Mosqueteros de Yehovah

Salmos Capítulo 3

Este es el primer Capítulo con un título: “Un Salmo de David cuando huyó de su hijo Absalón”.

Los títulos para los Salmos están en el texto canónico de la Biblia Hebrea, éstos se deben de tomar con absoluta seriedad del todo en todo.

Los eventos que lo inspiraron están registrados en 2 Samuel 15-18, pero el corazón está registrado en este Salmo.

Versos del 2 al 3

Lo que hicieron aquellos que atribularon a David. Al escribir este Salmo, David estaba en grandes aprietos, su propio hijo dirigió lo que parecía ser una exitosa rebelión en contra de él.

Muchos de sus amigos y asociados le dejaron y se unieron con aquellos que le atribulaban (2 Samuel 15, 13).

La situación de David era tan mala que sintió que estaba más allá de la ayuda de YEHOVAH DIOS.

Aquellos que dijeron esto, probablemente sentían que el Altísimo no era capaz de ayudar a David, aseveraban que el Todopoderoso no estaba dispuesto a ayudarle.

Miraron el pecado anterior de David y pensaron, “Esto es todo lo que se merece de parte de YEHOVAH DIOS. No hay para él salvación en DIOS.”

Simei fue un ejemplo de alguien que dijo que DIOS estaba en contra de David y que estaba obteniendo lo que se merecía (2 Samuel 16, 8).

Este pensamiento era más doloroso para David, pensar que YEHOVAH DIOS podría estar en contra de él y que no hay para él salvación en el creador.

Versos del 4 al 5

Lo que Dios hizo por David en medio de la tribulación. Aunque muchos decían que no había ayuda para él en YEHOVAH DIOS, David sabía que el Todopoderoso era su escudo, otros, aún muchos, no pudieron sacudir la confianza de David en un YEHOVAH DIOS de amor y ayuda.

Bajo ataque por parte de un enemigo inteligente y despiadado, David necesitaba un escudo, sabía que el Altísimo era su escudo.

Esto no era una oración para que el Creador cumpliera esto, esta es una fuerte declaración de lo que es: “Mas tú, YEHOVAH DIOS, eres escudo alrededor de mí”.

El Todopoderoso era más que la protección de David, también era aquel que ponía a David en un lugar más alto, levantando su cabeza y mostrándole gloria.

No había nada glorioso o que hiciera que David levantara su cabeza en sus circunstancias, pero si lo había en Su Señor.

Seguramente las oraciones silenciosas son difíciles, sí, pero a menudo los buenos hombres hallan que, aún en lo secreto, oran mejor en voz alta que si no emitieran ningún sonido con la boca.

Otros decían que YEHOVAH DIOS no quería nada con David, pero él podía decir de manera gloriosa, “me respondió”.

Aunque Absalón tomó Jerusalén y forzó a David a huir de la capital, David sabía que Absalón no estaba en el trono del monte santo de YEHOVAH DIOS.

El Altísimo aún mantenía esa posición, escucharía y ayudaría a David desde su monte santo.

Versos del 6 al 7

David utilizó ambos como una evidencia de la bendición de DIOS. El dormir era una bendición, porque David estaba en una intensa presión debido a las circunstancias de la rebelión de Absalón que el dormir podría ser imposible, pero él durmió.

El despertar era otra bendición porque muchos se preguntaban si David iba a ser capaz de ver un nuevo día.

Debió de haber sido una suave almohada la que pudiera hacer que se olvidara de su peligro, que tenía en aquel momento un ejército desleal que le estaba persiguiendo.

YEHOVAH DIOS nos sostiene mientras dormimos, pero nosotros lo tomamos por sentado.

Pero piensa en ello, estás dormido, inconsciente, muerto para el mundo, pero aún respiras, tu corazón late, tus órganos operan.

El mismo Señor que nos sostiene mientras dormimos nos sostendrá en nuestras dificultades.

Con YEHOVAH DIOS sosteniéndole, David podía estar de pie en contra de cualquier enemigo.

Antes de que fuera escrito, sabía la verdad de Romanos 8, 31 “¿Si YEHOVAH DIOS con nosotros, ¿Quién contra nosotros?”.

Versos del 8 al 9

David bendice a YEHOVAH DIOS, la mente de David estaba en su confianza en lo que DIOS haría “Sálvame, Dios mío” y en lo que DIOS había hecho “heriste a todos mis enemigos”.

Al decir “a los malvados les rompes los dientes”, es saber lo que DIOS había hecho, le daba confianza en que lo haría nuevamente.

Esto recuerda las palabras de Números 10, 35, donde Moisés utilizó esta frase mientras los hijos de Israel marchaban por el desierto.

Era una frase militar, llamando a YEHOVAH DIOS para que saliera adelante para defender a Israel y llevarlos a la victoria.

Esta vivida metáfora también es utilizada en Salmos 58, 7 Habla del total dominio y derrota del enemigo.

David buscó protección en este Salmo, pero más que protección, buscó victoria.

No era suficiente para David el sobrevivir la amenaza del reino, debía ser victorioso sobre la amenaza y lo haría con la bendición de DIOS.

David entendió que la salvación, tanto en el sentido definitivo e inmediato, es la propiedad de YEHOVAH DIOS.

No es la propiedad de ninguna nación ni secta, sino de YEHOVAH DIOS, para ser salvo uno debe de tratar con YEHOVAH DIOS mismo.

Esto mostró el corazón de David en un tiempo de calamidad personal, no estaba solamente preocupado por la mano de YEHOVAH DIOS sobre sí mismo, sino sobre todo el pueblo de Señor.

Él no oró por preservación y victoria en la prueba con Absalón solamente por su propio bien, sino porque era lo mejor para la nación.

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