Mosqueteros de Yehovah

Salmos Capítulo 21

El título de este Salmo es el mismo que muchos otros: “Al Músico Principal, Salmo de David”. De manera lógica se conecta con el Salmo previo (20).

Pareciera ser que la oración por la victoria y dicha confianza se ha llevado a cabo y ahora David agradecía a YEHOVAH DIOS por la victoria dada.

Allá el pueblo oraba por el rey, aquí le dan gracias por ÉL, allá pedían que sus deseos fueran cumplidos, aquí bendicen a YEHOVAH DIOS, quien los ha cumplido, allá la batalla era inminente, aquí fue ganada, aunque los enemigos siguen en el campo.

Versos del 2 al 3

El Rey David tenía muchas razones para alegrarse en el poder de YEHOVAH DIOS, la alegría vino de la perseverancia y éxito en batalla o de alguna otra liberación.

El tono para la introducción de este Salmo es apasionado, el clamor de los metodistas primitivos en la emoción de alegría fueron mucho más perdonables que nuestra propia tibieza, nuestra alegría tiene algo inexpresable en ello.

El poder y salvación de YEHOVAH DIOS llegaron a David, en respuesta tanto al deseo de su corazón y a sus oraciones habladas en la petición de sus labios.

Esto habla hacia el lugar especial que la oración contestada tiene en la vida del creyente.

Cada Hijo de YEHOVAH DIOS debe conocer la emoción de las respuestas frecuentes y maravillosas a las oraciones.

Cuando un Cristiano no disfruta la bendición de la oración contestada es porque no hacen oraciones, oran mal o porque hay un estorbo en la oración.

Hay muchas cosas que pueden estorbar a la oración en la vida del creyente, cosas que pudieran prevenir que uno diga lo que David dijo, “Le has cumplido sus más caros deseos, no le has negado lo que te pedía”.

Una oración sin contestar debe ser tenida como una señal de advertencia, que puede haber un problema en una o más de las siguientes razones para una oración sin contestar.

· No Permanecer en Jesús (Juan 15, 7).

· Incredulidad (Mateo 17, 20).

· Fracaso en Ayunar (Mateo 17, 21).

· Una Mala Relación Marital (1 Pedro 3, 7).

· No Pedir (Santiago 4, 2).

· Oración Egoísta (Santiago 4, 3).

· Desobediencia (1 Juan 3, 22).

· No Orar en la Voluntad de YEHOVAH DIOS (1 Juan 5, 14-15).

· Pecado No Confesado (Santiago 5, 16).

· Oración Fría, Sin Pasión (Santiago 5, 16-18; 2 Reyes 20, 5).

· Falta de Oración y Falta de Persistencia en la Oración (Lucas 18, 1-7; Salmo 55, 17).

· Pecado en Contra de Otros (Mateo 5, 23-24).

· Falta de Unidad (Mateo 18, 19).

· No Orar en el Nombre de Yeshúa (Juan 14, 13-14).

· Orgullo (Santiago 4, 5-6, 1 Pedro 5, 5, Proverbios 3, 34).

· Mentira y Engaño (Salmo 17, 1).

· Falta de Lectura y Enseñanza Bíblica (Proverbios 28, 9).

· Confianza en la Duración o Forma de la Oración (Mateo 6, 7).

Nuestras oraciones no son contestadas, como si el evitar estas cosas obtenga el favor o amerite la respuesta de YEHOVAH DIOS como si ÉL estuviera en deuda para con nosotros si no las hacemos, pero estas claramente son un estorbo para la oración contestada.

“Selah”, la idea en el Hebreo para esta palabra la cual ocurre 74 veces en el Antiguo Testamento es de una “pausa”.

La mayoría de las personas piensan que habla de una pausa de reflexión, una pausa para meditar en las palabras acabadas de leer.

También puede ser una instrucción musical, para algún tipo de interludio musical.

Versos del 4 al 8

El Rey David podía ver que el bien de YEHOVAH DIOS le había salido al encuentro. YEHOVAH DIOS se lo trajo a él, más de lo que David haya podido perseguir dichas bendiciones de bien.

Era cierto de que el Altísimo fue delante de David con bendiciones y que lo reconoció y alabó por ello.

Pero a menudo no lo parecía, dentro de los largos años entre su unción para el trono mientras fue joven, hasta cuando finalmente tomó el trono de Israel.

El bien y gracia de YEHOVAH DIOS nos sale al encuentro en todo tiempo.

· La gracia de Su amor nos ama antes de que le amaramos.

· La gracia de la restricción nos guarda de cometer pecados que nos pongan más lejos del alcance del Evangelio.

· La gracia de Salvación sale a nuestro encuentro, trayendo la bondad de YEHOVAH DIOS y haciéndonos capaces de recibir el Evangelio.

