Mosqueteros de Yehovah

2 Crónicas Capítulo 25

Versos del 1 al 2

Amasías, hijo del gran reformador Joás, continuó con el reinado en general piadoso iniciado por su padre.

Él tuvo un buen comienzo al adherirse así mismo a la Ley,  motivo de alegría habría sido para él y para su reino si hubiera continuado como comenzó.

Comparado con Joás, Amasías cumplió fielmente sus políticas. Sin embargo, algunas de esas políticas permitieron transigencias, tal como permitir la continuación de sacrificios y ofrendas de incienso en lugares altos (2 de Reyes 14, 1-4).

Comparado con David, el rey humano más grande que reinó sobre el pueblo de YEHOVAH DIOS, Amasías no estuvo a la altura (2 de Reyes 14, 1-4).

La idea raíz de la palabra hebrea traducida como “perfecto” es ser o estar completo. La imperfección del corazón consiste en no rendirse por completo.

Versos del 3 al 4

Esto fue algo justo y en el mejor interés de Amasías. Fue bueno para él eliminar a los que encontraron en el asesinato de un rey, una manera razonable de cambiar el reino.

También cumplió la orden de Dios de castigar a los asesinos con la ejecución, dada primero en Génesis 9, 5-7.

Era una práctica común en el mundo antiguo el ejecutar no solo al culpable de tal asesinato sino también su familia, Amasías fue en contra de la práctica común de su tiempo y en su lugar obedeció a la Palabra de YEHOVAH DIOS (Deuteronomio 24, 16).

Versos del 5 al 8

Al reunir un ejército que eventualmente pelearía contra Edom, Amasías contrató tropas mercenarias de las tribus del norte de Israel. Esta era una práctica común en el mundo antiguo.

Este profeta anónimo advirtió al rey Amasías que no utilizara a las tropas israelitas que había contratado. Yendo más allá, le advirtió que, si iba a la batalla utilizando estas tropas israelitas, YEHOVAH DIOS le haría caer delante de los enemigos.

A pesar de que tenía sentido militar, que Amasías contratara y utilizara a estas tropas, según la palabra de YEHOVAH DIOS, no tenía sentido espiritual.

Esto es porque en YEHOVAH está el poder para ayudar o para derribar.

Pelear con YEHOVAH DIOS es recibir su ayuda, pelear contra ÉL es hacer que YEHOVAH DIOS te derribe.

Verso 9

Amasías oyó y entendió el mensaje de YEHOVAH DIOS a través de este mensajero.

Sin embargo, esta pregunta suena familiar: “¿Cuánto me costará ser obediente?”. Esta no es necesariamente una mala pregunta, si estamos dispuestos a ser persuadidos por YEHOVAH DIOS.

El profeta le respondió sabiamente a Amasías. Lo que sea que cueste la obediencia, finalmente es más barata que la desobediencia.

Versos del 10 al 13

Él les pagó como había prometido, confiando en que YEHOVAH DIOS era capaz de regresarle mucho más y los envió de regreso por fe, confiando en DIOS por protección y provisión.

Este ejército despedido se enojó grandemente contra Judá, probablemente porque contaban con el anticipado saqueo como ganancia adicional.

La gran ira de los israelitas, repetida en hebreo por énfasis, demuestra más la razón por la que YEHOVAH DIOS no estaba con ellos.

La obediencia a YEHOVAH DIOS de Amasías le dio la victoria. Los edomitas, que aparentemente se habían rebelado contra la autoridad de Judá, fueron derrotados.

Resulta evidente la maldad de los soldados israelitas que habían sido despedidos y su hambre por saquear y despojar.

Ellos estaban determinados a enriquecerse a través de la conquista, más allá de su sueldo de soldados.

Los soldados de Israel cometieron depredaciones en su camino de regreso. Esto fue resultado de la locura y el pecado de la propuesta de Amasías.

Podemos ser perdonados y librados, sin embargo, habrá consecuencias posteriores que nos seguirán por algún acto mal considerado.

El pecado puede ser perdonado, pero sus resultados secundarios algunas veces son muy amargos.

Versos del 14 al 16

Esta acción de Amasías muestra la profunda necedad de la idolatría. Estos dioses de los hijos de Seir fueron incapaces de ayudar a defender a los edomitas, sin embargo, los adoró.

