Mosqueteros de Yehovah

1 Samuel Capítulo 19

Verso 1a

Saúl puso a Jonatán en una posición difícil. Jonatán amaba a David y YEHOVAH DIOS estableció un maravilloso lazo de amistad entre ellos, sellado con un pacto (1 de Samuel 18, 1-4).

Jonatán sabía que David estaba destinado a ser el próximo rey de Israel, aunque él fuera oficialmente el príncipe heredero. Al mismo tiempo, su padre y rey le pide que mate a David.

Saúl puso a sus siervos en una posición difícil. Todos ellos amaban a David (1 de Samuel 18, 5), sin embargo, recibieron la orden de su rey de matar a David.

Saúl puso a David en una posición difícil. ¿En quién podía confiar?.

Incluso si confiaba en Jonatán, él sabía con seguridad que había por lo menos un hombre ambicioso, entre el personal de Saúl que haría lo que Saúl le pidiera, sin importarle si era bueno o malo.

Versos del 1b al 3

Sin duda Saúl y su personal criticaban a David. Estaban atentos a cualquier cosa que pudieran usar contra él, y si no podían encontrar nada, inventaban algo.

Jonatán escuchaba todo esto, pero no cambió su opinión de David. Él aún amaba a David en gran manera.

Esto enfureció a Saúl, pero Jonatán sabía que había hecho lo correcto. No debía matar a David porque su padre y rey le pedía que hiciera algo, que era claramente desobediencia a YEHOVAH DIOS.

Jonatán sabía que la Biblia dice, No matarás (Éxodo 20, 13). La Biblia era clara, y Saúl ha sido registrado diciendo que debían matar a David (1 de Samuel 19, 1).

Jonatán hizo más que sólo negarse a ayudar a Saúl. Ayudó a David. Jonatán pudo haber dicho, “Miren, yo no quiero ser parte de eso. No voy a ayudar a mi padre a hacer algo que está mal”.

Pero tampoco intentaré detenerlo. Me mantendré neutral y dejaré que YEHOVAH DIOS lo resuelva. Pero a Jonatán no le gustaba esa actitud.

Versos del 4 al 5

Jonatán hizo más que ayudar secretamente a David con información, también habló bien de David a Saúl su padre. Él le dejó saber a Saúl, “Padre tú tienes cierta opinión de David. Eso requirió de mucho valor, y fue lo correcto”.

Además Jonatán, fue lo suficientemente osado para decirle a su padre que su enojo e ira contra David era pecado y también “porque ninguna cosa ha cometido contra ti”.

Saúl pensaba que David había pecado contra él de alguna manera y pensaba que su causa era justa. Jonatán le dio una necesitada palabra de corrección.

Jonatán le recordó a Saúl de estos eventos, porque Saúl los había distorsionado con la intención de justificar su celoso deseo de asesinar a David.

En la mente de Saúl, había una causa, pesaba que David no era inocente. Pero la verdad es que David era inocente y no había causa para matarlo. Jonatán llama a Saúl a volver a la realidad.

Versos del 6 al 7

Esto requirió de verdadera humildad de parte de Saúl. Hubiera sido fácil decir “Yo soy el rey y estoy bien. No me importa lo que digas”. Pero en este caso, Saúl escuchó la voz de Jonatán.

Esto muestra que YEHOVAH DIOS había tocado genuinamente el corazón de Saúl. Usando a Jonatán, pero no fue obra de Jonatán. Fue la obra de YEHOVAH DIOS y Saúl reconoció esto al declarar este juramento.

Parece que todo había funcionado. La orden para matar a David había sido revocada. Saúl y David estaban juntos otra vez como antes.

Versos del 8 al 10

En contexto, esto habla de más guerras entre Israel y los Filisteos, pero también era una realidad espiritual.

Al final de Vs 7 hubo una tregua en la guerra espiritual que envolvía a Saúl y a David.

Pero siempre que estamos en un tiempo de “alto al fuego” en la guerra espiritual, sabemos que la guerra comenzará otra vez dentro de poco. Siempre puede ser dicho de nuestras vidas “después hubo de nuevo guerra”.

Espiritualmente, estas son nubes de aviso de una tormenta que se avecina. Fue el éxito de David lo que antes provocó los celos de Saúl. Cuando David tuviera éxito otra vez, seguramente Saúl sería tentado por los celos otra vez.

Los espíritus malignos estaban más que listos para atacar a Saúl, cuando estaba más vulnerable. El ataque estaba en camino.

Saúl estaba en una mala posición. Estaba siendo tentado y atacado espiritualmente y ahora se había puesto a sí mismo, en una situación potencialmente pecaminosa. David estaba tocando, pero Saúl sabía más de lanzas que de música de adoración.

Saúl flaqueo en su cambio de corazón y rompió su juramento de no matar a David. Todo eso fue arrojado lejos, tan fácilmente como la lanza fue arrojada.

Pero esto no “sólo sucedió”. Saúl no estuvo listo para manejar la tentación, no estuvo preparado para manejar el ataque espiritual y tuvo la oportunidad de pecar a la mano. La mayoría de nosotros tropezaría bajo esas circunstancias.