· La gracia del Ministerio nos prepara de mil maneras para lo que YEHOVAH DIOS tiene para nosotros en el futuro.

· La gracia del Servicio prepara el camino en donde obraremos antes de llegar allí.

David llevó la corona, tanto del trono de Israel, la nación especial de YEHOVAH DIOS y la corona de la victoria.

La naturaleza del oro fino muestra que tan especial era la nación y la victoria.

Del Rey David era innegablemente cierto de que dejó a YEHOVAH DIOS poner la corona sobre su cabeza.

Aunque en un sentido él tenía el derecho y las razones para de una manera forzosa tomarla de Saúl, esperó que YEHOVAH DIOS la pusiera sobre su cabeza.

David fue a la batalla orando que YEHOVAH DIOS preservara su vida y ahora celebraba la respuesta a esa oración.

En el peligro de vida y muerte de la batalla, a David le fue dada vida y largura de días.

David sabía sobre la exaltación que venía a los reyes y a los victoriosos en la batalla, pero aquí declara que esta gloria, esta honra, esta majestad que disfrutaba venía de YEHOVAH DIOS y no de sí mismo.

David proclamó que era el más bendecido para siempre, pero era la misma presencia de YEHOVAH DIOS mismo que fue su mayor bendición y alegría.

Estaba más emocionado con la presencia del Altísimo que con la corona de la realeza o la victoria, declarando su confianza en la misericordia de YEHOVAH DIOS y que continuaría a preservarle y bendecirle en el futuro.

Versos del 9 al 11

David reconoció que aun cuando salió victorioso en la batalla, YEHOVAH DIOS había terminado de encontrar y juzgar a Sus enemigos.

La expresión “el tiempo de tu ira”, nos recuerda que ahora es el tiempo de su gracia, así que habrá un tiempo preparado para su ira. El juez va a lo penal en un tiempo señalado.

Hay un día para la venganza de nuestro YEHOVAH DIOS, deja que aquellos que desprecian el tiempo de la gracia recuerden este día de ira.

David confiadamente expresó su confianza en que YEHOVAH DIOS juzgaría a Sus enemigos y expresó dicha confianza en un término fuerte, aún que YEHOVAH DIOS juzgaría la posteridad de aquellos que pelean en contra de ÉL.

Tenemos compasión por los perdidos pues son hombres, pero no podemos tenerles lástima siendo enemigos de Cristo.

Aquellos que pudieron haber tenido a Cristo para gobernarlos y salvarlos, pero que le rechazaron y pelearon en su contra, aun el recuerdo de eso será suficiente para hacer de ellos un horno feroz de sí mismos por la eternidad.

Versos del 12 al 13

La fuerte declaración de juicio en los versos 8-10 parece demandar una explicación. ¿Por qué un juicio tan severo?.

Porque ellos intencionalmente se rebelaron en contra de YEHOVAH DIOS y Su pueblo, aun cuando sus planes eran más grandes que su habilidad para llevarlos a cabo fraguaron maquinaciones, mas no prevalecieron.

La intención de la maldad tiene un virus en el cual no es encontrado en pecados de ignorancia, ahora mientras los impíos con malicia de antemano buscan atacar el evangelio de Cristo, su crimen es grande y su castigo será proporcional.

David literalmente vio, a los enemigos de YEHOVAH DIOS huyendo en el campo de batalla, dándose a la fuga de la avanzada del ejército de YEHOVAH DIOS.

A esos enemigos de YEHOVAH DIOS tan indefensos delante de las saetas dispuestas y de los arcos tensados, del Altísimo guerrero y juez, sus saetas están apuntando a sus rostros.

Los juicios de YEHOVAH DIOS son llamados sus “saetas”, al ser filosos, suaves, seguros y mortíferos.

Esto nos hace recordar lo cerca que en verdad están los juicios de DIOS en contra de aquellos que le rechazan y como sólo Su gran misericordia previene que se liberen Sus saetas de juicio en contra de ellos.

Es un gran, pero en rara ocasión tomado en cuenta o entendido, pecado que el hombre ignora y presume de gran misericordia.

Verso 14

David adoró a DIOS aquí directamente. Exaltó al Señor, quien tenía este gran poder en Sí mismo y que jamás necesitaba confiar en otro, por poder.

Después de la directa declaración de alabanza, David expresó la determinación que él y el pueblo de YEHOVAH DIOS  continuarían alabando a YEHOVAH DIOS y haciéndolo por medio de cánticos.

El final del Salmo es consistente con el tono de todo el Salmo, está lleno de alabanza hacia YEHOVAH DIOS por las bendiciones de la victoria, liberación y oraciones contestadas.

Esta actitud debiera de estar siempre entre el pueblo de YEHOVAH DIOS.

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