Mosqueteros de Yehovah

Proverbios Capítulo 25

Quinta colección: “Proverbios de Salomón” (25, 1–29, 27)

Versos del 1 al 7

Comienza en este capítulo una nueva serie de proverbios y dichos, coleccionados en época del rey Ezequías, precisamente unos cuantos dichos que mencionan al rey hacen las veces de introducción.

Por encima de todo están Dios y su justa soberanía, e inmediatamente después le sigue el rey, aunque existe la clara conciencia de que la figura real está sometida a Dios y a sus designios.

El rey es la medida de la sociedad, por tanto, no hay que gloriarse delante de él ni ser avergonzado ante un noble.

Las actitudes personales deben atraer por sí mismas la atención de los grandes, más vale que te digan “sube para acá”, que ser humillado ante los nobles (vs 7).

Jesús utiliza una figura parecida para enseñar a los suyos que no siguieran la incorrecta costumbre de los letrados y fariseos, que amaban ocupar los primeros puestos en los banquetes (Lucas 14, 8-11).

Se deduce que estos proverbios van dirigidos a personas que están en estrecho contacto con la corte, se trata, por tanto, de normas de comportamiento y de urbanidad.

Versos del 8 al 17

Otro atributo del sabio es su integridad personal, quien vive y actúa correctamente no da lugar a sorpresas desagradables, como dar falso testimonio contra su propio amigo.

Podemos estar confiados y seguros en la persona íntegra.

Versos del 21 al 28

Figurativamente toda la escritura refiere “comida y bebida” del hebreo “estar bendecido por YEHOVAH DIOS” es estómago lleno, comer y beber representan las bendiciones de Deuteronomio 28, y solo se acceden a ellas, por escuchar poniendo en práctica la Palabra de YEHOVAH DIOS.

Es tener hambre y sed de la salvación, amontonas brazas sobre la cabeza del prójimo cuando le suples de la doctrina de la Salvación, reviste la oferta de Yeshúa para la Samaritana (Juan 4), a la mujer Sirofenicia (Marcos 7) y a los mismos discípulos cuando los anima a dar de comer.

En ningún sentido bajo el criterio bíblico, se debe entender que esto es un llamado a satisfacer necesidades carnales del impío, si esto fuera cierto, Yeshúa nos hubiese animado al emplazamiento de obras de caridad.

La escritura anima a no hacer provisión para la carne, porque con ello, sabotearíamos el proceso de conversión que el Señor lleva a cabo con cada uno, para quien camina en santidad, su provisión es suplida por YEHOVAH DIOS, Isaías 1, 19.

1 comentario en «Proverbios Capítulo 25»

  1. GLORIA A YEHOVAH DIOS! Que sabio es en Su Palabra cuando nos manda a dar de comer a nuestro enemigo entendiendo que el pan que vamos a darle es la doctrina de salvación. No podemos interrumpir el proceso de conversión en el que se acerca aYehovah y le es fiel aprende a experimentar su completa provisión sobre su vida.

    Siempre lo mejor es que el Diseño de YEHOVAH Dios se realice en la vida de todos!!!!

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