David se fue pero la lanza se quedó allí. La cosa que Saúl no necesitaba, la lanza se quedó. La cosa que Saúl realmente necesitaba, la persona de David, se había ido. Saúl fue un perdedor en ambos casos.

David nunca regresó al palacio hasta que fue rey de Israel, ¡casi 20 años después! De ahora en adelante hasta que Saúl muera, David vivirá como un fugitivo.

Versos del 11 al 12

Anteriormente, Saúl juró “Vive YEHOVAH DIOS, que no morirá” Vs 6. Ahora por segunda vez, Saúl se retracta de ese juramento.

Mical era la hija de Saúl, así que esto fue un conflicto de lealtades para Mical.

¿Deberá actuar a favor de los intereses de su padre o de los de su esposo? Aquí, ella tomó la decisión correcta y apoyó a su esposo David.

Mical actúa según el principio de Génesis 2, 24 “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”.

Aunque el pasaje de Génesis habla específicamente del esposo, expresa un principio que aplica a ambos cónyuges en un matrimonio, “que las obligaciones y la lealtad a la familia anterior ceden, para dar paso a la lealtad y las obligaciones para con la nueva familia”.

Mical ayudó al dar aviso a David, vio a los asesinos antes que David y también conocía el carácter de su padre mejor que David.

Mical probablemente estaba menos sorprendida que David, al ver que habían sido enviados asesinos de parte de Saúl contra él.

Mientras David decidía qué medidas tomar, ella estaba ahí para apoyarlo y ayudarlo a llevarlas a cabo. La ayuda de Mical tuvo éxito pues David huyó y escapó.

Versos del 13 al 17

La estatua era un “teraphim”, estatuilla utilizada como un ídolo del hogar o como un amuleto de la fertilidad y de la buena suerte.

En el antiguo Israel “teraphim” se consideraban como una ayuda para adorar al Dios verdadero. No veían a los “teraphim” como otros dioses, sino como representantes del Dios de Israel.

Saúl no cayó en el engaño de su hija. También muestra algo de la profundidad del odio que Saúl sentía hacia David, porque quería asestar el golpe mortal él mismo “Tráiganmelo para que lo mate”.

Saúl al describir a David, lo llama mi enemigo. David era amigo de Saúl y había hecho más para ayudar a Saúl que cualquier otra persona.

David era el enemigo de Saúl porque Saúl, quería verlo de esa manera.

Verso 18

David hizo lo que se debe hacer cuando se está en una situación difícil y confusa. Paso tiempo con un hombre de YEHOVAH DIOS.

La palabra “Naiot”, viene de la palabra Hebrea usada para “residencia”. Hablaba de la casa de Samuel, la cual podía haber llevado el título de “Naiot” o puede haber sido un punto de referencia o un lugar específico en Ramá. Siempre que “Naiot” es mencionado es asociado con Ramá.

Versos del 19 al 21

Saúl es malvado, pero persistente. Nunca admiramos la obra del diablo, pero podemos admirar la ética de su obra.

Cuando los mensajeros de Saúl llegaron a capturar a David, llegaron en medio de una reunión de adoración, Samuel y su compañía de profetas, estaban esperando en YEHOVAH DIOS, adorándolo, hablándole y escuchándolo.

Fueron atrapados en el ambiente de adoración y devoción a YEHOVAH DIOS, donde vino el Espíritu de YEHOVAH DIOS sobre ellos.

Saúl no entendió el mensaje. Así que, envió otros mensajeros, pero sucedió lo mismo, los cuales también profetizaron.

Volvió a enviar mensajeros por tercera vez y ellos también profetizaron. Los tres grupos de mensajeros regresaron y YEHOVAH DIOS dijo lo mismo cada vez, a través de cada uno de ellos.

Versos del 22 al 24

Tres veces, el Espíritu Santo le dijo a Saúl “Deja en paz a David, mi Espíritu es más fuerte que tú. Nunca ganaras esta batalla contra David y contra mí”. Pero Saúl no escuchó.

En vez de eso, a un grado aún más alto, Saúl tomó el asunto en sus propias manos, él mismo fue a Ramá.

Como anteriormente, el Espíritu Santo obró para prevenir la captura de David. También le dijo a Saúl “Quita tus manos de mi siervo David. Yo estoy a cargo aquí”.

El Espíritu movió a Saúl, a hacer esto como una expresión de profunda humildad. Saúl no se humillaría a sí mismo delante de YEHOVAH DIOS, el Altísimo encontraría una manera de humillarlo.

¿También Saúl entre los profetas? Esta frase se mencionó por primera vez en 1 de Samuel 10, 10-15 y expresaba asombro de que alguien se volviera un entusiasta religioso.

Saúl era un hombre no espiritual, que se volvió muy espiritual cuando el Espíritu de YEHOVAH DIOS, el Ruaj Hakodesh vino sobre él.

2 comentarios en «1 Samuel Capítulo 19»

  1. Gloria a YEHOVAH!!! Que es extremadamente fiel con todos los que guardan su alianza; nos guarda y defiende tan celosamente cuando caminamos en su VOLUNTAD, como nadie podrá hacerlo nunca.

    Responder

Deja un comentario