara, era su bondad y su fidelidad a YEHOVAH DIOS. Saúl no quería creer eso, así que pensó y dijo que la protección de David se debía a que era astuto en gran manera.

En ese momento, David expresó sus sentimientos a YEHOVAH DIOS en una canción y esta canción es el Salmo 54. El título del Salmo dice Masquil de David cuando vinieron los Zifeos y dijeron a Saúl: ¿No está David escondido en nuestra tierra?.

Versos del 24 al 28

Si tan sólo Saúl hubiera sabido que David estaba tan cerca. Estaban en la misma montaña, lo que nosotros consideraríamos como una colina grande, separados por la cumbre. Saúl hizo lo mejor que pudo por atrapar a David y parecía que lo lograría.

Vino un mensajero de Saúl y lo alejó de David para enfrentar a los Filisteos.

La mano de YEHOVAH DIOS fue tan evidente para David y sus hombres que marcaron ese lugar para recordarlo, pusieron a aquel lugar por nombre Sela-hama-lecot “roca de las separaciones”.

1 comentario en «1 Samuel Capítulo 23»

  1. Bendito es YEHOVAH! Me impresiona: 1- Cuán firme debe permanecer nuestra confianza en YEHOVAH aún cuando él nos lleva a lugares aparentemente no favorables para nosotros; pues sabemos en quien hermos confiado, ya que nuestro Padre anhela mas que nosotros mismos el hacernos el bien. 2- Enternece grandemente mi corazón como YEHOVAH desea siempre escuchar nuestra voz y por ello muchas veces fracciona su revelación <3

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