LECTURAS
DEL SHABBAT
EVANGELIO
Mateo 26,14–27. 66
1RA LECTURA
Isaías 50, 4-7
2DA LECTURA
Filipenses 2,6-11
SALMO
22, 8-9.17-18b.19-20.23-24
Reflexión de la Palabra Semanal
Qué fácil es obedecer cuando se nos ordena realizar una labor que nos resulta placentera. Era toda una algarabía en mi casa materna cuando la orden era: “preparen la maleta, nos vamos de vacaciones a la casa de playa”.
Pero cuán difícil cuando la orden implicaba una responsabilidad compleja, el temor de hacerlo sin equivocarme, a pesar de que no me gustaba para nada lo que se me encomendaba. Hacerlo no quería, y negarme no era una opción.
Tocaba hacerlo lo mejor posible y de buena gana, para, por lo menos, si no salía bien, apelar a que lo hice lo mejor que pude. Al final de todo, el resultado siempre estaría sujeto a si lo hice en obediencia o en desobediencia a mis padres y hermanos mayores.
La Primera Lectura, aunque se centra en las características del don profético, nos muestra que los tres dones conferidos por el bautismo, a saber: el de profeta, el de sacerdote y finalmente el de rey no son habilitados experiencialmente en quien no se hace consciente de que, fundamentalmente, debe tener la identidad de discípulo, para desarrollar la habilidad de estar sujeto a la disciplina que impone la Palabra de YEHOVAH Dios.
Sin corazón de profeta no se puede ejercer como sacerdote, y sin corazón de sacerdote no se puede ejercer como rey.
Yehováh es quien direcciona el corazón de los reyes como ÉL quiere, para que Su Voluntad sea manifiesta sobre la tierra.
El mejor Rey sobre la tierra es Yeshúa, por cuanto es el mejor discípulo (doulos por amor) de Yehováh.
Todos aspiran a ser quien mande, estar a la cabeza de cualquier forma de organización humana, pero desde siempre la promoción ha de ser para quien mejor sirve, quien destaca por su obediencia devocional.
Los hijos de Moisés no heredaron el gobierno sobre Israel, Yehováh escogió al más manso que había, y que aprendió a serlo imitando a Moisés, el gobernador y libertador de Israel, quien fungió como el mejor discípulo de Yehováh.
En el Salmo, al igual que en la segunda lectura, se contrasta el sufrimiento pasajero con la recompensa eterna, por lo que se anima a todos los siervos discípulos a recobrar ánimo en medio de las pruebas, que no son nada en comparación con las recompensas eternas, por lo que se nos anima a alabar en todo tiempo la fidelidad de Yehováh Dios.
En el Evangelio se presenta el enfoque del discípulo como Rey, quien debe afrontar la presión de perseverar sirviendo en el propósito dado por Yehováh, a costa de su propia vida.
Todo Rey es el primero que se debe sujetar al mandato de Yehováh, exponiendo su vida continuamente para sostener a salvo a todas las personas y al territorio sobre el que gobierna.
Es el encargado de sostener la liberación, salvación y prosperidad de todos los ciudadanos dentro del territorio de su influencia.
Esto es precisamente lo que el pueblo de Israel demandaba a Samuel cuando le pedía: “queremos un Rey que enfrente por nosotros a nuestros enemigos”, sin importar el costo que esto implique.
A simple vista, Pilato se equivocó al colocar la inscripción con las iniciales I.N.R.I. (Ieshúa Nazareno Rey de los Iudios). ¡Rey de los verdaderos adoradores del Dios viviente!
Uno que en la cruz venció a aquel que, por el imperio del pecado, tenía esclavizados por el miedo a los hijos del Dios Altísimo.
En la segunda Lectura se perfila al discípulo como sacerdote, donde continuamente se ofrece a sí mismo como sacrificio vivo, agradable a YEHOVAH Dios, en virtud de interceder por la salvación del prójimo, a imitación del ministerio de Yeshúa Ha Mashíaj, quien destruyó toda cadena infernal, derrotando toda obra del maligno con derroche de sacrificios y humildad, destacándose por su obediencia a los Mandatos del Creador para consumar el Plan de la Redención de toda la creación.
Todos quieren los primeros puestos a la derecha de Yeshúa, como Él lo está a la derecha del Padre Todopoderoso, pero nadie está dispuesto a imaginar siquiera el precio que ha de pagarse.
El ser humano, mientras más anhela el placer, menos capaz se hace de asumir las responsabilidades implícitas con el hecho de estar a cargo, para traer paz verdadera a las almas por las que debe exponerse continuamente, como lo hace el Buen Pastor que da Su Vida por las ovejas.
SOLO HAY VICTORIA EN YESHÚA HA MASHÍAJ
CRISTO PARA TODOS Y TODOS PARA CRISTO