LECTURAS
DEL SHABBAT
EVANGELIO
Juan 14, 1-12.
1RA LECTURA
Hechos de los Apóstoles 6, 1-7
2DA LECTURA
1 Pedro 2, 4-9
SALMO
23, 1b-3a. 3a-4. 5. 6
Reflexión de la Palabra Semanal
No contemplamos como un acto heroico transcendental y sobrehumano, el hecho de ser Predicadores de la Buena Nueva de Salvación, ejerciendo la labor de comunicar la poderosa Palabra de Yehováh Dios, al igual que lo hacia Nuestro Amado Yeshúa Ha Mashíaj.
El común piensa que la predicación es un acto ordinario que no tiene nada espectacular, total, hablar es algo que todos podemos hacer, aunque no sea la Palabra del Justo Juez.
Por inverosímil que parezca, predicar o no la Palabra de Yehováh, es lo que define el marco moral que edifica o destruye a la sociedad humana.
Desde la antigüedad y hasta nuestros días, el código ético moral que fundamenta el derecho y la justicia de la carta magna de casi todas las naciones del mundo, tienen como modelo precursor el decálogo de las diez palabras o diez mandamientos de la ley de Yehováh, comunicada por Moisés en la Biblia.
Como advierte la escritura:
Oseas 4, 6 Mi pueblo languidece por falta de conocimiento, y como tú has dejado que se perdiera el conocimiento, yo también haré que pierdas mi sacerdocio. Te has olvidado de mi Ley, y también yo me olvidaré de tus hijos.
Según la Versión Nueva Biblia Viva es:
“Mi pueblo es destruido porque no me conoce a mí, perece por no seguir mis instrucciones, y es todo por culpa de ustedes, sacerdotes, pues ustedes mismos han rehusado conocerme; por lo tanto, yo rehúso reconocerlos como mis sacerdotes. Siendo que han olvidado mis instrucciones, yo me olvidaré de bendecir a tus hijos”.
La historia demuestra que las familias con mayor trascendencia y progreso social y económico de los países, con hombres y mujeres insignes de generación en generación, son aquellas que practican con total devoción la instrucción de la Palabra de Yehováh, por el contrario, las familias que se oponen con total rebeldía a la instrucción dada por Yehováh, de generación en generación son causantes de la degradación de la sociedad.
La falta de conocimiento no es ignorancia intelectual, sino la decisión de rehusar conocer al Padre. Cuando olvidamos Sus instrucciones, cortamos el flujo de Bendición para nuestra descendencia.
Por todo esto, hoy debemos activar nuestra identidad como verdaderos imitadores del Maestro. En los próximos minutos, profundizaremos en cómo Yeshúa personifica el Camino, la Verdad y la Vida, siendo el puente exacto entre Yehováh y la Ekklesía Santificada.
En la Primera Lectura, constataremos que todo servicio en el cuerpo de Cristo, reviste de honra y requiere de estar lleno del espíritu Santo, para realizar una obra de edificación para el cuerpo de cristo.
Indistintamente del trasfondo judío o griego, la Palabra de YEHOVAH, aplica sus Promesas a toda la Ekklesía por igual, sustentándole del alimento espiritual y físico.
Continuando con el Salmo de hoy, nos revela y hace reflexionar que YEHOVAH DIOS, renueva su espíritu en el vientre, termino conocido como misericordia, solo en aquellos que deciden vivir practicando la instrucción de Su Palabra que es Fuente de Vida.
Este cantico nos muestra, que por Obedecer e Impartir Su Palabra, somos investidos por Su Espíritu que nos confiere Poder y Autoridad, para poder llevar a cabo su obra encomendada a su Ekklesía Consagrada.
En el evangelio de hoy, la Buena Noticia consiste en que Yeshúa Ha Mashíaj ha preparado la casa donde va a vivir Su Novia, novia que le sirve a quien va a venir a buscar Su Ekklesía, es la que está ejecutando el Propósito de la Gran Comisión, para darle un sitial de honor en la Jerusalén celestial.
Sin embargo, el camino, la verdad y la vida para el destino que promete, consiste en vivir en esta tierra sumergidos en su pasión, para experimentar su muerte en nuestra carne, siendo vivificados en nuestros espíritus por el Ruaj Hakodesh, para ser efectivos en la transmisión de su obra comunicando la Palabra de YEHOVAH con Autoridad y Poder.
Finalmente, con la Segunda Lectura, apreciaremos como Yeshúa Ha Mashíaj, había sido considerado como una persona sin importancia entre las autoridades judías y griegas, porque al igual que en la época actual, se considera una persona corriente a aquel que transmite fielmente la palabra del Dios Altísimo.
Para quienes obedecemos sus enseñanzas nos vamos constituyendo en el Reino de reyes y Sacerdotes Santos, que tienen en común con Yeshúa haber sido rechazados por el mundo y sus deseos, para ser constituidos en la Nación Santa en el Reino Milenial y en el Reino Definitivo.
Descubriremos que el verdadero conocimiento de Yehováh “Yadá”, no se encuentra en conceptos intelectuales, sino en una relación de Pacto y Obediencia Activa que transforma nuestro carácter.
Finalmente, entenderemos que nuestra misión como Ekklesía consagrada es ser “piedras vivas” donde Su instrucción se graba para materializar Bendición en toda la tierra. Prepárense para comprender por qué hablar y vivir Su Palabra es el acto más sobrenatural y trascendente que un ser humano puede realizar.
Dispónganse, a iniciar la Fiesta de YEHOVAH, este Shabbat semanal, con el banquete de la Palabra de Vida que desarrollaremos a continuación.
Debemos profundizar nuestra confianza, reconociendo a Yeshua no solo como maestro, sino como la única vía segura hacia la vida plena y la unión con Dios. Yeshua asegura que prepara un lugar en la casa del Padre y se revela como “el Camino, la Verdad y la Vida”, estableciendo que Él es el único acceso directo al Padre. Gloria al Padre Bueno y Fiel.
Gloria a Yehovah porque nos llama a ser activos imitadores de Yeshua como su Novia santa que es aquella que cumple con la gran comisión a pesar de que el mundo lo vea como algo corriente, es una obra sobrenatural que se produce en la vida del creyente al hacerse fielmente obediente es investido por el Ruaj Hakodesj en miras al Reino Milenial y definitivo. por eso afianzemos nuestra relación de comunión con el Padre Bueno teniendo su Ley grabada en nuestros corazones como piedras vivas y así mismo anunciandola para ser luz que disipa toda tiniebla de forma sobrenatural ya que el poder y autoridad no viene de nosotros mismos sino de aquel que nos ha enviado.
Como Ekklesia debemos activar nuestra identidad de novia de nuestro dueño Yeshua Ha Mashiaj por ser verdaderos imitadores de Él, tenemos que saturarnos de la Palabra de Yehovah, obedeciendo fielmente los mandamientos para consagrarnos como piedra viva, grabando su instrucción en nuestro corazón circuncidado garantizando bendición a toda nuestra descendencia de Pacto.