Mosqueteros de Yehovah

1 Crónicas Capítulo 25

Verso 1

De manera interesante, los jefes del ejército formaron parte de la selección y organización de los músicos o “líderes de adoración” de Israel.

David sentía una conexión entre la seguridad del reino, la adoración y la honra a YEHOVAH DIOS.

El capítulo 25 trata de la organización de David para los cuatro mil músicos levitas (23, 5) en cursos de servicio que corresponden a los de los sacerdotes y levitas del Templo (capítulo 24).

David tenía en alta estima el consejo de sus comandantes militares (1 de Crónicas 11, 10; 12, 32; 28, 1), incluso en los asuntos litúrgicos (1 de Crónicas 13, 1; 15, 25).

Su servicio estaba conectado con la dinámica de la profecía en el sentido de que era inspirado por YEHOVAH DIOS.

Su ministerio en la música no era solamente el producto de una buena musicalidad, era un don del Ruaj Hakodesh siendo ejercido a través de ellos.

Esta labor de alabanza es tres veces descrita por una palabra algo singular, llamada “profecía”.

El uso de esta Palabra aquí es una Revelación del verdadero valor del Servicio de la música en el santuario de YEHOVAH DIOS.

Puede ser que suministraban mensajes directamente de YEHOVAH DIOS a la manera de los profetas clásicos, para lo cual el levita Jazaziel (2 de Crónicas 20, 14-17) provee una evidente analogía.

También pudiese ser que su alabanza era vista como una “profecía” en que proclamaba la Palabra de YEHOVAH DIOS con autoridad de YEHOVAH DIOS.

Versos del 2 al 6

Asaf, el cual profetizaba bajo las órdenes del rey, 12 Salmos son atribuidos a él, a saber (Salmo 50 y del Salmo 73 al 83).

Jedutún profetizaba con arpa, para aclamar y alabar a YEHOVAH DIOS.

El ministerio de música de Jedutún estaba tan inspirado por el Ruaj Hakodesh que se podía decir que profetizaba con arpa.

Hemán es llamado el vidente del rey, ya fuera porque el rey se deleitaba en él o porque frecuentemente asistía al rey en su palacio, ejerciendo su sagrado oficio ahí, mientras que el resto eran constantemente empleados en el Tabernáculo.

Asaf, Jedutún y Hemán estos hombres increíblemente talentosos y ungidos por el Espíritu sabían cómo someterse bajo el liderazgo de David, por disposición del rey.

Notamos el lugar prominente de los hijos de Hemán y que todos éstos estaban bajo la dirección de su padre en la música, en la casa de YEHOVAH DIOS.

Haber visto a Hemán entrando al Templo con sus hijos, fue en gran medida gracias a él y a su madre que eran lo que eran.

Sin embargo, también vemos que Hemán estaba entre los que el tenía tenía a disposición.

Pero si queremos gobernar bien, debemos obedecer. Asaf, Hemán y Jedutún, estaban sujetos devocionalmente al servicio del rey.

El hombre que está sometido a la autoridad, puede decir, “ve, ven, haz esto o aquello”, con la tranquila certeza de ser obedecido.

Versos del 7 al 8

David no dio las asignaciones de adoración solo a los más talentosos o a los más grandes.

David dejó que YEHOVAH DIOS eligiera y fue tanto una prevención del orgullo para el grande y el maestro, como una oportunidad de aprendizaje para el pequeño y el discípulo.

Versos del 9 al 30

Las divisiones de los músicos son establecidas para servir en la presencia de YEHOVAH DIOS, en un total de 24 grupos con la adoración delante del Altísimo durante toda una semana, dos veces por año.

Lo interesante es, que eran músicos profesionales de carrera prodigiosos ejecutores instrumentales y del canto que entrenaban seis meses para realizar su labor de adoración durante una semana y luego volvían a los ensayos, composiciones, definición de arreglos durante seis meses más para servir otra semana.

Cada día, cada servicio en el Templo debió ser de un gran éxtasis con tanto derroche de santidad, tanto en el servicio sacerdotal que operaban en el mismo lapso de tiempo para tener el privilegio de servir, hasta en el altar del incienso del Lugar Santo.

Aunque era un servicio cotidiano no eran los mismos que presentaban el servicio, se requería que sirvieran con todas las fibras de su alma.

Puesto que esto era un honor mucho más sublime que el de participar como atleta en una olimpiada.

Era la oportunidad exclusiva de las familias levitas.

2 comentarios en «1 Crónicas Capítulo 25»

  1. Extraordinario como es la santidad frente a Yehovah, nada impuro y sin preparación puede estar en su presencia.

    Como los adoradores profetas, líderes de la alabanza se santificaban tantas semanas para sólo presentarse 1 semana en la adoración, con la intención de dar a Yehovah la perfección de su talento, me motiva a seguir siendo fiel e integral para dar a Yehovah lo mejor de los talentos que me ha dado 💕

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  2. Gloria a YEHOVAH! En este capitulo me encanta ver como YEHOVAH se deleita en la santidad, y la santidad lleva inmersa la planificación porque YEHOVAH no hace nada alazar; asi como estos adoradores que de continuo estaban ejercitandose para que cuando les llegara el turno, darle lo mejor de lo mejor que tenían al Dueño!

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