YEHOVAH DIOS envió a un profeta a dejar claro este punto a Amasías.

El logro de Amasías parece sacar lo peor de él. Mientras que antes había respondido a YEHOVAH DIOS, ahora se vuelve a la idolatría, persecución, venganza, intransigencia, orgullo y apostasía.

El rey arrogantemente silenció al profeta, éste sin embargo pronunció un mensaje final de juicio contra Amasías.

Versos del 17 al 20

Orgulloso por su victoria contra Edom, Amasías decidió hacer guerra contra el reino del norte de Israel, sin duda en represalia por los ataques de saqueos de los mercenarios de Israel despedidos, (versos del 5 al 16).

Tenía razones para creer que saldría victorioso. Recientemente había juntado un ejército de 300.000 hombres que mataron a 20.000 edomitas en una victoria sobre Edom (2 de Crónicas 5, 5.11-12).

El rey Joás (Joacaz) de Israel parecía muy débil, teniendo solo 50 jinetes, 10 carros y 10.000 soldados a pie después de haber sido derrotado por los sirios (2 de Reyes 13, 7).

La respuesta del rey Joás de Israel fue sabia y diplomática. Con esta breve historia y su aplicación, le aconsejó a Amasías que se gloriara de su previa victoria sobre Edom.

El cardo, imaginándose igual al cedro, presuntuosamente sugirió una alianza matrimonial entre ellos.

La diferencia entre los dos se hizo evidente cuando una bestia salvaje pasó y aplastó al cardo con los pies. Por supuesto, la bestia fue incapaz de lastimar al cedro.

Amasías debió haber escuchado este mensaje de Joás, pero no lo hizo. Él provocó una pelea que debió haber evitado y no consideró lo que la probabilidad de éxito y el efecto de su derrota tendrían sobre todo el reino de Judá.

Debido a la necia adopción de la idolatría por parte de Amasías, YEHOVAH DIOS le permitió entrar a una guerra necia con Israel.

Los ídolos necios lo guiaron a decisiones necias y YEHOVAH DIOS sabio en el cielo, le permitió experimentar el efecto de estas decisiones.

Versos del 21 al 24

Debido a su necio ataque contra Israel, Amasías perdió su libertad y por un tiempo se volvió prisionero del rey de Israel.

Su nombre significa “fortaleza de YEHOVAH DIOS”, pero leemos, “que se esforzó él mismo” (2 de Crónicas 25, 11), su carácter de autosuficiencia, deshonrando así su nombre, cosa que no es rara en nuestros días.

Debido a su necio ataque contra Israel, Amasías vio caer a las defensas de Israel. No solo perdieron la batalla en Bet-Semes, sino que también quedaron en una posición más débil para enfrentar futuros ataques.

Debido a su necio ataque contra Israel, Amasías no solo perdió su riqueza personal, los tesoros de la casa del rey, sino también de oro y plata del pueblo de YEHOVAH DIOS.

Amasías no tuvo la sabiduría de ver cómo perder esta batalla lastimaría a otros, así como así mismo.

Esto incluso se extendió a la toma de rehenes de Jerusalén a Samaria. La decisión de atacar a Israel fue solo suya, pero el precio a pagar por el necio ataque fue pagado por todo el reino de Judá.

Es una sobria advertencia para todos los líderes, el considerar como sus acciones necias afectan a muchas otras personas.

Versos del 25 al 28

La vergonzosa derrota contra Israel, socavó el apoyo a Amasías entre los líderes de Judá.

Él vivió quince años después de la muerte de Joás, lo que probablemente provocó su liberación del encarcelamiento en Israel, fue una especie de vida sin vida, permaneció todo el tiempo bajo el odio y el desprecio de sus súbditos.

En una etapa preliminar su hijo de dieciséis años Uzías fue promovido a la co-regencia y al reinado, en el 790 a.C.

Amasías intentó, pero no pudo escapar de sus conspiradores. Fue asesinado igual que su padre (2 de Reyes 12, 20-21).

Es probable que los últimos quince años de su reinado hayan sido muy amargos, al darse cuenta de que la ciudad real no era un lugar seguro, se esforzó por resguardarse en Laquis.

Pero fue en vano, allí lo persiguieron sus asesinos y el que abandonó a YEHOVAH DIOS fue abandonado por todo amigo, pereció en su contradicción y llegó a un final intempestivo.

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