Mosqueteros de Yehovah

1 Reyes Capítulo 16

Versos del 1 al 4

1 Reyes 15, 27 nos dice que Basá, fue el líder de una conspiración para matar a Nadab, el hijo de Jeroboam.

No nos dice nada de la mano de YEHOVAH DIOS con Basá, pero aquí aprendemos que YEHOVAH DIOS, se movió detrás de la escena, aún a través de la conspiración de Basá en contra de Nadab.

Debido a que Basá fue un rey malvado, tras el patrón de Jeroboam, él enfrentará el mismo juicio que Jeroboam y su casa.

Esto tenía una relevancia especial para Basá, porque él fue el instrumento de juicio de YEHOVAH DIOS, utilizado para traer justicia a la casa de Jeroboam.

Basá, no fue un descendiente de sangre de Jeroboam, pero él fue un descendiente espiritual de este gran idólatra del reino del norte.

Debido a que él caminó en las sendas de Jeroboam, la casa de Basá enfrentaría el mismo juicio, que la casa de Jeroboam.

Este mismo juicio fue prometido y cumplido en contra de la casa de Jeroboam (1 Reyes 14, 11). Era considerada una desgracia especial, el tener tu cuerpo muerto profanado y el evitar que tuviera un entierro apropiado.

Versos del 5 al 7

Aparentemente Jehú tenía una larga carrera como profeta. 2 Crónicas 19, 2 menciona otra obra de Jehú hijo de Jananí. Algunos cincuenta (50) años después, de esta palabra hacia Basá, habló con Josafat el Rey de Judá.

Jehú el Profeta, también escribió libros específicos de historia en cuanto a los Reyes de Israel (2 Crónicas 20, 34).

Su padre Jananí, también es mencionado en 2 Crónicas 16, 7-10, donde se describe cómo sufrió las prisiones, debido a que fue un profeta fiel al hablarle al Rey Asá.

La Biblia nos dice que por naturaleza, misericordioso y clemente es YEHOVAH DIOS, lento para la ira y grande en misericordia (Salmos 103, 8), entonces fue mucha la maldad, por parte de Basá para tener éxito en provocar a YEHOVAH DIOS a ira.

Versos del 8 al 14

Los dos años del reinado de Elá, la esperanza de cada rey es pasarle su trono a su hijo y que tenga una dinastía duradera.

Debido a que Basá fue un rey malvado, YEHOVAH DIOS no bendijo su dinastía y su hijo solo reinó dos años.

Al igual que Basá, obtuvo el trono a través del asesinato, al hijo de Basá le fue arrebatado siendo asesinado por Zimri, un oficial de su ejército de Israel.

Esta era una práctica común en el mundo antiguo y fue exactamente lo que Basá hizo, con la casa de Jeroboam (1 Reyes 15, 29).

El trato de David a la casa de Saul, fue una gloriosa excepción a esta práctica común.

Versos del 15 al 20

El hombre que asesinó a Elá, el hijo de Basá, no disfrutó un reinado bendecido. Su final llegó pronto.

El pueblo, especialmente el ejército, simplemente no quería que Zimri reinara como rey sobre ellos. Por lo tanto, rechazaron su autoridad y señalaron como rey sobre Israel a Omri, general del ejército.

Zimri, es uno de los pocos suicidas en la Biblia, junto con Sansón (Jueces 9, 54), Saul (1 Samuel 31, 4) y Ajitofel (2 Samuel 17, 23).

La Biblia nunca aprueba el suicidio, es un pecado, asesinato propio. Cualquiera que comete suicidio, ha cedido a las mentiras y decepciones de Satanás, cuyo propósito es matar y destruir (Juan 10,10).

El suicidio, es siempre el acto final de la cobardía. En el caso de Saul y en muchos casos, es perfectamente natural, pero que nunca sea glorificado como heroico.

Es el último recurso del hombre, que no se atreve a enfrentarse a la vida.

Zimri solamente reinó por siete días, pero en esos días anduvo en los caminos de Jeroboam.

YEHOVAH DIOS permitió, que muchos de los Reyes inicuos de Israel, reinaran por más tiempo que esto, pero no tenía la obligación de que así fuera.

Versos del 21 al 28

Omri derrotó a las fuerzas leales a Tibni y murió después de la derrota de sus fuerzas.

El pueblo de Israel cayó en una guerra civil, ni siquiera ninguno de los terribles juicios de YEHOVAH DIOS, podían ganarlos para el arrepentimiento, la cual es evidencia de su prodigiosa impiedad e incorregibilidad y lo maduros que estaban para la ruina.

La división del reino entre Tibni y Omri, comenzó en el año veintisiete de Azá, está división duró cinco años, durante la cual, Omri tuvo un reino compartido.

Al morir Tibni, Omri llegó a poseer todo el reino, el cual tuvo por siete años, fue durante el año treinta y uno de Azá.

Samaria construida por Omri, se convirtió en la ciudad capital del Reino del Norte de Israel.

Omri construyó una capital, la cual era políticamente neutral, al ser una nueva ciudad, sin ninguna asociación tribal anterior y en una fuerte posición defensiva, en la cima de un monte.

