Mosqueteros de Yehovah

Isaías Capítulo 40

Versos del 1 al 11

La Buena Noticia. Una voz clama en el desierto. La esperanza del retorno ha ido tomando forma, va cobrando intensidad.

¿Qué voz es ésa? ¿De quién se trata? Podría ser la del mismo profeta, sin embargo, ha quedado así, imprecisa.

La misma frase va a utilizar el Nuevo Testamento para referirse a la actividad precursora de Juan Bautista (Mateo 3, 3; Marcos 1, 3; Lucas 3, 4; Juan 1, 23).

La alegría más grande para los desterrados es saber que YEHOVAH mismo está preparando el regreso, que ÉL mismo allana el camino.

Es importante tener en cuenta que todo esto es promovido por la predicación profética, pero más importante aún es tener en cuenta que esa actividad profética está siempre sujeta a la Palabra.

Es Dios quien inspira Su Palabra y la respalda (vs 9-10), de lo contrario se hablará de “palabras de un profeta” que se marchitan y se secan. Sólo la Palabra de Dios subsiste por siempre.

En los albores del s. XXI, el mundo, nuestra sociedad, está inundada de palabras, ¿Cuál de tantas es la Palabra de YEHOVAH Dios?.

El verso 11 utiliza la imagen pastoril, típica de las tierras bíblicas y lo aplica al mismo YEHOVAH, que no simplemente promete el retorno por medio del profeta, sino que ÉL mismo lo realiza y acompaña.

La imagen del pastor y su rebaño ha sido fuente de inspiración para otros profetas (Jeremías 23, 1-6; Ezequiel 34).

En el Nuevo Testamento, Yeshúa mismo la utiliza (Mateo 18, 12-14) y se la aplica a sí mismo (Juan 10, 11-18).

Versos del 12 al 31

Polémica de YEHOVAH con los ídolos y con el Pueblo. Era apenas comprensible que los israelitas con casi 50 años de destierro dudaran de las posibilidades de regresar a su tierra, muchos abiertamente no lo creían.

Este pasaje no va hacer tanta fuerza sobre el regreso en sí mismo, sino en el poder absoluto de YEHOVAH el Dios de Israel.

Hay que tener presente que con la victoria de Babilonia sobre todos los territorios dominados por los Asirios, el dios triunfante era “Marduk”, y el Señor debía darle culto a él (Salmo 137, 3).

La manera de pensar de la época era que el Señor había sido dominado por Marduk.

Ya se podrá entender la labor de los profetas para convencer a su pueblo de todo lo contrario. Estamos en los inicios de la formulación absoluta del monoteísmo.

La omnipotencia de Dios descrita aquí estaba al servicio de ellos, en Amor, perfectamente Dios podría crear algo nuevo y distinto, porque Él es Soberano de todo.

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