Mosqueteros de Yehovah

Salmos Capítulo 41

El título de este Salmo, “Al Músico Principal, Salmo de David”.

La masa central de este salmo describe al cantor sufriendo de dos demonios: enfermedad y amigos traicioneros.

Versos del 2 al 4

Bendiciones que le pertenecen a aquel que considera al pobre, la idea detrás de la palabra que aquí se traduce a pobre puede incluir una pobreza económica, sin embargo, el concepto es más amplio.

Un “pobre” es un “justo piadoso que sirve a YEHOVAH DIOS y depende solo de ÉL”.

David describió las bendiciones que le llegarán al justo por medio de su generosidad hacia el pobre, no pensó que esto era lo único que marcaba al piadoso, pero era algo significativo.

Al reflexionar, “el que piensa en el pobre”, esto es, débiles, indefensos, y pobres, es una amplia medida del hombre o mujer que por su vida de piedad practica la justicia y se abandona en los cuidados de YEHOVAH DIOS.

Muchos comentaristas creen que el estado de miseria y humillación de David en este Salmo se debía a la enfermedad (Salmo 41, 9) y quizás en peligro de muerte (Salmo 41, 6).

David confiaba en que YEHOVAH DIOS le bendeciría por su generosidad anterior hacia los débiles y necesitados.

Versos del 5 al 7

El ruego de un pecador por misericordia en contra de los enemigos que hablan iniquidad.

Sin decirlo directamente David parecía apelar a YEHOVAH DIOS en base a sus propias buenas obras, en especial consideración de los pobres (Verso 2).

A la luz de su justicia relativa y a los términos de la obediencia, David podía pedirle a YEHOVAH DIOS por misericordia y bendición.

David sabía que había hecho bien, pero que esto no borró sus pecados.

Él entendió que sus pecados estaban dirigidos en contra de DIOS y que esto le hacía como si fuera una persona enferma o herida, quien necesitaba sanidad para su alma.

Su cuerpo estaba enfermo, pero más importante, su alma estaba enferma.

David conocía el dolor y dificultad del mal y las mentiras que se esparcieron acerca de él, como creyentes en todos los siglos, tuvo que soportar en ocasiones calumnias escandalosas y difamación de su carácter.

Esto era lo que decían los enemigos que hablaban mal de David entre sí mismos. No podían esperar que David muriera y hacían lo que podían para que llegara el momento de su muerte.

“Su corazón recoge para sí iniquidad”, David pensó en el corazón inicuo como si fuera un magneto, constantemente atrayendo pecado adicional e iniquidad para sí mismo.

Versos del 8 al 10

“Susurros y traición”, David sabía de las conspiraciones murmuradas puestas en movimiento en contra de él, para maquinar su mal.

David describió tal momento de enfermedad en Salmo 38, 3.6-8, Los enemigos de David estaban felices al pensar que él no volverá a levantarse.

La aflicción de David fue hecha más amarga, debido a que entre sus enemigos se encontraban aquellos que él consideraba como “un hombre de mi paz”, un amigo para él.

Él sabía lo que era el tener amigos en quien confiar, aquellos que estaban en una relación cercana  “el que de mi pan comía” y que le traicionaran.

Versos del 11 al 13

David ora por misericordia de parte de DIOS y el triunfo sobre sus enemigos. Oró no sólo por perdón y liberación, sino por el triunfo sobre sus enemigos.

Como el ungido del Señor, se sintió justificado en esto, y buscó la liberación de parte de YEHOVAH DIOS como evidencia de que el Altísimo se agradó de él.

David sintió que en contraste con sus enemigos, él era un hombre de integridad, aun así necesitaba que YEHOVAH DIOS le sustentara en su integridad, reconociendo que era la obra del Todopoderoso en él.

Esto era la cosa más importante para David, más importante que el triunfo sobre sus enemigos.

El estar delante del rostro de YEHOVAH DIOS significaba el disfrutar Su favor y compañerismo.

Verso 14

Terminando con alabanza, muchos comentaristas creen que este no es solamente el final de este Salmo, sino de todo el primer libro de los Salmos.

Aquí YEHOVAH DIOS es honrado como el DIOS de pacto de Israel, era apto para él el terminar el cántico con sus ojos puestos en el Señor y no sobre él o sus enemigos.

Los cinco libros de los Salmos son los siguientes:

Libro 1 – Salmos 1 al 41 (41 Salmos).

Libro 2 – Salmos 42 al 72 (31 Salmos).

Libro 3 – Salmos 73 al 89 (17 Salmos).

Libro 4 – Salmos 90 al 106 (17 Salmos).

Libro 5 – Salmos 107 al 150 (44 Salmos).

Cada uno de los cinco libros termina con una explosión de alabanza, afianzado por un doble Amén (aquí y en 72, 19; 89, 53) y Amén y Aleluya (106, 48) o finalmente, con un virtualmente doble Aleluya (150, 1.6), en verdad todo un salmo de doxología.

El Señor debe ser bendecido como un DIOS eterno, extendiéndose desde la eternidad pasada hasta la eternidad futura.

La palabra “por los siglos de los siglos” por los siglos de los siglos, en el Hebreo significa un punto que se desvanece.

La idea es que el DIOS de Israel es YEHOVAH DIOS del pasado, el cual está más allá de la comprensión humana y hacia el futuro es de una manera similar.

Para nosotros la gran verdad es hecha más clara en las palabras de Yeshua Ha Mashiaj: “Yo Soy el Alfa y la Omega”.

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