Excavaciones en Samaria muestran, que Omri fue el primer constructor en la colina de los cien metros de alto, era una buena elección estratégica, pues podía soportar varios sitios por parte de enemigos.

Esto convierte a Omri, en el sexto rey de Israel desde la división del reino unificado. Jeroboam fue el primer rey y cada uno de los cinco reyes le siguieron en los malvados caminos de Jeroboam.

En los registros de la historia secular, Omri es uno de los más exitosos y famosos Reyes de la antigua Israel.

La fama de Omri como monarca, mientras que el autor de los Reyes le minimizaba, fue ampliamente reconocido en otros lugares.

La piedra Moabita, descubierta en 1868, habla de él como el conquistador de Moab. Las inscripciones Asirias, le mencionan como un gran guerrero, por años los Asirios hacían mención de Israel como “la casa de Omri”.

Versos del 29 al 34

“El año treinta y ocho de Azá rey de Judá”, Azá reinó 41 años en total (1 Reyes 15, 10). Durante sus 41 años hubo siete Reyes diferentes en Israel.

Cada uno de los Reyes anteriores de Israel, anduvieron en el inicuo patrón de Jeroboam. Ajab se distinguió al ser peor que Jeroboam.

Su padre Omri fue un éxito político y económico para Israel, pero un fracaso espiritual.

Ajab, tomó donde su padre se había quedado, “reforzando la relación de padre hijo” es el nombre de Ajab, puede ser traducido como “hermano del padre” o “parecido al padre”.

Se pudiera decir de algunos hijos, “Él tiene los ojos de su padre”, se podría decir de Ajab “Él tiene las idolatrías de su padre”.

Jeroboam, tenía la intención de servir a YEHOVAH DIOS, por medio de imágenes idólatras, tales como el becerro de oro y de manera desobediente en altares y lugares altos, en lugar de Jerusalén.

Ajab, por su parte superó su maldad con creces, introdujo la adoración de dioses paganos completamente nuevos.

En su desobediencia Jeroboam dijo, “Adoraré a YEHOVAH DIOS, pero lo haré a mi manera”. Ajab dijo “Me quiero olvidar de YEHOVAH DIOS completamente y adorar a Baal”.

En sus últimos días, Salomón trágicamente adoró a dioses paganos. Pero Omri y Ajab fueron peores en cuanto, a que ordenaron la adoración de ídolos, Miqueas 6,16.

Así como las mujeres extranjeras de Salomón, le dirigieron a su ruina espiritual, así la mujer extranjera de Ajab Jezabel, le dirigió a él y a la nación hacia una profunda idolatría.

Etbaal significa “con Baal”, el nombre de “Jezabel” pudiera provenir de un clamor de culto utilizado en la adoración de Baal, significando “¿Dónde está Baal?”. “Zabel” en el Hebreo significa estiércol.

El matrimonio de Ajab con Jezabel, fue recibido como un movimiento político prudente.

Tanto Fenicia como Israel, estaban siendo amenazados por Siria y el matrimonio le dio a Ajab un poderoso aliado militar, en un momento crucial.

Al parecer Ajab quería retar la profecía de Josué, después de la destrucción de la ciudad. En aquel tiempo hizo Josué un juramento, diciendo:

“Maldito delante de YEHOVAH DIOS el hombre que se levantare y reedificare esta ciudad de Jericó. Sobre su primogénito eche los cimientos de ella y sobre su hijo menor asiente sus puertas” (Josué 6, 26).

Si Ajab pensaba, que él podría reconstruir Jericó sin ser afectado por esta maldición, él estaba equivocado.

A precio de la vida de Abiram primogénito de Jiel, echó el cimiento y a precio de la vida de Segub, su hijo menor puso sus puertas, conforme a la Palabra que YEHOVAH DIOS había hablado por Josué hijo de Nun.

Esta era una advertencia misericordiosa hacia Ajab, la cual ignoró.

“No puede ir en contra de la Palabra de YEHOVAH DIOS sin pagar el precio”.

Jiel de Betel, el hombre que dirigió la reedificación de Jericó, halló que esto era cierto.

Hay que tomar con seriedad la advertencia de Deuteronomio 28. Pero no hagamos como Ajab, quien no tomó la advertencia con seriedad.

2 comentarios en «1 Reyes Capítulo 16»

  1. Es impresionante ver como la degeneración por el pecado se va perfeccionando conforme van pasando las generaciones, y el juicio de YEHOVAH es en esencia en la misma medida que la persona ejecutó el mal para con los demás.

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  2. Gloria a Yehovah Dios por su Palabra y por revelarnos de ella, para vivir conforme a su voluntad, trayendo la bendición a nuestras vidas y a la de nuestra familia.

    El vivir en idolatría y en pecado trae maldición y separación con nuestro Dueño, Padre Yehovah Dios, por eso es importante saber lo que es correcto y lo que no, para no desviarnos del camino. La santidad es esencial para estar junto a ÉL, tenemos que ser reflejos de Yehovah Dios, de su luz y transmitirlo a nuestros hijos físicos y espirituales para que reciban de los beneficios de la bendición.

    💖💖

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