Mosqueteros de Yehovah

2 Macabeos Capítulo 12

Versos del 1 al 37

Nuevas hazañas de Judas. Exceptuando la batalla de Jope, lo demás está en 1 Macabeos 5.

Las negociaciones se rompen no por culpa de los que firmaron los tratados, Nicanor y Judas, sino de los habitantes de Jope.

Pareciera una disculpa para que Judas Macabeo emprenda una serie de ataques a poblaciones, donde prevalece mostrar la ferocidad de Judas antes que las razones que justifiquen los ataques.

A excepción del acuerdo que hacen con los árabes, más por interés que por compasión y el perdón a los habitantes de Escitópolis porque trataban con deferencia a los judíos, los demás ataques tienen como común denominador la ley del Talión, llevada a cabo con demasiada crueldad.

Atargate (vs 26) era una diosa de la fertilidad que tenía cuerpo humano y cola de pescado, adorada en Siria.

La Fiesta de las Semanas (vs 31), también llamada de Pentecostés, se celebraba siete semanas después de la Pascua (Éxodo 34, 22; Levítico 23, 15; Deuteronomio 16, 9-20).

Verso del 38 al 45

Los únicos judíos caídos en combate que menciona el autor, no pueden ser recogidos porque es Shabbat y tienen que evitar contaminarse con su contacto (Números 31, 19-20).

Cuando los recogen encuentran bajo sus ropas ídolos de Yamnia, un grave pecado según la Ley (Deuteronomio 7,25), es justo, por tanto, que mueran por su pecado (vs 40).

Sin embargo, dado que murieron por una causa justa tienen derecho a la resurrección (vs 43-45).

El texto afirma claramente que la muerte no es suficiente para expiar el pecado (vs 42; Isaías 22,14).

¿Qué hacer entonces con los murieron justamente, pero en pecado?.

La escritura establece en 1 Corintios 3, 13 los grados de purificación, donde quien aún habiendo estado en pecado se salvaría pasando por el fuego, para ellos de entre los que los murieron portando ídolos, son el remanente en quien aplica la ofrenda enviada por Judas al Santuario.

Esto obra para los pecadores que mueren piadosamente, no para los “renegados” o paganos.

Judas Macabeo asesinó a veinticinco mil hombres que estaban en esa fortaleza, manteniéndose dentro de lo estipulado por la Ley de YEHOVAH DIOS, en la batalla pararon para celebrar el Shabbat y después levantaron los muertos para enterrarlos.

En el momento mas álgido de la batalla con fuerzas disminuidas, Judas clamó a YEHOVAH que enviara ayuda del cielo, donde el Señor multiplica las fuerzas de quien no la tiene tal como lo declara en Isaías.

Sin embargo, hay una advertencia, aunque YEHOVAH confirme que tenemos Favor y Gracia y va delante de nosotros, no podemos caer en la tentación de la idolatría, porque nuestro Señor es Justo.

Y aunque corporativamente estaba a favor del ejercito Macabeo, no perdonó la transgresión trayendo juicio de muerte sobre lo que escondían idolitos paganos entre sus ropas.

Cabe destacar la polémica Acción de Gracias que ejecuta el Sacerdote Judas Macabeo al enviar una ofrenda sacrificial al Santuario, para que se elevaran sacrificios a YEHOVAH DIOS por el pecado idolátrico cometido por los caídos.

Se resalta en este capítulo el hecho que en la presente vida caminamos por “Obediencia”, para cosechar Frutos Eternos en la Resurrección que nos aguardan en el mundo venidero.

Indudablemente en las paginas de este libro se percibe el mensaje del Evangelio, donde al padecer debido al Celo por la Cultura del Reino se nos repara una vida prospera en el siglo venidero por causa de la adhesión en fidelidad a la Palabra de YEHOVAH DIOS.

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